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El papá de la beba muerta en el auto dijo que se la olvidó por "estrés"

Rodrigo Osses permanece detenido. Al declarar, habló de problemas personales y laborales y mencionó que tuvo un ACV hace dos años.

Jueves 08 de Noviembre de 2018

Rodrigo Osses, el padre de la beba de un año que murió por asfixia e hipertermia tras quedar olvidada dentro de un auto en Santos Lugares, provincia de Buenos Aires, declaró ante la Justicia que "no se dio cuenta" que había dejado a la chiquita dentro del vehículo ya que creyó que la había llevado a la guardería.

En una declaración de dos horas ante la fiscal del partido de General San Martín, Alejandra Alliaud, el hombre confirmó que sufrió un accidente cerebrovascular (ACV) hace dos años y que se encontraba en una situación de estrés por un cambio de trabajo y por una disputa familiar por una herencia.

Tras imputarlo por homicidio culposo, la fiscal Alliaud mantuvo su detención momentánea.

La tragedia se conoció el martes por la tarde en el partido bonaerense de Tres de Febrero tras el llamado al 911 realizado por Osses, de 39 años, quien indicó que había encontrado a su hija encerrada dentro del Peugeot 308 de la familia sin signos vitales.

Posteriormente, el hombre detalló a la policía que cerca de las 8.30 había llevado a su esposa y madre de la beba al trabajo, pero que al regresar a su domicilio olvidó a la niña en el asiento de atrás.

De acuerdo a la autopsia, la beba, Catalina Osses Prado, falleció por asfixia tras sufrir una hipertermia, que es el aumento de la temperatura corporal por encima de lo normal.

El clima cálido del martes rondó los 25 grados al aire libre, pero los investigadores presumen que dentro del habitáculo del automóvil la temperatura podría haber superado los 40º.

Para corroborar estos datos, la fiscal ordenó realizar un peritaje sobre el vehículo y recrear en idénticas condiciones el episodio para determinar en cuánto tiempo se agota el oxígeno.

Una vecina de la familia Osses que presenció el momento en que el hombre encontró a su hija, expresó: "Le habrá agarrado alguna laguna mental por el ACV. El hombre a veces se perdía un poquito. El auto estaba todo cerrado. La macana es que tiene los vidrios polarizados".

En cuanto al ACV, desde la fiscalía hicieron saber que "es algo a certificar y de ser cierto contaremos con el análisis de los profesionales pertinentes". También se supo que Catalina era la única hija de la pareja y "les había costado mucho concebirla".

Un drama en EEUU

En los últimos ocho años se calcula que como mínimo murieron 250 bebés en Estados Unidos tras haber sido abandonados dentro de un auto en un clima caluroso. Varios padres enfrentan cargos criminales por negligencia o por asesinato.

Si bien la cifra de 250 muertes puede resultar escandalosa, Jan Null, un meteorólogo que documenta este tipo de casos, considera que estos datos, basados en noticias de medios locales, esconden la verdadera magnitud del problema. El hombre asegura que recibe llamadas de familiares desconsolados cuyos casos nunca llegan a las noticias y a las estadísticas.

Null afirmó que el número de tragedias de este tipo ha mantenido un promedio de 38 muertes al año durante la última década.

Según la organización Safe Kids Worldwide, si más padres entendieran que el interior de un auto estacionado puede calentarse 10 grados centígrados en solo 10 minutos, habría menos tragedias.

Cuando el cuerpo humano alcanza temperaturas superiores a los 40 grados, sus órganos están en peligro. Los niños son especialmente vulnerables porque sus cuerpos se calientan entre tres y cinco veces más rápido que los de un adulto.

Los niños que mueren en autos calientes suelen ser menores de dos años, aunque ha habido víctimas de hasta cinco años. Los fallecimientos se han registrado incluso cuando la temperatura exterior no superaba los 23 grados centígrados.

La mayoría de los Estados caratulan los casos de golpes de calor como negligencia, pero 19 Estados endurecieron las normas.

En Florida, el límite legal durante el cual puede dejarse a un niño pequeño en un auto es de 15 minutos.

En California se impone una multa de tránsito a quien deje a niños de hasta seis años en condiciones peligrosas.

Dejar solo a un niño menor de siete años cuando sea peligroso o el motor esté encendido es un crimen en Tennessee y Nevada.

El número de casos en EE.UU comenzó a aumentar a finales de la década de 1990, cuando las sillas de niños comenzaron a situarse en el asiento trasero del auto para evitar el peligro que representaban las bolsas de aire.

"En ese momento, los fabricantes aseguraban que las sillas de los niños que se colocaban mirando hacia atrás eran más seguras. Los pequeños ni siquiera estaban a la vista de los conductores", explicó Null, quien también destaca que los teléfonos celulares y los estilos de vida más ajetreados han sido factores relevantes.

Kate Carr, presidenta de Safe Kids Worldwide, afirmó que hay tres maneras de que un niño acabe encerrado.

La mayoría de los casos son involuntarios y ocurren cuando el conductor se distrae y actúa sin pensar, como si estuviera en piloto automático.

"He conocido a muchas de estas familias. Le puede pasar a cualquiera, no son historias de gente mala: algunos son ciudadanos muy respetables, a los que uno no pensaría que algo así puede ocurrirles". Algunas veces, dice Carr, lo que hay detrás son personas con vidas muy ocupadas. La intromisión de la tecnología en los autos también distrae a la gente.

La segunda manera es cuando los niños entran en los autos solos. Así se registran cerca del 30 por ciento de los casos, según Carr.

Y la tercera es cuando los conductores dejan a los niños solos dentro del carro intencionalmente, por lo que consideran es un corto periodo de tiempo. Quizás convencidos de que una ventana abierta prevendrá una tragedia.

Los casos son proporcionalmente menores en Europa que en Estados Unidos, algo que no sorprende pues el clima es más fresco. No hay registro de ningún caso en Reino Unido.


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