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Detectan una gran invasión de ratas en la zona cordillerana cercana a Bariloche

Las autoridades cerraron el acceso a los parques nacionales. Se cree que la "ratada" es por la floración de la caña colihue y puede expandir el hantavirus.

Domingo 17 de Noviembre de 2019

Las autoridades del Parque Nacional Nahuel Huapi decidieron cerrar este fin de semana el paso a algunos de los principales lagos y balnearios ubicados al suroeste de la provincia de Neuquén para prevenir el contacto entre los turistas del fin de semana largo con la plaga de roedores que comenzó en junio pasado.

Una de las especies que forman parte de la denominada "ratada" es el colilargo transmisor del hantavirus. Entre diciembre de 2018 y marzo de 2019 se registraron 11 muertes y 34 contagios en el último brote que impactó en la localidad de Epuyén, Chubut.

Se estima que son 90 mil las hectáreas irradiadas y que el número de roedores supera en algunos casos el 1,5 millón por cada 1.000 hectáreas.

El aumento brutal de roedores se vincula con la floración de la caña colihue, que ocurre cada 40 años. Su abundancia incide sobre población.

"Cuando florece la caña colihue, cada cuatro décadas, hay mayor cantidad de semillas y eso hace que aparezcan miles de ratones a alimentarse y se reproduzcan más rápido", explicó Norberto Ovando, presidente de la Asociación Amigos de Parques Nacionales y miembro de la Comisión Mundial de reas Protegidas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

Según explicó el especialista, el ratón se reproduce durante la primavera y el verano. Y ahí se quejó del accionar del hombre y de los Estados provinciales que fomentan la caza de los animales depredadores de los roedores. "Todo animal tiene por arriba de la cadena alimentaria especies que son las controladoras naturales", ilustró. "Al reproducirse el ratón, los zorros y los otros depredadores también tienen más posibilidades de aumentar su población. La naturaleza es sabia —dijo—. El problema es cuando interviene el hombre. En el Sur, las provincias premian la caza de pumas, zorros y rapaces porque los consideran plaga. La población de los colilargos aumenta porque no hay quién se los coma. Por lógica consecuencia, el resultado es mayor cantidad de animales infectados con hantavirus".

A principios de octubre aparecieron cientos de roedores ahogados en los lagos Espejo, Correntoso y Nahuel Huapi. Las razones de estas muertes masivas son materia discusión aunque despertaron las alertas del municipio de Villa La Angostura y alrededores.

Debido al fenómeno "se deben incrementar las medidas de prevención para evitar el contagio de enfermedades zoonóticas como el hantavirus, que es endémica de toda la región", indica un comunicado del parque.

En el paso fronterizo Cardenal Samoré, a 42 kilómetros de La Angostura, se intensificaron las acciones para mantenerlos a raya. Los funcionarios del sector relataron que en las últimas semanas descubrieron que los roedores se habían comido los cables de una máquina de Vialidad Nacional ubicada en la montaña y de varios automóviles que permanecían secuestrados por Aduana. También se hallaron mordeduras en los neumáticos. Los coches fueron trasladados con el propósito de evitar más roturas.

De todos modos el número de roedores detectados en Paso Samoré es notoriamente menor al que se registró en el Paso Pajaritos del lado de Chile entre junio y agosto pasado.

En julio y agosto, en el paso trasandino los funcionarios chilenos capturaban más de 1.000 roedores diarios en trampas de agua provistas de una madera giratoria. En Cardenal Samoré la captura con un artilugio parecido no supera en estos días los 3 a 4 ejemplares diarios, cuentan. Los chilenos también vienen fomentando el aumento de la población de búhos un depredador natural de los roedores. Cada nido de 30 pichones puede consumir más de 5.000 colilargos por año.

Además ambos pasos acortaron el horario de atención en el invierno entre las 10 y las 17. De este modo se evitaron las movilizaciones nocturnas de los animales y que las ruedas de los camiones transporten sus restos a lo largo de kilómetros.

"Estamos ante una etapa muy avanzada de la floración, por lo que ha disminuido el alimento. También se detectaron una menor cantidad de ejemplares preñados. Esto ocurre en el norte del parque", confirmó al diario Clarín, Diego Canestracci, intendente del Parque Nacional Nahuel Huapi.

En la montaña y en los lagos las apariciones de roedores mantienen altos niveles. Los pobladores y personal de Parques Nacionales detectaron cientos de roedores ahogados en los lagos Espejo, Correntoso y Nahuel Huapi. Una de las teorías es que existe una especie de regulación natural de la población, aunque algunos especialistas indican que, movidos por la sed después de su alimentación, los ratones se lanzan a los lagos y mueren.

"Es lógico que el personal del Paso Samoré y la gente de las cercanías se inquieten por la presencia de roedores. Diariamente se cruzan por el sector y aparecen en las trampas. En la noche el número aumenta porque son animales de actividad nocturna. Como medida de prevención despejamos las instalaciones de todo material almacenado, las maderas, la basura. Mantuvimos unas cinco charlas con personal especializado de Neuquén y clorificamos semanalmente el agua y tenemos barbijos", indicó a Clarín, Eduardo Trombert, Coordinador de Centros de Frontera Pino Hachado y Cardenal Samoré. "No aislamos todo el perímetro con planchas de metal, que era otra recomendación que nos hicieron, porque esto es inmenso y era muy difícil de cumplir", agregó.

"No podemos decir si estamos ante el final de la ratada que se vio en Chile sobretodo o estamos por recibir una similar. Originalmente se esperaba para agosto o septiembre pero las nevadas las detuvieron. Estamos expectantes. Por supuesto si hay una invasión, yo recomendaría el cierre temporal para no exponer a la gente", concluyó.

"Por las noches se ve una cantidad enorme de lechuzas y es por esto. Sin embargo, lo que pasa aquí no es como lo que se vio en Pajaritos que fue mucho mayor", apuntó una voz de Gendamería Nacional.

Eduardo Herrero, coordinador de Salud Ambiental de Salud de Río Negro dijo. "La gente que viene a Bariloche no tiene que estar asustada. Los roedores no suelen viajar más allá de los 10 kilómetros de donde se alimentan".

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