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"Muchos abusos están en libros ocultos del Ministerio de Educación"

El abogado querellante de la causa del Instituto Próvolo reveló que existen otras denuncias de violaciones a niños sordos en Mendoza.

Miércoles 27 de Noviembre de 2019

El abogado querellante de la causa Próvolo, Sergio Salinas, elogió ayer el fallo que condenó a dos sacerdotes por el delito de abuso sexual cometido contra niños sordos en el Instituto Antonio Próvolo durante 12 años, en la localidad mendocina de Luján de Cuyo, y dijo que "muchos de los abusos están en los libros ocultos del Ministerio de Educación de la provincia".

"La evidencia muestra que son víctimas, y que ellos que denunciaron tienen la satisfacción de demostrar que fueron víctimas de abuso sexual. Muchos de los abusos, están en los libros ocultos del Ministerio de Educación de la provincia, ellos tenían un libro donde se evidenciaba todo", dijo el abogado en declaraciones a radio Provincia.

El letrado agregó que "el número de víctimas es difícil darlo porque esto es investigado de hechos de 2005 a 2016, porque Nicola Corradi llegó en 1997 a Mendoza desde La Plata, y la fiscalía empezó a investigar esos 230 chicos. Vinieron 31, de los cuales 29 son víctimas, que se encontraron 49 hechos por todos los autores".

Agregó que "son 49 delitos que por no haber hecho nada están imputados, y quedan imputarlos por más. De esas 31 personas que declararon, aún no declararon 199. Eso se conoce como develamiento, es por la confianza que le da la Justicia".

Salinas destacó que "la ley Piazza generó una reforma en el Código".

"Lo importante es que estos no eran hechos aislados, permanentemente abusaban tanto en La Plata como en Mendoza. Al lado de un cura, había una monja que los cubría y un personal civil", sostuvo.

Para finalizar, detalló que "si un chico decía que lo había abusado Horacio Corbacho, venia la monja, le pegaba y le ponía pañal".

El abogado explicó que los condenados "quedan en la cárcel común de Mendoza, salvo Corradi que tiene prisión domiciliaria por razones de salud".

Juicios en La Plata

El abogado confirmó que el año que viene empieza otro juicio por Corradi y otro cura en La Plata.

Fuentes judiciales confirmaron que la Fiscalía Penal de La Plata pedirá que el cura Corradi, condenado anteayer a 42 años de prisión por abusos sexuales en el Instituto Próvolo de Mendoza, sea trasladado a la capital bonaerense para ser indagado por la presunta comisión de similares delitos contra niños hipoacúsicos del Instituto Próvolo La Plata.

Según las fuentes, "la fiscal penal de La Plata Cecilia Corfield solicitó hace meses el traslado de Corradi a La Plata para ser indagado en la causa que investiga la fiscal, pero se informó que había que esperar la finalización del juicio en Mendoza, por lo que Corfield insistirá con el pedido para que el cura Corradi sea traído a La Plata para su indagatoria".

Luego de tres años de investigación y casi otros tres de juicio oral, miembros del Fuero Penal Colegiado de Mendoza condenaron anteayer a los sacerdotes Horacio Corbacho, de 59 años, y Nicola Corradi, de 83, a la pena de 45 y 42 años de prisión respectivamente, y al jardinero Armando Gómez, de 49 años, a 18 años de cárcel por abusos sexuales y corrupción de niños, niñas y adolescentes hipoacúsicos en el Instituto Próvolo de Mendoza.Por su parte, el vocero del Arzobispado de Mendoza, Marcelo De Benedectis, dijo ayer estar conforme con las condenas que recibieron anteayer a dos sacerdotes y un ex empleado por abusos sexuales a niños sordos en el Instituto Próvolo, pero aseguró que "nunca hubo ni un rumor" de los delitos que se cometían allí.

"Nunca hubo ni un rumor, nunca, nunca, sino no hubiéramos permitido una aberración de este tipo y se hubieran tomado las medidas correspondientes", aseguró el religioso en declaraciones formuladas a la prensa local. En ese marco, el portavoz del Arzobispado mendocino añadió que "nadie sabía de esta barbaridad", y que a partir de este caso "todo aquel que ingresa a la diócesis tiene que tener una declaración jurada del Superior Supremo que acredite no tener causas penales y aptitud psicofísica".

Mientras tanto, desde la Santa Sede se aguarda que la sentencia de anteayer quede firme y definitiva para avanzar en el proceso canónico que podría concluir con la expulsión de los sacerdotes condenados.

"Uno comprende el silencio de las víctimas, psicológicas y sociales, pero parte de la Iglesia nunca supimos nada", dijo De Benedectis.

"Es una praxis horrible antigua que no queremos que nunca más se repita", dijo en relación al silencio de los superiores. Anteayer la Justicia mendocina condenó a los sacerdotes Horacio Corbacho, de 59 años, y Nicola Corradi, de 83, a la pena de 45 y 42 años de prisión respectivamente, mientras que el jardinero Armando Gómez, de 49, recibió una pena de 18 años, acusados por abusos sexuales y corrupción de niños, niñas y adolescentes hipoacúsicos, en el Instituto Próvolo de la localidad de Luján de Cuyo.

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