Información Gral

"La homosexualidad parece estar de moda", dice el Papa en un libro

El Pontífice confesó estar preocupado por la sexualidad dentro de los seminarios y conventos y la ruptura del voto de castidad de sacerdotes.

Domingo 02 de Diciembre de 2018

El Papa Francisco dice en un libro que será publicado la semana que viene que tener homosexuales en el clero es algo que le "preocupa" y declara que algunas sociedades están considerando a la homosexualidad un estilo "de moda".

El portal del diario italiano Corriere della Sera publicó ayer distintos fragmentos del libro escrito en forma de una entrevista ofrecida por Francisco sobre las vocaciones religiosas. En el reportaje confiado al sacerdote misionero Fernando Prado, el Papa describe la homosexualidad dentro de seminarios, conventos y otros sitios religiosos como "un asunto muy grave".

"En nuestras sociedades, parece incluso que la homosexualidad está de moda. Y esa mentalidad, de cierta manera, influye en la vida de la Iglesia", dice Francisco a su entrevistador en uno de los pasajes.

El libro, basado en cuatro horas de conversaciones entre el Papa y el sacerdote Prado en agosto pasado en el Vaticano, verá la luz dentro de los próximos 10 días en 10 idiomas. Su título en español es: "La Fuerza de la Vocación".

Francisco reiteró pronunciamientos pasados del Vaticano sobre la forma en que se seleccionan a los jóvenes seminaristas, diciendo: "Debemos prestar mucha atención a la madurez humana y sentimental" cuando se entrena a futuros sacerdotes.

El problema no es tanto la tendencia homosexual en sí misma sino la violación del voto de castidad entre sacerdotes y monjas, en comunidades religiosas masculinas o femeninas completas.

Ciertamente, Francisco no lo manda a decir: "No es un secreto que en la vida consagrada y en el clero también hay personas con tendencias homosexuales. ¿Que hay de esto? Es algo que me preocupa, porque quizás en cierto punto no se haya abordado bien".

"No hay lugar"

El pontífice dice: "Tuve un obispo bastante escandalizado, que me dijo que se había dado cuenta de que en su diócesis, una diócesis muy grande, había varios sacerdotes homosexuales, y que tenía que enfrentar todo esto, interviniendo, antes de todo, sobre la formación, para formar otro clero diferente".

Esta "es una realidad que no podemos negar", continúa Francisco: "Un religioso me dijo que mientras estaba en una visita canónica a una de las provincias de su congregación, se sorprendió. Vio que los buenos jóvenes estudiantes e incluso algunos religiosos profesos ya eran homosexuales. El mismo tenía dudas sobre la cosa y me preguntó si había algo malo con esto. En última instancia, me dijo, no es tan grave; es sólo una expresión de afecto. Es un error. No es solo una expresión de afecto", concluyó Francisco.

El Papa es claro: "En la vida consagrada y en la vida sacerdotal no hay lugar para este tipo de afecto. Por esta razón, la Iglesia recomienda que las personas con esta tendencia arraigada no sean aceptadas en el ministerio o en la vida consagrada. El ministerio (de la Iglesia) o la vida consagrada no son su lugar".

No a la "doble vida"

Y así, concluye, "se insta a los sacerdotes homosexuales, religiosos y religiosas, a vivir el celibato en su totalidad y, sobre todo, a ser perfectamente responsables, tratando de no crear escándalos en sus propias comunidades o en el pueblo fiel de Dios al vivir un doble la vida. Es mejor que dejen el ministerio o la vida consagrada que vivir una doble vida".

Francisco también dijo que los candidatos con "neurosis o desequilibrios fuertes" no deberían ser aceptados en el sacerdocio "ni en otras formas de vida consagrada".

Aun así, Francisco, cómo lo ha hecho previamente, resaltó que los católicos homosexuales contribuyen a la vida de la Iglesia y que ésta debe recordar siempre que "son personas que viven al servicio de la Iglesia, de la comunidad cristiana, del pueblo de Dios".

El Papa ya había hablado con los obispos italianos durante la asamblea general del CEI en mayo, sobre las "personas que practican la homosexualidad" en los seminarios: "En duda, mejor que no entren".

Ya a fines de 2005, una "educación" del Vaticano prohibió la entrada en los seminarios a "aquellos que practican la homosexualidad, presentan tendencias homosexuales profundamente arraigadas o apoyan la llamada cultura gay".

En la "Ratio Fundamentalis" publicada el 8 de diciembre de 2016 por la Congregación del Clero, se puede leer: "Si un candidato practica la homosexualidad o presenta tendencias homosexuales profundamente arraigadas, su director espiritual y su confesor tienen el deber de disuadirlo, en conciencia, de proceder a la ordenación" sacerdotal.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});