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Meghan Markle, la futura princesa británica con un pasado en Argentina

La actriz estadounidense, que desde el sábado será parte de la familia real, vivió en nuestro país en 2002 cuando trabajaba en la embajada de EEUU.

Domingo 13 de Mayo de 2018

La Argentina y el Reino Unido tendrán a partir del próximo sábado un nuevo punto de contacto cuando el príncipe Harry se case con la actriz estadounidense Meghan Markle, ya que la futura princesa vivió parte de su juventud en Buenos Aires mientras trabajaba en la Embajada de Estados Unidos y recuerda los momentos de "devaluación económica".

Más allá de las rispideces que hay en el vínculo bilateral en lo que respecta al reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas, pese a que el presidente Mauricio Macri logró un acercamiento con Londres en otros aspectos, esta semana habrá un nuevo detalle para sumar a la histórica relación entre ambos estados.

La nacida en Los Ángeles, que en escasos seis días será parte de la Casa Real británica, tuvo un paso por la Argentina en 2002, tras obtener un doble título en Relaciones Internacionales y Teatro en la Northwestern School of Communication, en Illinois.

Concluida su etapa universitaria, Markle, que en ese momento tenía 20 años, aplicó para una práctica en el Departamento de Estado norteamericano y logró un puesto en la representación diplomática ante la Argentina.

"Terminé trabajando en la Embajada en Buenos Aires por un par de meses. Fue durante la devaluación económica", recordó una vez la artista en una entrevista.

Y agregó: "El secretario del Tesoro en ese momento, Paul O Neill, estaba allá. Tenía 20 años, en Buenos Aires, en una caravana, haciendo todo eso. Pensé en serio que tendría una carrera en política".

Sin embargo, al finalizar su pasantía la joven volvió a Estados Unidos y allí tomó contacto con un productor de televisión, en lo que fue el comienzo de su historia artística.

Meghan vivió los caldeados días de 2002 en los que reinaba la incertidumbre y la inestabilidad en la Argentina y recuerda particularmente la visita de O Neill, quien había arribado al país en el marco de una gira por la región que incluyó Brasil y Uruguay para hablar sobre "la dirección económica y las perspectivas".

"De haber seguido en el Departamento de Estado, hubiera sido una excelente adquisición para el cuerpo diplomático estadounidense. Tenía todo lo necesario para ser una buena diplomática", contó el entonces consejero para Asuntos Informativos y Culturales de la Embajada de Estados Unidos en Buenos Aires, Mark Krischik, en la biografía "Meghan: una princesa de Hollywood", del periodista Andrew Morton.

El papel de su vida

Meghan siempre admiró a Diana de Gales y ahora se apresta a interpretar el papel de su vida: casarse con Harry de Inglaterra, el hijo de la malograda princesa.

"Siempre se sintió fascinada por la familia real. Quiere ser la princesa Diana 2.0.", dijo sobre ella su amiga de infancia Ninaki Priddy, en la biografía de Morton.

En el libro, Morton revela que Meghan lloró viendo en la televisión los funerales de Diana, en 1997.

Tras el féretro de la princesa, en el cortejo que recorría Londres, marchaba cabizbajo un niño pelirrojo, Harry, que un día acabaría siendo su marido.

Una amiga común les organizó una cita a ciegas aprovechando que la actriz estaba de paso por Londres, a principios de julio de 2016.

Dos años después, el 19 de mayo, Markle y el príncipe se casarán en una ceremonia en la capilla de San Jorge del castillo de Windsor que será vista en medio mundo por televisión.

La televisión es precisamente el medio que dio su momento de gloria a la actriz, una de las protagonistas de la serie "Suits", sobre un grupo de abogados de Nueva York.

Meghan Markle nació el 4 de agosto de 1981 —tiene 36 años, tres más que el novio—, hija de Thomas Markle, un director de iluminación de televisión que ganó un Emmy por su trabajo en la serie "Hospital General", y de Doria Ragland, asistente social y profesora de yoga.

En su árbol genealógico se mezclan esclavos y miembros de la realeza.

Por parte de madre, desciende de los esclavos de las plantaciones de algodón de Georgia, en el sur de Estados Unidos. Por parte de padre, es descendiente del rey Roberto I de Escocia, que reinó entre 1306 y 1329.

Sus padres se separaron cuando ella tenía dos años y se divorciaron cinco más tarde.

La muchacha asistió a una escuela privada, donde se la recuerda por su estricto sentido del bien y el mal. A los 11 años, inició una campaña que obligó a Procter & Gamble a cambiar un anuncio de lavavajillas dirigido a las mujeres, para pasar a apelar a todas las personas en general.

Se graduó en teatro y relaciones internacionales en la Universidad Northwestern, cerca de Chicago. Luego vino a Argentina.

Las comparaciones con Diana son inevitables, dado el glamour de ambas. Pero Markle llega más madura a la familia real que la tímida Diana, que se casó con Carlos a los 20 años: este será su segundo matrimonio, tras el de apenas dos años que vivió con el productor Trevor Engelson, y sabe de sobras lo que es estar en el foco público. Lo ha demostrado con su soltura frente a los medios.

En el capítulo de sombras, viejos amigos de Markle la han acusado de haberlos dejado de lado, y sus dos hermanastros, que no están invitados a la boda, le han lanzado críticas feroces.

Así, Thomas Markle Junior ha sugerido que "probablemente" avergüenzan a Markle, y envió una carta abierta al príncipe Harry desaconsejándole casarse con ella.

El programa de la boda que se verá en el mundo

La boda del príncipe Harry y Meghan Markle el 19 de mayo se desarrollará con la precisión de un reloj suizo, como es tradición en la familia real inglesa. A la ceremonia nupcial le seguirá un paseo en carruaje de los novios, una recepción-almuerzo ofrecida por la reina Isabel II y una fiesta por la noche organizada por el padre del novio, el príncipe Carlos.

   La familia real llegará a la ceremonia en la iglesia de San Jorge, donde habrá 600 invitados, en auto o a pie. El príncipe Harry y su padrino, su hermano Guillermo, arribarán a la escalinata oeste de la iglesia. Será entonces cuando Markle y su madre Doria Ragland dejen el lugar en el que pasaron la noche y lleguen en auto.

   A las 12, cuando empiece la ceremonia, Thomas Markle llevará a su hija hasta el altar.

   El máximo responsable de la Iglesia anglicana en Estados Unidos, Michael Bruce Curry, pronunciará la homilía. Curry, de 65 años y procedente de Chicago, es el primer afroamericano en ocupar el puesto de obispo presidente y primado de la Iglesia episcopal anglicana.

   Justin Welby, el arzobispo de Canterbury, cabeza espiritual de la Iglesia de Inglaterra y líder de los 85 millones de anglicanos en el mundo, tomará los votos matrimoniales.

   A las 13, los recién casados abandonan la iglesia por la escalinata oeste.

   Los miembros de la familia les saludarán desde las escaleras cuando partan para un paseo en carroza por Windsor de aproximadamente 25 minutos.

   El recorrido pasará por la calle principal de la ciudad y la avenida arbolada que lleva al castillo de Windsor, donde concluirá. La carroza elegida es la Ascot Landau. Si hace mal tiempo, será reemplazada por la 1830 Scottish, que tiene unas ventanas mayores.

   La reina Isabel II ofrecerá un almuerzo en el Salón San Jorge. Luego, los recién casados posarán para las fotos oficiales, que tomará Alexi Lubomirski.

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