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Tragedia en Mar Azul: un hombre se ahogó para salvar a su hijo

Un empresario porteño de 49 años murió ahogado el domingo en Mar Azul, Villa Gesell, tras rescatar a su hijo de ocho años, que había sido atrapado por un "chupón" en una zona donde no hay guardavidas, cercana al Faro Querandí.

Martes 29 de Enero de 2019

Un empresario porteño de 49 años murió ahogado el domingo en Mar Azul, Villa Gesell, tras rescatar a su hijo de ocho años, que había sido atrapado por un "chupón" en una zona donde no hay guardavidas, cercana al Faro Querandí.

Según fuentes judiciales citadas por el portal Infobae, la víctima se llama José Ignacio Grego. La autopsia preliminar confirmó que el hombre murió ahogado. Fue cuando intentaba salvar a su hijo, que ayer cumplió años. El hombre estaba junto a otros hijos y su madre en la orilla cuando vio que a su niño lo arrastraba la corriente mar adentro y entró para rescatarlo. Los investigadores estaban azorados porque, según contaron, el nene se salvó ya que quedó apoyado sobre el cuerpo de su padre, cuando éste ya flotaba sin vida.

"No hay ningún delito para investigar, fue un accidente muy lamentable", confirmaron a este medio fuentes judiciales de Villa Gesell. El hecho ocurrió en un sector donde no hay personal de seguridad de playa pero suele ser muy frecuentado por quienes acceden con sus camionetas 4ž4 y sus gazebos.

Los llamados "chupones" en el mar de esta zona de la costa bonaerense son un fenómeno peligroso y muy frecuente, pero imperceptible para los bañistas que no conocen el mar. Se forman cuando, por las canaletas paralelas a la costa que se forman en la rompiente, el agua busca su retorno hacia el mar y se ve frenada por el banco de arena. Entonces se genera una especie de cauce de salida, en los que la corriente mar adentro es muy potente. Estos "chupones", suelen convertir un divertido baño en un problema grave y hasta fatal, como ocurrió en este caso.

"Los chupones se activan o desactivan en los cambios de marea", explica Nicolás Elie, guardavidas de Pinamar, de 34 años, a cargo de la seguridad de una playa pública. Estos se dan cada seis horas, cuando pasan de la baja marea a la alta. Y no son fáciles de detectar. El agua se muestra más arremolinada o intranquila y con una "vibración" distinta del resto de la marea. Los guardavidas aclaran que las canaletas son traicioneras. Lo mejor que puede hacerse en caso de ser "chupado" es no resistirse para no perder energías, nadar paralelo a la costa hasta encontrar una zona tranquila para retornar a la playa.

Por esto, quienes no conozcan bien el mar deben bañarse solo en áreas donde haya guardavidas.

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