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Murió la niña que recibió una bala perdida y detuvieron a un vecino

Maite Almirón, de cinco años, estaba internada con muerte cerebral. Ayer cayó un cobrador de 41 años, acusado de hacer los disparos fatales.

Viernes 28 de Diciembre de 2018

Maite Almirón, la niña de cinco años que recibió una bala perdida en la cabeza mientras festejaba la Navidad en su casa de la localidad bonaerense de Parque San Martín, en el partido de Merlo, falleció ayer y por el homicidio fue detenido como principal sospechoso un vecino, quien es un cobrador de 41 años que tenía dos armas en su casa, informaron fuentes policiales y judiciales.

Si bien desde anteayer por la tarde los médicos ya habían diagnosticado la muerte encefálica de la niña, Maite murió a las 3.30 de ayer en el Hospital Eva Perón de Merlo, donde estaba internada desde el día del hecho.

El detenido fue identificado por las fuentes como Walter Ariel Deheza, de 41 años, quien de acuerdo a las fuentes consultadas se dedica a ser "cobrador de morosos" y es novio de una mujer que vive en la misma manzana que la familia de Maite, la nena baleada.

La detención de Deheza fue concretada a partir de una serie de testimonios que el fiscal de Morón a cargo de la causa, Mario Ferrario, obtuvo de vecinos que señalaron que en Madrid al 400, es decir, la calle paralela a Larsen al 400, donde vive la familia de Maite, habían visto que poco minutos después de la medianoche un hombre salió a disparar un arma de puño a modo de festejo por la Navidad. Deheza fue detenido por efectivos de la Comisaría 3ª de Merlo en un allanamiento de urgencia realizado en su domicilio de la avenida Argentina 1512, también en Parque San Martín.

Allí, los investigadores secuestraron una pistola Bersa calibre 9 milímetros que, si bien hay que esperar las pericias que lo confirmen, podría ser el arma de donde salió el balazo que mató a la niña.

La policía incautó también una caja de transporte para la pistola Bersa con dos cargadores, cinco vainas servidas 9 milímetros y una caja con 35 municiones de ese calibre.

Pero además, detrás de una cocina, los pesquisas encontraron una escopeta calibre 12/70 marca Tactical Technology, y en otro sitio de la casa un frasco con 17 gramos de marihuana que se estima eran para consumo personal.

"No nos pone feliz, pero nos ayuda que haya un detenido. Es un asesino que está en la comisaría. Es un hombre de 41 años que no tiene en mente lo que hizo", dijo ayer a la prensa Maira Alzogaray, madre de la víctima, al hablar sobre el detenido.

A raíz del deceso de Maite, Ferrario recaratuló la causa como un "homicidio simple con dolo eventual", es decir que, para el fiscal, Deheza al salir a disparar su arma tuvo que haberse representado la posibilidad de herir o causar la muerte de alguien, como sucedió con la nena, y no hizo nada para evitarlo. Ese delito, agravado por el uso de arma de fuego, tiene una pena de entre 10 y 25 años, pero el fiscal también le sumó a Deheza una imputación por "tenencia ilegal de arma de guerra", ya que el cobrador no tenía los papeles correspondientes a ninguna de las dos armas secuestradas en su casa.

A pesar de que Deheza es el principal sospechoso que tiene la causa, también se presentaron espontáneamente en la comisaría de Parque San Martín, dos policías bonaerenses y uno de la Ciudad de Buenos Aires, vecinos de la niña baleada, para entregar sus armas y ponerse a disposición de la Justicia.

Es que anteayer los abuelos y los padres de Maite afirmaron a la prensa que los vecinos les habían dicho que el autor de los disparos podía ser un policía que vive en la zona o un pariente suyo.

El fiscal Ferrario dispuso secuestrarles a estos tres efectivos las pistolas reglamentarias para pericias, pero no adoptó con ellos ningún temperamento judicial.

Maite recibió un balazo en la cabeza la madrugada del martes, cuando minutos después de la medianoche celebraba la Navidad junto a sus padres en el patio de su casa, situada en Larsen 443, del barrio El Pericón, en la localidad de Parque San Martín, en Merlo.

"Ya habíamos cenado en familia y pasó un rato del brindis y en medio de los ruidos de los cohetes vi cómo mi nieta se caía al piso. Fue todo una desesperación.", recordó la abuela de la víctima.

A raíz del balazo, la nena estuvo internada en la Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica (UTIP) del Hospital Eva Perón de Merlo en grave estado y con pronóstico reservado, hasta que anteayer a la tarde se confirmó su muerte cerebral y ayer a la madrugada fue declarada fallecida.

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