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La cría de salmón en Tierra del Fuego causa polémica

Tanto la provincia como la nación impulsan la iniciativa, con capitales noruegos. Pero ambientalistas y biólogos se oponen tenazmente

Sábado 06 de Octubre de 2018

La comunidad científica de Tierra del Fuego se pronunció en contra del proyecto de instalación de criaderos de salmones en el Canal de Beagle, una actividad auspiciada por e Noruega y que genera cuestionamientos por sus efectos ambientales en el sur de Chile. La actividad, sin embargo, es lucrativa y proveedora de empleo: Chile exporta 4.000 millones de dólares anuales de salmón procesado. Para Argentina, que tiene aguas frías y ricas en oxígeno como las del sur chileno, es una alternativa de gran interés.

   Pero las observaciones contra la iniciativa comenzaron el 9 de marzo pasado, cuando la Tierra del Fuego suscribió un convenio de cooperación con la Innovation Norway, la agencia de negocios del Estado noruego, donde se comprometió a aportar 95 mil dólares, recursos de movilidad y personal para estudiar la factibilidad de instalar salmoneras en "siete u ocho" puntos de la costa fueguina.

   Antes de ello, el propio gobierno nacional había suscripto un convenio-marco con Noruega, a través del Ministerio de Agricultura y Pesca, del que también formó parte la Fundación Argentina para la Promoción de Inversiones y Comercio Internacional, una agencia privada que coordina inversiones extranjeras con el sector público.

   Fuentes del gobierno fueguino afirman que el estudio de "cargas y posiciones" todavía no ha sido concluido, aunque los principales biólogos, expertos científicos y ambientalistas de la provincia aseguran que el proyecto debería ser desestimado por los "riesgos graves" que implica para el ecosistema del Beagle y para la actividad turística.

   Uno de los desencadenantes de las críticas es el incidente ocurrido en julio pasado en la isla Huar, del sur de Chile, cuando unos 900 mil salmones se escaparon de un criadero de la empresa noruega Marine Harvest. La enorme mayoría de ejemplares no pudo ser recuperado, y amenazan con provocar un desastre ambiental, según afirman ecologistas chilenos.

   "Una vez escapados, estos peces compiten con las especies nativas y se alimentan de ellas, diseminando, además, un cúmulo de enfermedades. Esto representaría la introducción de una especie exótica en el Canal Beagle, porque los salmones que hay son escasos y probablemente producto de escapes en Chile", explicó Adrián Schiavini, doctor en biología e investigador principal del Conicet en el Centro Austral de Investigaciones Científicas (Cadic), con sede en Ushuaia. Según Schiavini, otro problema son los lobos marinos: "una jaula de red, colgada en el mar, llena de salmones, es como poner un tarro repleto de caramelos en la puerta de un colegio. Para los lobos, los salmones gratis se obtienen empujando y rompiendo las redes", detalló el experto.

   Desde el gobierno fueguino, el secretario de Agroindustria y Pesca, Kevin Colli, pidió "calma", y recordó que la realización de los estudios "no implica la aceptación de ninguna concesión de los recursos naturales, sino la elaboración de herramientas con las que luego se tomarán las decisiones correspondientes". Colli dijo que el gobierno está "totalmente comprometido con el correcto uso y conservación de los recursos", y busca reconvertir económicamente la provincia. "La promoción y desarrollo de la acuicultura en escala realmente competitiva es una de las formas". La cría industrial del salmón cuenta con mercados externos ávidos de ese producto. Hoy, la mitad del pescado que se consume en el mundo ya no proviene de caladeros naturales, sino de criadores. Esto alivia la presión sobre las poblaciones naturales, muy castigadas por décadas de sobrepesca.


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