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Murió el estadounidense Tom Wolfe, el padre del Nuevo Periodismo

El escritor y periodista estadounidense Tom Wolfe murió anteayer a los 88 años en un hospital en Manhattan, en los Estados Unidos, según confirmó ayer su agente a dpa. Entre sus obras más destacadas se encuentra "La hoguera de las vanidades".

Miércoles 16 de Mayo de 2018

El escritor y periodista estadounidense Tom Wolfe murió anteayer a los 88 años en un hospital en Manhattan, en los Estados Unidos, según confirmó ayer su agente a dpa. Entre sus obras más destacadas se encuentra "La hoguera de las vanidades".

"Wolfe murió a causa de una infección", señaló su agente Lynn Nesbit. Su hija Alexandra, en tanto, aclaró que la edad de su padre en el momento de su muerte era de 88 años y no 87 como había indicado inicialmente Nesbit.

Wolfe, nacido en Richmond, estado de Virginia, Estados Unidos, fue una figura controvertida: por un lado, fue un autor superventas cuyos libros se llevaron al cine con éxito y que contaba con fieles seguidores; por el otro, fue objeto de crítica del "establishment" literario.

Muchos de los grandes de la literatura estadounidense como Norman Mailer y John Updike veían en sus obras "entretenimiento de masas".

En 1968 publicó "Ponche de ácido lisérgico", un libro de no ficción citado frecuentemente como una de las primeras obras del Nuevo Periodismo, que también marcó su ruptura con el periodismo tradicional y su vuelco a su carrera como autor. El libro retrata la gira lunática por Estados Unidos del escritor Ken Kesey y un grupo conocido como los Merry Pranksters, famosos por el uso intensivo que le daban al LSD (ácido lisérgico) y otras drogas psicodélicas.

Bestseller como "La hoguera de las vanidades" y "Lo que hay que tener", en el que narra la historia de los hombres elegidos para ser astronautas en los primeros años de la carrera espacial, vendieron millones de ejemplares en Estados Unidos. También como escritor Wolfe tenía un estilo muy personal. Escribía de forma polémica, metafórica, folletinesca. Manejaba con habilidad teorías de grandes filósofos como Sócrates, Descartes y Nietzsche y se servía lingüísticamente de la música pop, el lenguaje juvenil y, sobre todo en sus primeras obras, de las onomatopeyas.

En los últimos años de su vida, Wolfe se convirtió en una personalidad de la vida social de Nueva York, de traje y sombrero al tono.

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