Información Gral

Descubren cómo los elefantes evitan enfermarse de cáncer

Especialistas sostienen que los mamíferos desarrollan menos divisiones celulares que los seres humanos.

Domingo 02 de Septiembre de 2018

El cuerpo humano tiene alrededor de 37 billones de células. Cada vez que una de ellas se divide, existe una pequeña posibilidad de una mutación que acelere su crecimiento y aquellas que acumulan varias de estas mutaciones pueden acabar provocando la aparición de cáncer. Aunque un ser humano pasa a lo largo de su vida por 10.000 divisiones celulares más que un ratón, ambas especies tienen tasas similares de cáncer. Para explicarlo, se asume que los seres más grandes del reino animal han desarrollado armas adicionales para evitar el cáncer.

"Los elefantes enferman de cáncer mucho menos de lo que cabría esperar por su tamaño, por eso queremos entender la base de esta resistencia", explica el genetista y biólogo evolutivo de la Universidad de Chicago Vincent Lynch. Pese a que la esperanza de vida en las dos especies es similar y a que el número de células en un paquidermo es 100 veces mayor que el hombre, la tasa de mortalidad por cáncer en humanos es de un 17 por ciento, contra un 5 por ciento en los elefantes estudiados en cautividad. Lynch y su equipo han publicado en la revista "Cell" una investigación en la que analizan cómo los elefantes han llegado a ser tan eficientes contra el cáncer. Lo hacen utilizando un conjunto especial de proteínas para eliminar las células dañadas. La clave es que este animal ha conseguido recuperar un gen no funcional o "gen muerto", catalogado como LIF6. En respuesta a cualquier daño en el ADN de una célula, como el causado por errores durante la división o por rayos ultravioleta, la proteína "p53" del elefante impulsa a este gen dormido a activarse y matar las células dañadas antes de que puedan ser cancerosas.

Mientras que los humanos tienen sólo un par de genes p53 responsables de esta proteína supresora de tumores, los elefantes han desarrollado hasta 20 copias, lo que hace que sus células sean más sensibles al ADN dañado. "Este gen, cuando reacciona en respuesta al ADN dañado acaba de inmediato con la célula" explica Lynch. Según los autores, la recuperación del gen LIF6 parece haber surgido en el momento en el que los precursores de los mamíferos actuales comenzaron a crecer, hace 25 o 30 millones de años. Para poner este mecanismo a prueba los investigadores introdujeron daños en el ADN en células de elefantes y en otros animales para observar si el organismo del paquidermo respondía de manera diferente. "Las células de los elefantes morían inmediatamente; eran totalmente intolerantes al daño, a diferencia de las de otros mamíferos".

Los autores también señalan que los elefantes no son los únicos animales que han adquirido estrategias para resistir al cáncer. Las ratas topo, por ejemplo, viven hasta 30 años sin contraer la enfermedad gracias a una proteína que detiene el crecimiento de células que se dividen rápidamente; una solución completamente diferente a la de los elefantes. Otros animales han evolucionado hasta poner en práctica métodos muy efectivos para evitar el cáncer, como ballenas y tortugas, mientras que otras son especialmente vulnerables, como los perros.

Lynch y su equipo esperan retomar la estrategia de los elefantes y adaptarla a humanos. "Tal vez podamos encontrar formas de desarrollar medicamentos que imiten el comportamiento del LIF6 del elefante o de hacer que las células cancerosas activen las copias zombis ya existentes", explica. Explorar esas diferencias abre el camino para entender mejor el cáncer.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario