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Acusan por acoso laboral y sexual a un alto ejecutivo de Greenpeace

Ex empleados argentinos de la influyente organización ecologista firmaron una carta en la que acusan a "M.P." de graves hostigamientos.

Miércoles 25 de Abril de 2018

Más de 40 ex empleadas/os y voluntarios denunciaron públicamente, a través de una carta, a un alto ejecutivo de Greenpeace Argentina, (M.P), a quien acusan de "cometer en forma directa o encubrir casos de abusos de poder, acoso laboral y sexual, discriminación de género, amenazas y hostigamientos contra las mujeres".

La carta pública surgió a raíz de la campaña pública a favor de la igualdad de género y los derechos de las mujeres que el pasado 8 de Marzo, Día Internacional de la Mujer, realizó Greenpeace Andino (Argentina, Chile y Colombia). Esto generó que varias ex empleadas de la organización empezaran a contar por redes sociales sobre los presuntos padecimientos sufridos bajo el mando de M.P.

La organización difundió que llevó adelante una investigación, pero -según afirman los denunciantes- no convocó a ninguna de las personas que se manifestaron públicamente. Por eso hicieron una carta formal que fue enviada a las directoras ejecutivas de Greenpeace Internacional.

Entre los denunciantes existe más de una decena de mujeres y hombres que se desempeñaron en nuestra ciudad y que figuran como "voluntaria/o de grupo Rosario".

En este sentido, las abogadas Florencia Arietto y Alejandra Bellini, quienes tomaron la representación de varios denunciantes, afirmaron que "consideramos que existe material para probar en la justicia las denuncias que se hicieron públicas contra M.P. La organización sigue protegiéndolo, las respuestas son escasas y poco claras; no realizan una investigación independiente, sino que se ocupan de desacreditar las denuncias. ¿Qué mujer se puede sentir segura en Greenpeace si aquellas que cuestionan y denuncian son despedidas y luego difamadas?".

"Este caso debe ayudar a poner luz sobre el tercer sector que cumple un rol imprescindible en la sociedad, pero que no está exento de los abusos de poder cometidos por quienes lo detentan", concluyó Arietto.

Texto de la carta

"Los abajo firmantes, ex empleadas y ex empleados y ex voluntarias y ex voluntarios de Greenpeace Andino (Argentina, Chile y Colombia), denunciamos por este medio hechos acontecidos en el ámbito de la organización, relativos al acoso, el abuso y el hostigamiento. Estas denuncias fueron realizadas oportunamente ante el Board —Consejo Directivo— de Greenpeace Internacional y ante el Board de Greenpeace Argentina, integrado entonces por Martín Santos (presidente), Irene Mayer-Beckh Leslie, Adrian Mourelos, Gabriela Graffigna Souto y Horacio Brum Pizzorno. Por estas denuncias no hemos obtenido respuesta fehaciente alguna".

"Habiendo visto que el pasado 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, que la organización dirigida por M.P. hizo público un mensaje en favor de la igualdad de género y, teniendo en cuenta que luego de 23 años en el cargo, el Sr. M.P., pese a las múltiples denuncias, sigue en el mismo lugar, es que algunas de nosotras decidimos salir a contar nuestra verdad públicamente.

"Luego de ello, viendo que éramos muchas, y que además decidieron darnos su apoyo nuestros compañeros varones, decidimos realizar esta carta abierta y publicar nuestras denuncias, que no agotan lo sucedido. Señalamos también que debemos respetar los tiempos de otras personas involucradas y no estaremos haciendo mención de otras situaciones que conocemos.

"Si bien ya no formamos parte de la organización y emprendimos nuestras carreras profesionales en otros espacios de trabajo, todas y todos seguimos comprometidos con la causa ambiental, la que nos llevó a creer en Greenpeace y a dar lo mejor de nosotros en los años que dedicamos a la organización. No obstante, hoy queremos hacer público ante los socios -quienes con su aporte monetario financian el trabajo de la ONG-, y ante la opinión pública en general, la gravedad de lo que ha venido sucediendo los últimos años en la oficina argentina -y en menor medida en la chilena-, ya que hay muchas colegas que han sido expuestas a una gestión abusiva y discrecional por parte directamente de la Dirección Ejecutiva, a cargo del Sr. P., o a través de parte de su directorio actualmente en funciones en la organización. Si bien el hostigamiento y el acoso laboral han sido generalizados, quienes lo hemos sufrido mayormente somos las mujeres".

Doblemente grave

"Queremos destacar, además, que para nosotros el problema es doblemente grave: en primer lugar, por el trato a empleadas y voluntarias que no sólo han dedicado su tiempo y trabajo a una organización cuya causa las moviliza; sino además, por el deterioro al que ha llevado a Greenpeace Andino la gestión discrecional de M.P. en los últimos años. Su conducción no sólo horadó el sentido humanitario propio del tercer sector, sino que además hizo un gran daño a una organización".

"Entre las conductas del Director Ejecutivo, M.P., directamente o a través de parte de su directorio actualmente en funciones en la organización, que hemos padecido personalmente o de las cuales hemos sido testigos (de una o más de una) señalamos: Discriminación de género y distribución desigual del trabajo en detrimento de las mujeres; abuso de poder con empleadas; acoso; acoso sexual; hostigamiento; descalificación a las mujeres; lenguaje soez y comentarios sexuales a las empleadas; incumplimiento del artículo 179 de la Ley de Contrato de Trabajo que establece una hora de lactancia por jornada de trabajo; discriminación por aspecto físico; exposición en paños menores ante empleadas; violación de correspondencia privada y divulgación; falsas acusaciones a colegas y difamación; presiones a las empleadas para evitar que hagan reclamos colectivos; amenazas y extorsión; diferencia salarial en detrimento de las mujeres; abuso de poder con voluntarias; circulación de fotos íntimas de voluntarias; trato discriminatorio, desigual y ofensivo; recompensas y castigos para las mujeres que abandonan la organización".

Escenario. Fachada del inmueble donde la organización ambientalista tiene sus oficinas en Buenos Aires.

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