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Los familiares de los marinos critican con dureza a Macri a un año de la desaparición

Los parientes de los 44 tripulantes viven con enojo y tristeza la pérdida de sus seres queridos y piden al gobierno que no abandone el rastrillaje.

Viernes 16 de Noviembre de 2018

A un año de la desaparición del submarino ARA "San Juan" los familiares de los 44 tripulantes viven con enojo y tristeza la pérdida de sus allegados y exigen al gobierno que la búsqueda del sumergible no se detenga.

Los familiares de la tripulación del ARA "San Juan" afrontaron ayer el primer aniversario de la desaparición del submarino con posturas encontradas respecto del acto de homenaje en Mar del Plata. Mientras un grupo de ellos avaló la presencia del presidente Mauricio Macri, otro la repudió.

"Queremos expresar públicamente nuestro repudio a que el presidente y comandante en jefe de las Fuerzas Armadas se haga presente en la Ceremonia de Reconocimiento", dice una nota firmada por Lucía Zunda e Isabel Vilca. Ambas repudian "el intento inescrupuloso de culpar públicamente a los tripulantes, ya que no tiene sustento en las evidencias de la investigación", publica la web del diario Página 12.

En su carta, Zunda y Vilca destacan que "no hay ninguna evidencia de que nuestros familiares hayan cometido algún error de operación ni de procedimiento, ya que todo indica que respondieron de la manera en que se los había entrenado y ordenado". Además, subrayan que el ARA "San Juan" zarpó de Ushuaia con 44 tripulantes, cuando había capacidad para 40 balsas salvavidas y con una sola radiobaliza, a pesar de que es obligatorio llevar dos. El submarino desapareció mientras navegaba frente a la costa de Chubut, rumbo a Mar del Plata.

Zunda y Vilca califican a Macri como "el mayor responsable de la desaparición de nuestros 44 corazones de acero" y remarcaron que "repudiamos su presencia porque ni siquiera a un año de la desaparición de nuestros familiares, nos dejan transitar el día tranquilos". También criticaron que Macri no hubiera visitado el acampe de familiares frente a la Casa de Gobierno ni firmado un DNU para realizar una búsqueda urgente de la nave.

Mientras tanto, el grupo encabezado por Claudio Rodríguez, hermano de otro tripulante, se expresó en Facebook. "Ya hace un año que se nos perdieron los chicos y no sabemos dónde están. Queremos que el gobierno y la Armada nos digan las coordenadas reales de dónde están. Y que el gobierno deje de premiar a los que tengan algún tipo de responsabilidad con la pérdida del ARA «San Juan»", dijo.

Los familiares fueron invitados para escuchar las palabras de Macri, después de un año de incertidumbre, que incluyó varias misiones de búsqueda, la última de las cuales tuvo lugar hasta hace pocos días en el Atlántico Sur. En el medio, los familiares criticaron al gobieno y, en particular, al ministro de Defensa, Oscar Aguad, por el manejo de la situación.

Macri habló por última vez con los familiares de los tripulantes desaparecidos el 6 de febrero en la Casa Rosada, y se comprometió a acelerar la búsqueda, que comenzó en octubre, tras un largo proceso de licitación, y que sigue sin encontrar la nave.

Las familias de los submarinistas y las autoridades asistieron ayer a varios actos de homenaje a los tripulantes del ARA "San Juan", del que se perdió todo rastro el 15 de noviembre de 2017 mientras se encontraba frente al golfo San Jorge, en el Atlántico sur.

"Estamos dolidos, cansados y con sensaciones muy difíciles de explicar", dijo Juan Aramayo, padre del tripulante Hugo Dante Aramayo, en el acto que tuvo lugar en la Base de Mar del Plata, puerto de destino del submarino desaparecido.

El hombre reclamó que "nunca" se abandonen las tareas de búsqueda.

Un alambrado a la entrada a la base naval se hallaba cubierto con las fotos de los tripulantes, banderas argentinas y mensajes que los recuerdan.

En una carta conjunta difundida recientemente, allegados a los tripulantes dijeron sentirse en "total estado de desesperación" ya que "en pocos días" un buque de la empresa estadounidense Ocean Infinity -a cargo de la búsqueda del submarino- partirá a Africa para someterse a una revisión.

"Nadie puede asegurarnos que si el buque contratado se va ahora, vuelva alguna vez. La promesa de que volverá en febrero no la creemos" dijeron.

En el buque "Seabed Constructo" de la empresa estadounidense viajan desde el 7 de septiembre cuatro familiares de los tripulantes para supervisar las tareas de rastreo que se realizan con tecnología de punta, como sumergibles que pueden operar a 6.000 metros de profundidad.

Las áreas de rastreo coinciden con las zonas barridas por embarcaciones argentinas, según la última posición estimada del submarino reportada por su sistema de comunicación satelital del 15 de noviembre de 2017.

Pero los familiares creen que las autoridades deben plantear nuevas zonas de búsqueda. "Es un arma de guerra, un submarino está diseñado para no ser encontrado"', dijo días atrás el ministro de Defensa, Oscar Aguad, al salir al paso de las críticas por la falta de resultados.

Ocean Infinity decidió recientemente inspeccionar a fondo el área donde operadores del sonar de una corbeta de la Armada detectaron durante la primera fase de búsqueda ruidos compatibles con golpes contra un casco, sin que se hayan reportado hasta ahora resultados.

El submarino diésel eléctrico clase TR-1700 de fabricación alemana desapareció cuando navegaba desde Ushuaia hacia su base en Mar del Plata, tras participar de un ejercicio de adiestramiento.

El día que desapareció el ARA "San Juan" su comandante informó que había sufrido una avería a raíz de la entrada de agua a las baterías a través del snorkel -el dispositivo por el cual el sumergible toma aire de la superficie para operar sus motores-, pero que el incidente había sido resuelto.

Horas después se registró una explosión cerca de donde se había perdido contacto con la nave. Las autoridades creen que el sumergible pudo haber sufrido una implosión.

Los familiares también denunciaron que el gobierno ha mentido y ocultado información sobre el estado de la nave y las tareas de búsqueda.

Lucía Zunda, hermana del tripulante Adrián Zunda, afirmó que no hay evidencia de que los submarinistas cometieran "algún error de operación" y apuntó contra las supuestas falencias del sumergible a la hora de partir, como la falta de suficientes balsas salvavidas, radiobalizas y pirotecnia para inmersión.

El comandante de la nave había reportado meses antes del ejercicio de adiestramiento algunas de estos problemas a sus superiores.

Varios familiares son querellantes en una causa judicial que intenta determinar qué le pasó al sumergible. Algunos han cuestionado la falta de avances en la investigación.

En el último año el operativo coordinado para localizar al sumergible llegó a sumar a 18 países, entre ellos Estados Unidos, Rusia y el Reino Unido. Decenas de objetos detectados en el fondo marino fueron descartados.

Por la presión de los familiares, el gobierno contrató finalmente a Ocean Infinity que cobrará 7,5 millones de dólares solamente si encuentra el submarino.

En Buenos Aires, en tanto, un grupo de familiares marchó desde el Congreso Nacional hacia la Casa de Gobierno para exigir la continuidad de la búsqueda de la nave.

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