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La Iglesia convocó a una gran misa "pro vida" en Luján el 8 de marzo

Luego de que el gobierno anunciara la preparación de una ley a favor del aborto, la cúpula católica anunció la marcha para el Día Mundial de la Mujer.

Viernes 07 de Febrero de 2020

concentración. Panorámica de la misa que en julio de 2018 se celebró en la misma basílica, también convocada por la Conferencia Episcopal.

La cúpula de la Iglesia católica argentina convocó para el próximo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, a una misa en la Basílica de Luján en la que ratificará su rechazo al proyecto que impulsará el gobierno nacional de Alberto Fernández para despenalizar el aborto.

En la celebración, que piensan será multitudinaria, se pedirá "por la protección de la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural", bajo el lema "Sí a las mujeres; sí a la vida".

La convocatoria al oficio fue realizada por el presidente del Episcopado, monseñor Oscar Ojea; el vicepresidente primero, arzobispo de Buenos Aires y Primado de la Argentina, cardenal Mario Poli; el vice segundo, monseñor Marcelo Colombo, y el secretario general, monseñor Carlos Malfa.

Según voceros de los dignatarios, es difícil de entender que en la semana en que el gobierno argentino recibió un espaldarazo del Papa Francisco a su criterio de una renegociación de la deuda externa, el presidente Alberto Fernández haya insistido en París, capital de Francia, en que enviará al Congreso un proyecto para la legalización del aborto.

Más aún: que Fernández lo haya hecho cinco días después de su visita al Vaticano, donde mantuvo una auspiciosa audiencia con Francisco, es difícil de encajarlo en una lógica política explicable a los prelados, dijeron las fuentes.

Tras dicha reunión, hubo un señalamiento efectuado por el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, sobre la importancia de "defender la vida desde la concepción", señalamiento que —también es cierto— el presidente Fernández intentó ocultar o minimizar ante las consultas periodísticas.

Si bien la convocatoria de la Iglesia fue entendida en algunos ámbitos como una respuesta al anuncio de Fernández en París, lo cierto es que el Episcopado venía trabajando en la organización de esa celebración desde diciembre pasado, con el objetivo de "reforzar las acciones pastorales en defensa de la vida", según explicaron a Télam fuentes de la Conferencia Episcopal, que preside el obispo de San Isidro, monseñor Oscar Ojea.

"La convocatoria a la misa estaba en las redes sociales desde temprano y las declaraciones del Presidente fueron por la tarde. De ninguna manera, fue una respuesta", señalaron las fuentes.

La Iglesia viene en alerta por este tema desde diciembre cuando el ministro de Salud, Gines González García —recién asumido en su cargo— actualizó el protocolo para la realización de abortos no punibles, una medida que había sido instaurada por el secretario de Salud del gobierno anterior, Adolfo Rubinstein, pero que fue vetada por Mauricio Macri.

De hecho, en el primer encuentro formal entre la cúpula de la Iglesia y Fernández, que se produjo en diciembre, ese malestar quedó expuesto y el Episcopado le expresó al mandatario su "sorpresa y desazón" por la instalación del tema apenas asumido.

A pesar de las diferencias en esta cuestión puntual, la relación entre el gobierno y la Iglesia marcha sobre rieles en temas sociales —como la lucha contra el hambre y las drogas— y en especial esta semana, después del apoyo cosechado en El Vaticano, en el marco del proceso de renegociación de la deuda que está encarando el gobierno argentino.

En medio de los cruces por el aborto, pareció un guiño de Fernández a la Iglesia el anuncio anteayer mismo de que también se está elaborando otra iniciativa, denominada el "Plan de los 1.000 días", que tiene como objetivo garantizar la alimentación de la madre desde el embarazo hasta que su hijo tenga dos años.

"Si la mujer quiere tener el hijo, la falta de recursos no será una excusa. El Estado le garantizará una adecuada alimentación", subrayaron fuentes oficiales que conocen los planes del Presidente.

El programa se inspira en uno similar que funciona en Francia, que consiste en que el Estado garantiza a la madre su alimentación y suplementos necesarios durante el embarazo, y luego monitorea al progenitor hasta los dos años.

Ambas iniciativas —la del aborto y la de los 1.000 días— serán anunciadas formalmente por el presidente el domingo 1 de marzo, en su discurso ante la Asamblea Legislativa.

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