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Con el hallazgo del cadáver de una odontóloga se contó otro femicidio

El primer mes del año cierra con al menos 20 crímenes de mujeres en el país. A Gisella Solís la mató su novio, que se suicidó en un hotel de La Plata.

Miércoles 30 de Enero de 2019

El cadáver de Gisella Solís Calle, una odontóloga de 47 años que estaba desaparecida desde el 16 de enero último en la localidad bonaerense de Berisso, fue encontrado ayer enterrado a la vera de un camino en cercanías a la autopista Buenos Aires-La Plata, a la altura del partido de Ensenada.

Todos los indicios que corroboran que el autor fue el novio de la víctima, quien se suicidó en un cuarto de hotel horas después, definen al crimen como un femicidio. En los primeros 30 días de 2019 se cuentan en el país al menos 20 femicidios.

Mariela, la hermana de la víctima, reconoció el cuerpo en el lugar del hallazgo y, en medio del desconsuelo, acusó a Casimiso Abel Campos, de 55 años, el novio que se suicidó en La Plata cuando iba a ser detenido, de haber "desmembrado" a su familia.

"La quería encontrar viva y la encontré muerta, este desgraciado mató a mi hermana y ha desmembrado a mi familia", dijo la mujer, quien agradeció la labor de búsqueda de la policía y la fiscal Ana Medina y consideró que "hicieron un buen trabajo".

"Pedí ayuda divina para encontrarla y la encontré muerta. Yo les pedí que me acompañen, pero por favor, a partir de ahora no me acompañen. Esto es un duelo y lo queremos transitar en familia", completó Mariela.

Por su parte, el jefe de la policía bonaerense, Fabián Perroni, indicó que se pudo llegar a donde estaba enterrado el cadáver a partir del análisis de las cámaras de seguridad municipales que captaron los recorridos de una camioneta amarilla en la que se desplazaba Campos (ver recuadro).

El hallazgo se produjo ayer a la mañana durante un rastrillaje realizado en el denominado Camino Negro (ex ruta 19), a unos 2800 metros de la bajada de Villa Elisa de la Autopista Buenos Aires-La Plata, en sentido al Río de la Plata, en jurisdicción de Ensenada. La zona es conocida popularmente como "Selva Marginal".

"Estaba en un avanzado estado de descomposición, el olor se sentía a 200 metros", expresaron desde la Policía Bonaerense en relación al cuerpo, encontrado a 40 centímetros bajo tierra.

En principio, el cuerpo de la odontóloga no presentaba golpes, ni heridas de arma blanca o de bala. Los investigadores creyeron que podría haber muerto asfixiada. Sin embargo, la autopsia practicada hasta el atardecer de ayer no pudo revelar una causal de muerte evidente, por lo que los forenses anunciaron que realizarán estudios complementarios para determinar cómo la mataron. En un allanamiento realizado en la casa de Gissela la Policía observó que había dos copas servidas con vino, lo que motivó especulaciones también sobre un posible cuadro de envenenamiento.

Hallazgo

Los efectivos llegaron hasta ese lugar tras recibir información a través de un llamado al 911 y determinaron que el cuerpo estaba envuelto en sábanas y enterrado a la vera de dicho camino, cerca del cauce de un arroyo, Miguelín.

Desde un primer momento, los policías sospecharon que las sábanas que envolvían el cadáver eran las que faltaban de la casa de la odontóloga desaparecida, por lo que convocaron a los familiares de ésta para que lo reconocieran. Fue así que llegaron al lugar Mariela, la hermana; el jefe policial Perroni; la fiscal Medina (del Departamento Judicial La Plata), y los peritos de la Policía Científica.

Perroni hizo un análisis de los días de búsqueda y recordó que "el área de búsqueda era muy grande" porque Campos había andado "por varios lugares" y "varias ciudades", y "en principio la búsqueda era incierta porque no había hechos puntuales".

A pesar de ello, el jefe policial destacó que "rápidamente se analizaron teléfonos, cámaras de seguridad de La Plata, de Ensenada y de todos los municipios donde esta persona andaba con su camioneta, donde vivía y donde vivía Gisella".

"Hubo un montón de llamados al 911, algunos inciertos que no daban ningún aporte fehaciente y otros que había que chequearlos, pero a esto se llegó a través del análisis de las cámaras", detalló Perroni, quien agregó que esas imágenes fueron tomadas el mismo 16 de enero.

Gisella Solís Calle el martes 15 de enero se había contactado por última vez con su familia. Su pareja, Casimiro Abel Campos, se suicidó luego de ser sido citado por las autoridades judiciales para que aporte datos sobre el paradero de su pareja. Nunca se presentó.

La familia de la odontóloga sospecha que la pareja mantuvo una fuerte discusión. Dicen que Gissela se había cansado de la "doble vida" de Campos, quien estaba casado y tenía una familia en Lobería, y por lo tanto tenía previsto ponerle punto final a la relación. A partir de ese momento, no lograron contactarse más con ella.

Cecilia Carmen Bonazza, esposa de Campos, declaró ante la fiscal que su marido estuvo con ella en Lobería los días posteriores a la desaparición de la odontóloga. Lo vio por última vez la mañana del domingo en que se suicidó. Antes de despedirse, el hombre le dio las claves de sus cuentas bancarias.

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