Información Gral

Llegó un avión militar ruso con más equipo de rescate

El Antonov AN-124 trajo un sumergible teledirigido que alcanza los mil metros de profundidad

Sábado 25 de Noviembre de 2017

Un avión de transporte entre los más grandes del mundo aterrizó anoche en Comodoro Rivadavia con parte de los equipos con los que Rusia se suma a la búsqueda del submarino.

    El Antonov An-124 "Ruslan" tenía programado aterrizar en Comodoro Rivadavia, Chubut, con un minisubmarino a bordo, que se sumará a la cooperación internacional para la búsqueda y rescate. El sumergible teledirigido alcanza una profundidad de 1.000 metros, y es apodado "Pantera Plus". Este aparato no tripulado pertenece a la llamada "Flota Negra" rusa. Está dotado de un sonar que escanea el fondo del mar. La ayuda incluye a buzos de aguas profundas, a un médico y operadores del aparato teleguiado. El mando naval ruso también dirigió al área de la búsqueda el barco oceanográfico Yantar, que sirve de nodriza.

   El avión Antonov fue denominado por la OTAN cómo "Condor" y es más grande que su contraparte estadounidense, el Lockheed C-5 Galaxy.

   Estas aeronaves ya viajaron en otras ocasiones a nuestro país para transportar cargas voluminosas no soportadas por otros aviones. Algunas naves se utilizaron para el traslado de equipos petroleros a yacimientos del sur, otras para transportar los satélites Arsat-1 y Arsat-2 desde Bariloche hasta la Guayana Francesa. Dos aviones Antonov llegaron al aeropuerto de Fisherton de Rosario cargando los equipos de sonido de la banda Guns and Roses y equipos eléctricos para la EPE (Empresa Provincial de la Energía).

   Rubén Palomeque, funcionario de Comodoro Rivadavia que opera como enlace coordinador con las operaciones del puerto, dijo respecto al aporte ruso que el submarino que trae a bordo del Antonov evidentemente "puede bajar a grandes profundidades llegar hasta el fondo de nuestra plataforma marítima".

     En el puerto de Comodoro Rivadavia continuó febrilmente la puesta a punto del buque noruego Sophie Siem sobre el que se montará el minisubmarino de la Armada de Estados Unidos. Ya se le cortó la popa para instalar un brazo tipo grúa que permitirá transportar el equipo y bajarlo en alta mar.

    Palomeque afirmó que "la intención es que el lunes ya esté en la zona de búsqueda y rescate".

    Para que eso ocurra, luego de unas 20 horas aproximadas de navegación, el Sophie Siem debería zarpar del muelle de Comodoro mañana, domingo.

    El tiempo corre, y los aprestamientos que se le realizan de forma conjunta entre los marinos de Estados Unidos y los operarios y técnicos argentinos también.

    En Comodoro Rivadavia trabajan en el puerto unas 200 personas dedicadas a preparar los buques, dijo Esteban Marquinez, coordinador operativo de este centro naval que "se ha convertido de un puerto comercial en un astillero industrial".

    Desde la ciudad chubutense ya partió el buque de origen noruego Skandi Patagonia, que está en la zona de búsqueda.

    En tanto, hoy ingresará el ARA Islas Malvinas, que navega hacia Comodoro desde el sur argentino.

    "De Comodoro no se va nadie hasta que aparezca el San Juan", dijo enfáticamente el viceintendente de la ciudad, Juan Pablo Luque, quien agregó que el mismo espíritu también corre para las delegaciones internacionales que están colaborando en la búsqueda".

   El funcionario ratificó que "la ciudad se mantiene en alerta y con todos sus servicios listos para recibir a nuestros submarinistas, sea como fuere".

"Ojala sirva para hacer un país mejor", dijo un papá
El capitán de navío Jorge Bergallo, padre de Jorge Ignacio Bergallo, segundo comandante del ARA "San Juan" y capitán de corbeta, dijo que el "sacrificio" de los 44 submarinistas ha sido "póstumo y total" y se esperanzó en que "ojalá que sirva para hacer un país, una Marina y una política mejores", según un audio distribuido por voceros de la Armada.
    "Como militar me quedo con la parte positiva: estos 44 tipos estaban navegando, haciendo lo que eligieron hacer y prestando un servicio que el país necesita y su sacrificio fue póstumo y total", dijo Jorge, quien fue comandante del ARA San Juan y también de la Fragata Libertad.
    Según Bergallo, los tripulantes "sabían eso, lo eligieron y lo asumieron y son un ejemplo para todos, para 44 millones de personas", y también —remarcó— para los "marinos y militares que muchas veces perdemos noción de por qué somos lo que somos y de los riesgos que eso implica". A su vez, destacó que "el martirio no se elige, es una gracia concedida, y ellos tienen la gracia de estar en donde eligieron estar, en el mar, en patrulla eterna, hundidos como hito".

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario