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Confirmaron que hay restos humanos dentro del avión caído en el Delta

Lo hicieron tanto funcionarios de Aviación Civil como allegados a uno de los pilotos. Peritos forenses ya fueron citados para la identificación

Martes 22 de Agosto de 2017

Restos humanos fueron hallados dentro del fuselaje de la aeronave que se estrelló con tres tripulantes a bordo a poco de despegar del Aeropuerto de San Fernando el 21 de agosto pasado y que tras 26 días de búsqueda fue encontrada este sábado en la zona del Delta.

El titular de la Administración Nacional de Aviación Civil (Anac), Juan Irigoin, dijo que se esperaban "confirmaciones" tras el trabajo en el lugar de "un equipo de Antropología Forense" para la identificación fehaciente de los restos hallados.

"Entiendo que es así", dijo Irigoin al ser consultado sobre el hallazgo de restos humanos en diálogo con una radio porteña, y señaló que esos datos los maneja el juzgado federal a cargo de Sandra Arroyo Salgado.

"Quiero ser muy prudente con esto, por respeto a las familias, pero según las características del accidente todo indica que no va a haber sobrevivientes", añadió Irigoin.

Sobre el hallazgo de los restos humanos, Eduardo Genova, amigo de la familia de Matías Ronzano, el joven piloto que tripulaba la avioneta siniestrada en el Delta, aseguró que "todos los cuerpos están en la avioneta, en partes".

"Son tres cuerpos. Estaban irreconocibles. Encontraron partes", aseguró Genova, en declaraciones a la emisora cordobesa Cadena 3.

También piloto, el amigo de la familia de Ronzano había organizado una búsqueda paralela de la avioneta, junto con otros pilotos civiles.

"La jueza —a cargo de la investigación— tiene mucho trabajo, pero fácil. Acá no es lo que dice Genova sino lo que tiene que ser y lo que se hizo", indicó.

El hombre sostuvo que los investigadores "arrancaron la búsqueda con un sólo helicóptero y una sola lancha", y consideró que "no tomaron conciencia de lo que debían hacer".

Ayer, equipos técnicos y peritos forenses trabajaron en el lugar donde se estrelló la aeronave.

Algunas partes fueron extraídas y trasladadas en lancha hacia el Tigre, para luego ser enviadas al aeropuerto de San Fernando.

En tanto, los restos humanos encontrados serán sometidos a análisis de ADN en la morgue de San Isidro para su identificación.

En declaraciones a Radio Mitre, Irigoin sostuvo que el avión bimotor "está semienterrado" y "va a ser muy difícil extraer, sobre todo las partes muy pesadas".

Irigoin explicó la tardanza en encontrar el avión siniestrado en la confluencia de los ríos Paraná Guazú y Barca Grande, a unos 40 kilómetros de Zárate, en la dinámica del curso fluvial y que el hallazgo se produjo por circunstancias extraordinarias, como una bajante pronunciada y lluvia posterior que "lavó" los restos.

"Hubo bajantes del río, lluvias y es muy difícil al búsqueda. Uno puede interpretar de cómo no lo encontrarmos si hemos sobrevolado el lugar varias veces. La realidad es que es increíble que lo hayamos encontrado", sostuvo.

Irigoin también recordó que no hubo llamado de emergencia de los pilotos, ni se activó el mecanismo que lleva la nave para esos casos, por lo que recién se activó la búsqueda cuando se venció el tiempo de autonomía de vuelo.

Por otro lado, dijo que uno de los aspectos que la Junta de Investigación de Accidentes Aéreos (Jiaa) deberá evaluar es si las 40 horas que tenía el piloto del avión, Matías Ronzano, eran suficientes.

"El copiloto no había volado ese avión en particular. Eran chicos bien entrenados y buenos pilotos. Habrá que ver si la cantidad de horas que tenía el piloto eran suficientes. Eso va a ser evaluado por la Junta", explicó.

El Mitisubishi bimotor siniestrado, "un avión de 40 años pero muy bien mantenido", era una nave que requería "un piloto muy bien entrenado sobre todo para salir de una situación de emergencia". El avión con matrícula LV-MCV, en el que viajaban a Matías Aristi, hijo del dueño de la empresa agropecuaria Aibal SA, propietaria de la nave y los pilotos Matías Ronzano y Emanuel Vega, había desaparecido el 24 de julio pasado luego de despegar del Aeropuerto de San Fernando con rumbo a Formosa.

Tras una búsqueda que involucró a la Anac, la Prefectura Naval y pilotos civiles, entre otros medios, el avión fue encontrado por una avioneta Cessna del organismo el sábado último por la tarde en una zona pantanosa, con signos de cayó de punta y de que no hubo sobrevivientes.

Quiénes viajaban en el bimotor Mitsubishi

En el bimotor siniestrado viajaban el piloto Matías Ronzano, su copiloto Facundo Vega y Matías Aristi, hijo del dueño de la empresa Aibal SA, propietaria del avión.
   Ronzano es oriundo de la ciudad de Lincoln, tiene 30 años y es piloto profesional. Padre de una beba de apenas diez meses, Margarita, en abril pasado empezó a trabajar para la familia Aristi como piloto del bimotor turbohélice Mitsubishi caído.
   Vega, de 25 años, es originario de Bahía Blanca y piloto. Vive en Lincoln, donde trabaja para un contratista forrajero. Aceptó acompañar a Ronzano en el viaje con destino a Formosa porque su jefe le había dado vacaciones. Además de los aviones, su otra pasión es el triatlón. A principios de año, empezó un curso de guardavidas.
   Aristi, de 37 años, es padre de tres hijos (de seis y cuatro años, y de ocho meses). Es uno de los cinco hijos de Ignacio Aristi, dueño de la empresa Aibal SA, que está radicada en Bragado y se dedica a los servicios agropecuarios. Como tal, administra campos en Formosa.
   El avión Mitsubishi turbohélice desaparecido, de matrícula LV-MCV, pertenece a la firma familiar.


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