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Fuerte caída de imagen del Pontífice y la Iglesia

Sábado 13 de Enero de 2018

La imagen del Papa Francisco se ha deteriorado en América Latina, donde el catolicismo ha perdido adherentes frente la religión evangélica y un acelerado proceso de secularización, según un sondeo de Latinobarómetro.

El estudio, presentado ayer en Santiago, muestra la evolución de la religión en 18 países latinoamericanos entre 1995 y 2017. "Lo más importante es la fuerte caída del catolicismo y el fuerte aumento de los que declaran no tener ninguna religión, que son agnósticos o ateos", afirmó la directora de Latinobarómetro, Marta Lagos.

Los latinoamericanos evalúan a Francisco con un 6,8, una nota inferior al 7,2 que recibió en 2013, cuando asumió. Los que le dan una mejor evaluación al pontífice son Paraguay (8,3), Brasil (8) y Ecuador y Colombia (7,5), mientras que en el otro extremo aparecen Uruguay (5,9) y Chile (5,3). Argentina muestra un tibio 6,6.

Los católicos le dan una nota de 7,7 a Jorge Mario Bergoglio, los evangélicos un 5,1 y los ateos o agnósticos un 5,3. Las naciones donde tiene más crédito son Honduras (78 por ciento), Paraguay (77 por ciento) y Guatemala (76 por ciento), mientras que en Chile solamente 36 por ciento tiene confianza en la Iglesia. Según Marta Lagos, el punto de quiebre en el caso chileno es la condena por abusos sexuales del influyente sacerdote Fernando Karadima en 2011. Antes la confianza en la Iglesia católica bordeaba el 60 por ciento.

La cantidad de latinoamericanos que se declaran católicos ha caído durante las dos últimas décadas. Si en 1995 los católicos eran 80 por ciento, cayeron a 59 por ciento en 2017. En Chile y Uruguay, la caída se explica por el alza de la población que no profesa ninguna religión. En Uruguay este grupo representa el 41 por ciento y en Chile el 38 por ciento. "A esta velocidad, en diez años la cantidad de países de América Latina que tendrán la religión católica dominante va a ser una minoría", señaló Lagos. La directora de Latinobarómetro cree que el desencanto con la religión católica se debe al descenso de la pobreza y la aparición de una clase media más individualista.

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