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Dos delincuentes y un policía muertos en un aterrador tiroteo en Córdoba

Ladrones dieron un golpe comando en el domicilio de un empresario, del que se robaron dos millones de pesos. Al querer fugar, arribó la policía

Sábado 17 de Febrero de 2018

Un policía y dos delincuentes murieron ayer a la madrugada en un aterrador tiroteo registrado dentro de un edificio de la ciudad de Córdoba, en el que varios maleantes produjeron un golpe comando y robaron cerca de tres millones de pesos entre efectivo y cheques. Uno de ellos resultó detenido y anoche declaró ante la Justicia.

"Tenemos comprendido que hubo más de 100 disparos", dijo el comisario mayor Alejandro Mercado, jefe de Investigaciones Criminales, sobre la balacera ocurrida en el barrio Nueva Córdoba de la que circularon algunos videos tomados por vecinos. Las detonaciones son espeluznantes.

Además, como consecuencia del enfrentamiento, otros tres uniformados resultaron heridos, aunque los médicos que los asistieron destacaron que sus vidas no corren peligro. Ayer fueron visitados en los hospitales por autoridades provinciales.

El sangriento episodio se produjo durante las primeras horas del viernes en un edificio residencial ubicado en la calle Rondeau 84, donde un grupo de maleantes —entre seis y siete— ingresó a un departamento en el séptimo piso del complejo edilicio.

Los delincuentes encerraron al dueño del departamento en el baño y, con el dato de que guardaba sumas de dinero, bajo amenazas lo despojaron de 2,8 millones de pesos en cheques y 200 mil pesos en efectivo, producto de la reciente venta de un inmueble.

Se trata de Guido Romagnoli, un empresario de unos 35 años dedicado a la construcción y al negocio inmobiliario que habitualmente maneja altas sumas.

Las fuentes indicaron que un vecino advirtió el hecho, logró dar aviso a la Policía y cuando los ladrones llegaron a la planta baja para escapar, se inició el tiroteo con la llegada de un patrullero al lugar y se intensificó cuando otros móviles y motos arribaron para apoyarlo.

Del tiroteo en la vía pública resultaron el uniformado y los dos ladrones muertos. Mientras se sucedieron los tiros, grupos de estudiantes que tomaban algo en bares de la zona terminaron tirados en el piso o escondidos detrás de los mostradores.

Según indicó Cadena 3, el efectivo policial, que pertenecía a la SEOM (Sección Especial Operaciones Motorizadas), falleció al recibir un disparo en la cabeza en el ingreso al complejo de departamentos, en la vía pública.

Por su parte, los dos delincuentes murieron a pocos metros del lugar mientras intentaban escapar.

El ladrón detenido resultó ser Diego Alberto Trimarchi, de 32 años, quien prestó declaración indagatoria ante el fiscal Rubén Caro y luego fue trasladado a la cárcel de Bouwer fuertemente custodiado.

Los dos ladrones abatidos también lograron ser identificados (ver aparte).

El fiscal Caro dijo que se trató de "un grupo de entre seis y siete delincuentes fuertemente armados"; los dos ladrones abatidos también fueron identificados (ver aparte).

Caro indicó que los delincuentes eran mayores, organizados y tenían antecedentes.

Los investigadores no descartan que pudiera tratarse de una banda mixta conformada también por policías o ex miembros de fuerzas de seguridad.

En el lugar se secuestraron una ametralladora, un bolso con más de 20 cargadores para armas de alto calibre y dos vehículos en los que se conducían.

De la plata robada hasta anoche la policía no daba cuenta de haber recuperado algo.

La víctima del robo, de la que no se difundió la identidad, debió ser hospitalizada con un balazo en una pierna.

Versiones extraoficiales indicaron que el hombre sería un prestamista que acostumbra manejar importantes sumas de dinero, dato que habría estado en poder de los asaltantes, quienes fueron directamente al departamento del séptimo piso "A" de la calle Rondeau 84.

Otros tres policías que participaron de la balacera también debieron ser trasladados al Hospital de Urgencias con heridas de bala.

En cuanto al estado de salud de los tres policías heridos, uno de ellos identificado como Alexis Aguilar recibió un impacto de bala en su pie derecho, pero se encuentra fuera de peligro asistido en la guardia del Hospital de Urgencias.

Por otra parte, el policía Fernando Oliva Castro fue dado de alta tras ser asistido por un impacto de bala en la mano, sin mayores consecuencias. Otros dos disparos le impactaron en su chaleco antibalas.

Por último, Williams González fue derivado al Policlínico con una herida en su pierna, y también se encuentra fuera de peligro.

El cabo asesinado era hijo de policía

El cabo policial asesinado tenía 28 años, se llamaba Franco Ferraro y era hijo de un policía. "Se murió en mis brazos", contó a través de un audio uno de sus compañeros de la fuerza, en un relato desgarrador. Según el testimonio del agente, los primeros policías que llegaron al edificio ubicado en calle Rondeau 84 fueron recibidos a los tiros por los ladrones. Primero, un agente sufrió un tiro en el cuello y fue uno de los que terminaron heridos. A los pocos segundos, Ferraro intentó perseguir a los delincuentes que habían escapado por el ascensor. "El gordo se bajó corriendo y le digo: «Pará, no tenemos que quedar entre fuego»", agregó el policía compañero de Ferraro. Luego escuchó más tiros en la planta baja donde encontró a Ferraro herido. "Quise reanimarlo. Se me murió en los brazos", dijo.

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