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Trump habla de seguridad y salud mental para evitar el debate sobre el desarme

"Hay que ayudar a asegurar las escuelas y afrontar el difícil tema de la salud mental", advirtió el presidente de Estados Unidos sobre la masacre.

Viernes 16 de Febrero de 2018

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se focalizó ayer en la salud mental y no en las armas en su discurso a la nación tras la masacre del miércoles en una escuela secundaria de Parkland, Florida, en la que un ex estudiante de 19 años mató a 17 personas e hirió a otras 14.

El atacante identificado por la policía como Nikolas Cruz está vinculado con el grupo supremacista blanco República de Florida (ROF, por sus siglas en inglés), según la organización judía Liga Antidifamación. En su página web, el ROF se describe como una "organización de derechos civiles blancos" que busca crear un "etnoestado blanco" en Florida.

Jordan Jereb, quien presuntamente es el líder del ROF, le dijo a la Liga Antidifamación que Cruz tiene una relación con su grupo.

Trump consideró que el tiroteo en Parkland demuestra la necesidad de trabajar con las autoridades locales para "ayudar a asegurar las escuelas y afrontar el difícil tema de la salud mental".

Sin precisar una fecha, el presidente estadounidense dijo que visitará la ciudad de Florida para brindarles consuelo a los afectados "y continuar coordinando la respuesta federal".

"Asegurar mejor las escuelas será una prioridad máxima durante un encuentro previsto este mes con gobernadores y fiscales generales de todo el país", añadió el mandatario.

El tiroteo en la escuela secundaria a una hora en auto al norte de Miami -el peor desde la masacre en la Sandy Hook Elementary School en 2012- volvió a revivir el debate en Estados Unidos sobre el control de las armas. Trump no hizo referencia a una eventual legislación que pueda restringir las ventas de armamento, a pesar de las súplicas de algunas víctimas de Florida, que urgieron al gobierno a abordar este tema.

Mientras tanto, medios estadounidenses reportaron que el entrenador de fútbol del colegio Aaron Feis se arrojó a la lluvia de balas para proteger a sus alumnos, salvándole la vida a varios de ellos. Feis se cuenta entre los muertos.

Además emergieron más detalles sobre las motivaciones de Cruz, expulsado por mala conducta el año pasado de la secundaria Marjory Stoneman Douglas. Cruz, de 19 años, entró con un fusil AR-15 que poseía de manera legal justo al terminar anteayer la jornada escolar y disparó indiscriminadamente.

El joven, que compareció ayer ante un juez por 17 cargos de asesinato premeditado, activó la alarma de incendios antes de entrar en el colegio armado con una máscara de gas, bombas de humo y varios cargamentos de municiones.

Los estudiantes en diálogo con medios locales describieron a Cruz como un adolescente perturbado con diversos problemas de comportamiento, quien solía hablar de armas de fuego y de matar animales.

El diario local Sun Sentinel reportó que el joven estaba viviendo con un amigo de la familia después de que su madre adoptiva, Lynda Cruz, falleciera a causa de una neumonía en noviembre. Su padre murió hace varios años a raíz de un ataque cardíaco, añadió el periódico.

"Tantas señales de que el tirador de Florida estaba mentalmente perturbado, incluso expulsado de la escuela por errático y mal comportamiento", tuiteó Trump. "Vecinos y compañeros de clase sabían que representaba un gran problema. Deben siempre reportar estos casos a las autoridades, una y otra vez!" Trump firmó el año pasado una ley que autoriza a enfermos mentales a comprar armas nuevamente, eliminando una regulación al respecto de su antecesor Barack Obama. En una conferencia de sheriffs previamente ayer, el fiscal general Jeff Sessions dijo que encargará una investigación del Departamento de Justicia sobre cómo se cruzan las enfermedades mentales y los crímenes violentos.

"No se puede negar que algo peligroso y dañino está sucediendo en nuestro país", afirmó ante los sheriffs. El gobernador de Florida Rick Scott llamó a una mejor regulación para mantener a personas psíquicamente inestables lejos del acceso a las armas. "Necesitamos asegurarnos de que individuos con enfermedades mentales no toquen una pistola", dijo el político republicano durante una conferencia de prensa en Parkland, unos 58 kilómetros al norte de Miami.

Por su parte, el sheriff del condado de Broward, Scott Israel, prometió estar muy activo en demandar que Estados Unidos encuentre maneras de impedir los tiroteos masivos.

Según un conteo del diario The New York Times, tras la masacre de Sandy Hook en 2012 en más de 200 tiroteos en escuelas ya perdieron la vida más de 400 personas. "Solamente en el año en curso, este año se registraron 19 incidentes con armas de fuego en escuelas", explicó el senador demócrata Chris Murphy.

El tiroteo en la escuela secundaria volvió a revivir el debate en EEUU sobre el control de las armas

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