Información Gral

Abuelas de Plaza de Mayo restituyó la identidad a la nieta número 129

La mujer, de 42 años, vivía en España y es hija de Norma Síntona, desaparecida, y de Carlos Alberto Solsona, militantes del PRT-ERP.

Miércoles 10 de Abril de 2019

Abuelas de Plaza de Mayo confirmó ayer la restitución de la identidad de la nieta número 129, hija de una pareja de militantes del PRT-ERP (Partido Revolucionario de los Trabajadores-Ejército Revolucionario del Pueblo), Norma Síntora, detenida y desaparecida por la última dictadura cívico militar, y de Carlos Alberto Solsona, quien sobrevivió al terrorismo de Estado de la década del 70.

Según detalló en una conferencia de prensa la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, la joven era buscada por su padre desde hacía 42 años y en el año 2013 fue contactada por primera vez por el organismo, con el objetivo de invitarla a realizarse una prueba de ADN.

Ese análisis -que fue concretado tiempo después debido a que la nieta recuperada reside en España- estuvo fiscalizado por el Juzgado Federal 12, a cargo del juez Sergio Torres, en base a datos genéticos proporcionados por su padre, su hermano mayor y sus abuelos maternos.

Norma Síntona y Carlos Alberto Solsona se casaron en 1975 y luego nació su primer hijo, a quien llamaron Marcos.

La pareja tenía el proyecto de exiliarse para huir de la dictadura militar. El 21 de mayo de 1977, en la localidad bonaerense de Moreno,Norma fue secuestrada junto con otra pareja de militantes que la tenían alojada en su casa en ese momento. Carlos se encontraba en España, armando el viaje familiar. Norma estaba embarazada y sigue desaparecida.

Tras expresar la "enorme felicidad" que significó encontrar a la mujer, Carlotto hizo una breve reseña del camino realizado por el equipo de investigación de Abuelas de Plaza de Mayo hasta la confirmación de que se trataba de la hija de Solsona y Síntora, quien fue secuestrada en mayo de 1977, embarazada de ocho meses, en la localidad bonaerense de Moreno.Solsona sobrevivió a la dictadura porque se encontraba fuera del país cuando su mujer fue detenida y desaparecida por los militares y, a partir de ese hecho, el hombre decidió permanecer en el exilio.

"Nada más se supo de Norma y del bebé, que se presume nació en el centro clandestino de Campo de Mayo", reseñó Carlotto y destacó la denuncia temprana que realizaron los abuelos de la nieta recuperada en la filial de Córdoba de Abuelas de Plaza de Mayo. En la conferencia de prensa, además de Carlos Solsona, estuvieron presentes otros familiares de la nueva nieta, como su hermano mayor, quien fue criado por sus abuelos, y un tío.

El puntapié que permitió esclarecer la historia de la nieta 129 estuvo dado por informaciones recabadas en el año 2012 sobre una joven inscripta como hija propia de un matrimonio mediante una partida de nacimiento apócrifa, firmada por un médico de la Policía Federal y presuntamente luego de un parto ocurrido en un domicilio particular, contó Carlotto.

Una vida de lucha

Entre 1976 y 1983, las Abuelas de Plaza de Mayo estiman que la dictadura robó cerca de 500 bebés y los entregó a hogares afines al régimen militar para que los criaran sin conocer a sus verdaderas familias.

Con su búsqueda incansable y el respaldo de organismos estatales, judiciales y de la sociedad, Abuelas ha logrado restituir la identidad de 129 de esos nietos. El penúltimo se anunció el 3 de agosto del año pasado en la sede de la organización de derechos humanos, en Buenos Aires. Se trata de Marcos Eduardo Ramos, hijo de la militante desaparecida Rosario del Carmen Ramos, quien fue secuestrado en noviembre de 1976, a punto de cumplir cinco meses, en la ciudad de San Miguel de Tucumán. Marcos nació el 9 de junio de 1976 y en noviembre de ese año su madre, él y su hermano Ismael fueron secuestrados durante un operativo ilegal de las fuerzas de seguridad. Los niños fueron llevados a una casa en la localidad de Tafi Viejo, de la que Ismael escapó mientras que el bebé quedó con sus captores. Desde entonces, no lo había vuelto a ver.

"Nuestros nietos y nietas pueden estar en cualquier rincón. Cualquier información, por insignificante que pueda parecer, quizá resulte la pieza faltante para dar con uno de ellos", recordó.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});