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Un militar español admitió en juicio que asesinó a una argentina en 2016

Félix Daza Cabeza confesó ayer que mató por estrangulamiento a Lorena Mazzeo. Dijo que fue un "accidente" durante un juego sexual.

Martes 23 de Abril de 2019

Un militar español admitió ayer en un juicio por jurados en la ciudad de Las Palmas que asesinó por estrangulamiento a una joven argentina en octubre de 2016, aunque dijo que lo hizo de manera accidental durante un juego sexual, informaron fuentes judiciales.

Se trata de Félix Daza Cabeza, quien declaró ayer en la primera jornada del juicio por jurado que comenzó en la Audiencia de Las Palmas por la muerte de la periodista santiagueña Lorena Mazzeo, ocurrida el 23 de octubre de 2016.

El militar acusado de haber estrangulado hace dos años en Fuerteventura a una joven argentina a la que había contratado como prostituta ha admitido ayer ante la Audiencia de Las Palmas que la mató, pero también ha alegado que fue por accidente, durante un juego sexual en la ducha, publica la web del diario La Provincia, de Las Palmas.

En la primera sesión del juicio ante Jurado que se sigue contra él ante la Audiencia de Las Pasmas, Félix Daza Cabeza ha cambiado varios aspectos de la declaración que ofreció en un primer momento respecto a la muerte de Lorena Mazzeo, ocurrida el 23 de octubre de 2016.

Ese día, el acusado acudió al domicilio en Puerto del Rosario de la joven argentina, a la que había llamado varias veces antes, según se comprobó al analizar los registros de su teléfono móvil.

Félix Daza Cabeza ha señalado ayer ante el Jurado que hasta ese día no había llegado a verla en persona nunca, contradiciendo en parte su propio relato inicial y el de un testigo al que relató semanas después cómo la había matado.

En su declaración, que reprodujo la agencia de noticias española Efe, el acusado reconoció que ese día concurrió al domicilio de la argentina, a quien había contratado como prostituta durante una comunicación telefónica.

Declaró que se comunicó con ella a su teléfono celular en reiteradas oportunidades aunque, hasta ese día, no la había conocido personalmente.

Conforme a una declaración leída al tribunal por el fiscal del caso, el procesado dijo en su momento a ese testigo: "La maté porque quise. Era una puta y no se va a reír más de mí". La acusación pública sostiene que esas palabras revelan una alevosía y una premeditación que convierten ese crimen en un asesinato, por el que demanda una condena de 21 años de cárcel.

"Fue un accidente"

Frente a ese planteamiento del Ministerio Público, el enjuiciado ha asegurado que ese día fue "la primera y la única que vez" que vio en persona a la fallecida y que, si la había llamado antes al móvil, fue porque solía recurrir a prostitutas con frecuencia, pero siempre a otras chicas y no a ella.

Ayer Daza Cabeza sostuvo que la mató por accidente, debido a que, una vez habían acabado de mantener relaciones sexuales, ella se metió en la bañera cuando él iba a ducharse para irse y lo animó a practicar "ciertos juegos" de tipo sadomasoquista, que se le habrían ido de las manos, llevándole a estrangularla.

Todo ello sucedió, según su versión, porque la chica "insistió" en que le apretara en el cuello con la manguera de la ducha y él lo hizo sin darse cuenta del daño que le causaba hasta que "se desplomó al suelo" y ya no pudo hacer nada.

Cuestionado por el fiscal

Su versión ha sido cuestionada por el fiscal, tanto por las contradicciones con anteriores relatos de los hechos en que ha incurrido como por considerar que por su preparación como militar, trabajo en que llegó a estar destinado en una misión en Afganistán, tenía que ser consciente de los riesgos que implicaban sus prácticas y del daño que causaba a la mujer.

Algo a lo que se suman otras circunstancias, como que se llevó dos teléfonos de la víctima y cortó los cables de sus líneas, supuestamente para evitar que le identificaran como asesino y le localizaran, pero que él ha dicho que es algo que hizo porque entonces consumía cocaína y quería venderlos para comprar más droga. El juicio en su contra proseguirá hoy, cuando está programada la comparecencia de distintos testigos del caso.

El testimonio dado ayer por Daza Cabaz contradice una versión inicial que había realizado durante la instrucción de la causa por este crimen y la fiscalía cree que en el crimen existió "alevosía" y "premeditación", por el que podría pedir que se lo condene a 21 años de prisión, apuntó Efe. Frente al planteo fiscal, el acusado aseguró que ese día fue "la primera y la única vez" que vio a la fallecida y que, si la había llamado antes al móvil, fue porque solía recurrir a prostitutas con frecuencia, pero nunca a ella.

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