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Un médico inseminaba pacientes con su propio esperma: dejó al menos 49 hijos

Dirigió durante décadas una clínica de reproducción asistida en Holanda. Sólo después de su muerte se pudo ordenar el examen de ADN.

Sábado 13 de Abril de 2019

Una prueba de ADN ordenada por un tribunal en Holanda confirmó que un famoso y polémico médico, Jan Karbaat, quién murió en 2017, inseminó con su esperma a las madres de 49 personas en su clínica de reproducción artificial de Rotterdam. Se sospecha que podría haber muchos más casos similares. Karbaat dijo a una de las afectadas que él creía "hacer un bien a la Humanidad" al usar su esperma en lugar del donante anónimo.

Los 49 casos se suman a otros 22 hijos que Karbaat tuvo con sus tres esposas, lo que lo convierte en padre de al menos 71 holandeses. Ahora, cientos de personas nacidas por inseminación artificial reclaman que la Justicia les permita hacerse la prueba de ADN.

Tim Bueters, abogado del grupo que confirmó ayer su relación biológica con el médico fallecido, aseguró a la prensa que los afectados están "satisfechos de poder poner fin a años de incertidumbre", ya que tanto Karbaat como su esposa se negaron a hacer las pruebas de ADN, por temor a que reclamaran su herencia o los demandaran por daño moral.

Finalmente, la prueba de ADN

En febrero, un tribunal dio permiso a los interesados para contrastar su ADN con el del médico holandés, obtenido a través de varios artículos de uso personal de este que están guardados en un lugar secreto y bajo llave. El juez advirtió de que "si Karbaat utilizó su propio esperma como médico, sin comunicarlo en su momento, tanto su viuda como sus herederos no pueden reclamar ahora que se respete el anonimato del doctor".

Sin embargo, la viuda del ex director de la clínica sigue negando cualquier responsabilidad. Y en una entrevista en 2016, Karbaat afirmó que mezclaba el semen de varios donantes porque eso aumentaba la posibilidad de que la paciente lograra quedar embarazada. Sin embargo, el médico, sospechado desde hace muchos años, siempre rechazó someterse a las pruebas de ADN para comprobar las sospechas, y calificó a las demandantes de "madres insatisfechas con el resultado" de la inseminación.

Pero las pruebas no solo estaban en el microscopio, sino bien a la vista: muchos de los 49 demandantes son visiblemente parecidos al fallecido Karbaat. "Vi una foto del médico cuando era joven y me dio escalofríos", comentó Joey Hoofdman, un holandés de 30 años, a BBC. "Estaba muy desconcertado. Conmocionado? casi me caigo", relató en abril pasado en un programa de la televisión holandesa. La foto que vio del joven Jan Karbaat, también conmocionó a otros de los que ahora saben que son hijos biológicos de Karbaat. Karbaat era el jefe de una conocida clínica de tratamientos de fertilidad en Rotterdam que dirigió desde 1980 y que cerró en 2009, y en la que miles de mujeres buscaron ayuda para concebir.

Antes Karbaat trabajó en un hospital durante la década de 1970, período en el que también se sospecha que pudo haber intercambiado muestras de semen con el suyo. Las autoridades del hospital Zurid, ahora llamado Maasstad, confirmaron que abrieron una investigación sobre el caso.

Karbaat falleció a los 89 años en abril de 2017, y en su testamento manifestó su negativa a que le sean tomadas muestras de ADN. El caso inquieta a Holanda desde hace años.

Estaba segura

Pero mientras algunos tenían dudas y esperaban el ADN, otros ya estaban seguros. Es el caso de Moniek Wassenaar, una psiquiatra de 36 años, quien asegura que el médico mismo le hizo la confesión. Según el New York Times, cuando Wassenaar visitó al médico en 2011, este le pidió ver sus manos y le dijo "podrías ser una niña mía". La mujer asegura que Karbaat le confesó que usaba su esperma en lugar del de un donante que elegían sus pacientes . "Me dijo que le hacía un servicio a la Humanidad donando su semen y que por lo menos había unos sesenta hijos suyos por el mundo", relató Wassenaar. "Cuando le hablé de su falta de ética, trató de explicar que todo pasó en los años setenta y que ‘estaba bien, porque las mujeres querían el semen de un hombre con estudios superiores. Mucho mejor que el de un policía, por ejemplo", añadió Wassenaar. O sea que Karbaat aplicaba una suerte de eugenesia en la que él era el supuesto ser superior. Tras pedirle Wassenaar que se hiciera la prueba de ADN para comprobar su parentesco, él se negó.

El semen se puede mantener durante años mediante congelamiento. En 1973 Karbaat adquirió la clínica de donación Bijdorp, donde donó su propio esperma y recibió decenas de donantes cada año. Era una clínica que también suministraba esperma a otros centros de tratamiento de fertilidad holandeses.

La clínica fue cerrada en 2009 por múltiples irregularidades, entre ellas la falta de registros confiables. Una comisión gubernamental determinó en 2015 que los libros de la clínica estaban tan mal hechos que ninguno de los donadores puede ser identificado plenamente.

idénticos. El doctor Karbbat joven (arr. centro) y dos de sus hijos. Abajo, varios se ríen de su increíble semejanza.

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