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El gobierno desmintió un informe periodístico sobre el ARA "San Juan"

El diario La Nación publicó que los tripulantes soportaron una agonía antes de la "implosión", basándose en un supuesto informe de expertos

Domingo 08 de Abril de 2018

El gobierno nacional desmintió una investigación periodística publicada por el diario La Nación en el sentido de que los tripulantes del submarino ARA San Juan soportaron una "agonía" antes de la implosión de la nave, que se produjo —según el diario— por desperfectos técnicos comenzados horas antes.

La Nación se basó para su informe en las supuestas conclusiones a las que habrían arribado los tres expertos de la comisión investigadora y ad honorem creada por el Ministerio de Defensa. El diario afirmó que accedió al borrador del informe final que será entregado a fin de mes al ministro de la cartera, Oscar Aguad.

El ministro Aguad ayer, por su parte, distribuyó un comunicado que comienza diciendo: "El informe sobre lo sucedido en el ARA San Juan aún no concluyó y no se evalúa la hipótesis de la agonía de los 44 tripulantes".

En el párrafo siguiente reitera: "En los análisis preliminares no se hace referencia alguna a que los 44 tripulantes hayan agonizado" y concluye: "El ministerio está comprometido a llegar al fondo de la investigación, obtener toda la información sobre el suceso y velar por el respeto ante el dolor de los familiares de la tripulación y la sensibilidad que el episodio genera en toda la sociedad. Por tal motivo, los datos y conclusiones a los que arribe la comisión creada con el sólo fin de llegar a la verdad de lo sucedido serán dados a conocer una vez que el informe esté finalizado".

La jueza federal de Caleta Olivia, Marta Yañez, que investiga la desaparición, por su parte citará a declarar a los tres expertos de la comisión, luego de que se difundieran las supuestas conclusiones preliminares del informe.

Los tres expertos son los contraalmirantes Adolfo Trama y Alejandro Kenny, y al capitán de navío Jorge Bergallo, que es el padre de Jorge Ignacio Bergallo, uno de los submarinistas fallecidos.

El trabajo de los expertos comenzó con el armado de una planilla de dos carillas que le entregaron a Aguad con todas las teorías que se habían mencionado hasta el momento. Luego fueron descartando, una por una, todas esas hipótesis. Probablemente lleguen a una conclusión final y se la presenten al ministro.

Una de las hipótesis descartadas es que el ARA San Juan haya sido torpedeado por otro barco o submarino. Para ello tuvieron en cuenta que no se registró ninguna explosión equivalente y recordaron que la Armada hizo en diciembre último una prueba con explosivos similares a un torpedo y que no guarda similitud alguna con la detectada por la CBTBO.

En marzo pasado, y al cumplirse cuatro meses de la desaparición del navío, la jueza Yañez comentó ante la prensa que se había puesto en contacto con el Ministerio y que le pidió que le informara sobre el avance del trabajo de la comisión investigadora.

"No me atan ni la conclusión de la Armada ni el informe final de la comisión de expertos creada por el ministro de Defensa. Mi conclusión tiene que ser categórica y creíble", declaró oportunamente.

Según el borrador del documento al que La Nación dice que accedió, lo que se estima que ocurrió, y que sólo podría ser confirmado en caso de encontrar el submarino y sacarlo a superficie, comenzó con un incendio en el tanque de baterías ubicado en la proa. El incidente habría sido provocado por la entrada de agua a través del snorkel.

El temporal del 14 de noviembre era desde el sudoeste, es decir que el submarino en superficie debía navegar hacia el noreste para que las olas vinieran de popa y afectaran menos la navegación.

El incendio obligó a que el ARA San Juan saliera a superficie, de noche, y en medio de una tormenta. Controlar ese incidente, sacar el humo y el hidrógeno podría haber llevado horas, en la oscuridad y con clima hostil. Según el reporte, cuando se pudo controlar (aunque sea parcialmente) la situación, se decidió ir a inmersión con intención de navegar hacia Mar del Plata y seguir trabajando en las reparaciones.

Para los expertos, llegado este punto, la tripulación acumulaba desgaste "físico y psíquico" por haber estado en esa situación toda la noche. Eso no fue reportado en la última comunicación de las 8,52 del 15 de noviembre.

A partir de allí, el algún momento se habría reavivado el incendio o desatado uno nuevo. Otra vez a oscuras y ahora con la tripulación cansada, una nueva explosión podría haber generado descontrol.

Esa situación ya habría afectado el "sistema de gobierno" de la embarcación, que se habría ido hasta la gran profundidad del fondo del océano.

Los tripulantes, a esa altura, ya habrían tomado conciencia del destino final que les esperaba.

Según la comisión, la explosión detectada por la Organización del Tratado de Prohibición de Ensayos Nucleares (CTBTO) en realidad fue una implosión y el abollamiento del casco por la presión del agua.

Qué ocurrió, según la nota de La Nación

Según el borrador del documento al que La Nación dice que accedió, lo que se estima que ocurrió, y que sólo podría ser confirmado en caso de encontrar el submarino y sacarlo a superficie, comenzó con un incendio en el tanque de baterías ubicado en la proa. El incidente habría sido provocado por la entrada de agua a través del snorkel.

   El temporal del 14 de noviembre era desde el sudoeste, es decir que el submarino en superficie debía navegar hacia el noreste para que las olas vinieran de popa y afectaran menos la navegación.

   El incendio obligó a que el ARA San Juan saliera a superficie, de noche, y en medio de una tormenta. Controlar ese incidente, sacar el humo y el hidrógeno podría haber llevado horas, en la oscuridad y con clima hostil. Según el reporte, cuando se pudo controlar (aunque sea parcialmente) la situación, se decidió ir a inmersión con intención de navegar hacia Mar del Plata y seguir trabajando en las reparaciones.

   Para los expertos, llegado este punto, la tripulación acumulaba desgaste "físico y psíquico" por haber estado en esa situación toda la noche. Eso no fue reportado en la última comunicación de las 8,52 del 15 de noviembre.

   A partir de allí, el algún momento se habría reavivado el incendio o desatado uno nuevo. Otra vez a oscuras y ahora con la tripulación cansada, una nueva explosión podría haber generado descontrol.

   Esa situación ya habría afectado el "sistema de gobierno" de la embarcación, que se habría ido hasta la gran profundidad del fondo del océano.

   Los tripulantes, a esa altura, ya habrían tomado conciencia del destino final que les esperaba.

   Según la comisión, la explosión detectada por la Organización del Tratado de Prohibición de Ensayos Nucleares (CTBTO) en realidad fue una implosión y el abollamiento del casco por la presión del agua.


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