Jueves 13 de Agosto de 2009
“Estamos a un paso de que la Legislatura neuquina apruebe la expropiación de Zanon”,
dijo al cierre de esta edición Omar Villablanca, trabajador del área de porcelanato, a La Capital.
Mientras se debatía el proyecto de ley para expropiar la fábrica de
cerámicas, manejada desde 2002 por sus trabajadores, en la calle los empleados esperaban la
resolución.
Anteanoche, el oficialismo aprobó por mayoría el despacho en la comisión
de Hacienda, algo que la firma necesitaba para debatirlo. La UCR se opuso, dará los votos para el
tratamiento sobre tablas, pero no acompaña a la ley.
“Sólo una sorpresa impediría la aprobación de la
expropiación”, indicó el dirigente ceramista a este diario.
Cinco mil personas. “Aquí hay cinco mil personas. Además de los 450 empleados de Zanon,
nos apoyan los compañeros de la Central de Trabajadores Argentinos, de los subtes, de Brukman, de
Astilleros Río Santiago, del hospital Garrahan y de organizaciones sociales”, resaltó. Los
obreros, días atrás, rechazaron una iniciativa del gobernador Jorge Sapag, que proponía acordar la
expropiación con los acreedores que tenía la empresa antes de ser abandonada por los antiguos
dueños. Pero exigieron una expropiación definitiva mediante la estatización y sin reconocer las
deudas anteriores porque, a su criterio, “los acreedores fueron actores necesarios del
vaciamiento de la fábrica”.
Zanon, que por iniciativa de la autogestión se llama Fasinpat (Fábrica
Sin Patrones), había cerrado y despedido a sus 380 empleados en octubre 2001. Pero los trabajadores
retomaron el funcionamiento en marzo de 2002 y volvieron a producir. En la actualidad exportan
cerámicas a 25 países.
“Cuando estaba la familia Zanon, sólo pagaban un 20 por ciento de
los gastos de luz y gas, pero nosotros no tenemos subsidio y afrontamos todos los costos”,
contó Villablanca. l