Información Gral

Murió Justina, la niña que necesitaba un corazón

La pequeña encabezaba la lista del Incucai para recibir un trasplante de corazón. "Se nos fue el sol", dicen sus familiares.

Jueves 23 de Noviembre de 2017

La niña de 12 años que encabezaba la lista del Incucai para recibir un trasplante de corazón, Justina Lo Cane, falleció ayer en la Fundación Favaloro, en la ciudad de Buenos Aires, y su familia la despidió con una carta en la que dice: "No podemos parar de llorar, se nos fue el sol".

Si bien no se emitió un parte de prensa, desde la Fundación Favaloro, donde Justina estaba internada desde el 7 de septiembre último, trascendió que el deceso se produjo a media mañana.

En tanto, en la cuenta de Facebook llamada "La campaña de Justina", la familia de la niña escribió cerca del mediodía: "Esperó 4 meses y luchó, con todas sus fuerzas, para que llegara ese corazón".

Desde muy temprana edad, a Justina le habían detectado una cardiopatía que podía agravarse con los años; el 7 de septiembre entró de urgencia a terapia intensiva y dos días después, cuando todos sus órganos se descompensaron, la joven tuvo que ser conectada a un Ecmo -soporte cardíaco y respiratorio-, mientras aguardaba en emergencia nacional un corazón para el trasplante.

Su familia promovió una campaña bajo el eslogan "Multiplicate x 7", que apunta a visibilizar la capacidad que puede tener un cuerpo de salvar otras vidas.

"Por múltiples factores que afectan al sistema de salud argentino nunca llegó la salvación para ella. Todos los que vivieron una situación igual lo saben. El sistema nunca juega a favor de los pacientes", advirtió la familia en la carta.

Y en otro tramo del texto, agregaron: "Con sus 12 años soportó y resistió, esperando (...) Siempre apostando a salvarles la vida a los demás que estaban en su misma condición. Justina es un ejemplo de alguien que antepuso la necesidad de otros a su vida misma. Nunca quiso que pidamos un corazón para ella".

En el marco de la campaña "Multiplicate x 7", Juan Carr recordó que, según cifras oficiales, "todos los días nacen 2.200 argentinos y mueren 800", y afirmó que es necesario generar conciencia respecto a que "no faltan personas que mueran sino que faltan donantes".

"Justina se fue sabiendo que su lucha les salvó la vida a muchos que esperaban un trasplante. No llegó su corazón. No lo encontraron. No podemos parar de llorar. Ninguna muerte es justa. Menos la de un niño. Justina está en el cielo. Desde allá nos está mirando", expresó la familia de la niña en el final de la carta.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario