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Reclamaron justicia y seguridad en ladespedida de los restos del chofer

Unas mil personas despidieron ayer en la localidad bonaerense de González Catán los restos del colectivero Leandro Miguel Alcaraz, durante una procesión que acompañó el cortejo fúnebre en medio de reclamos de justicia por el crimen y mayor seguridad.

Miércoles 18 de Abril de 2018

Unas mil personas despidieron ayer en la localidad bonaerense de González Catán los restos del colectivero Leandro Miguel Alcaraz, durante una procesión que acompañó el cortejo fúnebre en medio de reclamos de justicia por el crimen y mayor seguridad.

"Estamos hartos de que nos roben y de que nos maten", se lamentó Angel Godoy, compañero de Leandro de la línea 620, al hacer declaraciones en la puerta de la cochería Casa Catalfo, donde agregó: "El dolor que siente la familia también lo sentimos nosotros, hoy somos todos uno".

Frente a carteles exigiendo justicia por el caso y con aplausos de fondo, Angel y un numeroso grupo de colectiveros se abrazó en llantos al grito de "Leandro presente, ahora y siempre" antes de que partieran los vehículos que trasladaron a los familiares y al féretro hacia el Cementerio Jardín de los Ceibos, ubicado a unas diez cuadras de allí, en la avenida Juan Manuel de Rosas 16629.

"Nosotros somos simples obreros del volante, nos capacitamos y ponemos en riesgo a nadie, y tristemente terminamos así", manifestó a Télam Gerardo Nardelli, inspector de la línea en que trabajaba la víctima.

Además, consideró que "este no es un caso aislado" y que esa zona del Gran Buenos Aires "queda en el olvido": "Hicimos eco porque no queríamos que quede así, no queremos otro Leandro más ni para nuestros compañeros ni para el trabajador común", añadió.

"Así como nosotros estamos expuestos, el trabajador común está solo en la parada y muchas veces no tiene que viajar con nosotros pero nos pide que lo llevemos porque le acaban de robar, es penoso y una vergüenza", se lamentó Nardelli.

Por último, dijo que "esperar a tener un muerto para buscar una solución es patético" y que para él la problemática se resolvería implementando cabinas blindadas, ya que "las cámaras son para crear morbo, para mostrar cómo lo mataron, y nosotros queremos evitar eso". Mientras los cinco autos fúnebres circulaban con lentitud por la avenida hacia el cementerio, David, otro compañero de Leandro, relató a Télam que anteayer "vinieron de todas las empresas de colectivo del interior, docentes, personas autoconvocadas, hasta vecinos con cartas que nos pedían que no salgamos hasta que este tema se arregle".

"Recién estoy cayendo de todo lo que pasó por toda la vorágine, pero no nos conformamos con un botón antipánico, porque eso, sin policías, ¿para qué te sirve?", se quejó, y siguió: "Nos dicen que no tienen móviles, que tienen 30 efectivos para 280 mil personas en Virrey del Pino".

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