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El Alzheimer, enfermedad que afecta a uno de cada diez mayores de 65 años

No existe forma de prevenir el mal, pero llevar una vida saludable disminuye los efectos, según afirman especialistas.

Viernes 21 de Septiembre de 2018

En el mundo, una de cada diez personas mayores de 65 años padece Alzheimer, la causa de demencia más frecuente, y si bien no existe forma de prevenirlo es posible disminuir sus efectos llevando un estilo de vida saludable, según se informó en el marco del día mundial de la enfermedad Alzheimer, que se conmemora hoy.

"La enfermedad de Alzheimer es la principal causa de demencia, provocando entre el 60 y el 80 por ciento de los casos a nivel mundial. La demencia comprende aquellos problemas de memoria, lenguaje, atención o razonamiento, que por su severidad impiden que una persona realice sus actividades cotidianas en forma independiente", explicó María Alejandra Amengual, médica neuróloga.

La especialista destacó que el término "demencia" no implica, en este contexto, que se acompañe de síntomas conductuales o anímicos, aunque estos pueden estar presentes".

"El Alzheimer afecta al cerebro impidiendo el normal funcionamiento de las neuronas, lo que genera dificultades de memoria (especialmente para aprender nueva información), lenguaje, atención y pensamiento (las llamadas funciones mentales superiores o funciones cognitivas)", dijo la neuróloga, que es del staff del Sanatorio de Los Arcos.

Es una enfermedad lentamente progresiva, ya que los síntomas van apareciendo o acentuándose a lo largo de los años.

Los cambios microscópicos en el cerebro (entre ellos el depósito de la proteína llamada amiloide) empiezan a producirse hasta 15 o 20 años antes de la aparición de los síntomas. La sobrevida luego del diagnóstico varía en promedio entre siete y 15 años.

"Es importante tener en cuenta que, si bien hay características generales que todos comparten, cada paciente es diferente: el impacto de la enfermedad, sus síntomas, la forma y velocidad de progresión son variables que hacen que cada caso sea particular", remarcó la experta.

Amengual puso en foco una serie de recomendaciones para adelantarse a esta enfermedad:

La neuróloga afirmó que el tratamiento incluye dos aspectos básicos: farmacológico y no-farmacológico:

En cuanto al farmacológico, indicó que "si bien no existe actualmente un tratamiento que cure la enfermedad, existen ciertos medicamentos que pueden disminuir los síntomas cognitivos o retrasar su progresión al mejorar la comunicación entre las neuronas".

"Esto puede lograrse con dos grupos de medicamentos: los inhibidores de la colinesterasa (donepecilo, rivastigmina y galantamina) y la memantina. También se utilizan a menudo otros medicamentos orientados a control de los síntomas anímicos o conductuales que pueden aparecer en la enfermedad. En el último tiempo, se han realizado estudios con resultados positivos, que brindan esperanzas sobre el desarrollo de un tratamiento efectivo en los próximos años", añadió.

Pilares no farmacológicos

Sobre el tratamiento no farmacológico, manifestó en que "se basa en cuatro pilares".

- Seguir una dieta saludable con bajo contenido de grasas y alto contenido de frutas, vegetales y pescado, asegurando una nutrición equilibrada.

- Realizar actividad física en forma regular brinda múltiples beneficios en la cognición, el ánimo y la salud en general (mejora la diabetes, los problemas de colesterol, la presión arterial).

- Participar de actividades sociales.

- Estimulación cognitiva, ya sea individual o en forma de talleres grupales, con el fin de estimular las funciones afectadas así como generar estrategias para compensar las dificultades en lo cotidiano.

"Estos cuatro pilares también son fundamentales para hablar de prevención. Es importante mantener un estilo de vida saludable, que incluya una dieta equilibrada, actividad física, intelectual y social", comentó.

Amengual indicó que "a esto se le debe sumar la prevención de factores de riesgo vascular, ya que todo lo que le hace bien al corazón también beneficia al cerebro: evitar el tabaco, realizar controles médicos regulares para detección precoz y manejo adecuado de la hipertensión arterial, la diabetes y el exceso de colesterol".

"Un diagnóstico precoz y acertado es fundamental dado que permite brindar un pronóstico y garantiza iniciar el tratamiento farmacológico en forma oportuna", consideró la especialista.

"Así, el paciente puede tomar decisiones que modifiquen su estilo de vida con pautas de manejo a futuro", agregó la doctora Amengual.

"Además, permite prevenir riesgos que pudieran depender de olvidos u otros síntomas cognitivos; permite a la familia comprender lo que está pasando con el paciente desde los inicios de los síntomas y acompañarlo de la mejor manera", concluyó la experta en la enfermedad.

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