Ya son más de 400 los muertos por el derrumbe de un edificio en Bangladesh
Tras el hallazgo de varias decenas de cadáveres entre los escombros asciende a 413 muertos la cifra de víctimas fatales del incendio y derrumbe, ocurrido hace ocho días, en un edificio comercial en Savar.

Miércoles 01 de Mayo de 2013

Con el hallazgo, en las últimas horas y ocho días después del accidente, de varias decenas de cadáveres entre los escombros asciende a 413 muertos la cifra de víctimas fatales del incendio y derrumbe del edificio comercial Rana Plaza, en Savar, en las inmediaciones de Dacca, capital de Bangladesh.

En los dos últimos días los equipos de rescate no encontraron  con vida a ninguna persona, por lo que el número de sobrevivientes  tras el derrumbe del edificio de nueve pisos se mantiene en 2.437,  informó hoy el diario local `Daily Star`.

Los equipos de rescate no esperan encontrar nuevos  sobrevivientes entre la montaña de escombros a que quedó reducido  hace justo una semana el edificio, en el que se encontraban cinco  fábricas textiles, varias tiendas y negocios. No obstante, sí se  espera que el balance de muertos siga aumentando.
Desde el domingo, se está empleando material pesado como  grúas para penetrar entre los escombros y retirarlos, así como  perros adiestrados en la búsqueda de personas.
“Podría llevar otros doce o quince días retirar los escombres  si se hace un esfuerzo concertado”, explicó al diario el teniente  coronel Moin Uddin, del Tercer Batallón de Ingenieros.
Uddin aclaró que no se está procediendo a “una demolición  masiva ya que hay cuerpos en distintos lugares y estamos intentando  recuperarlos intactos”.

Los escombros del Rana Plaza, cuyo propietario Mohammed Sohel  Rana fue detenido, están siendo trasladados en camiones y  depositados en un vertedero próximo a la comisaría de Savar. Por  ahora se retiraron alrededor de 350 toneladas de hormigón, pero el  Ejército estima que en total hay unas 9.000.
Ayer, en Dacca, una manifestación de cientos de trabajadores  industriales que pedía la pena de muerte para el dueño del edificio  fue reprimida y dispersada con la intervención policial.
Ante el escándalo que implican las deficientes condiciones de  trabajo que se desarrollaban en el Rana Plaza, muchas de las  empresas del primer mundo que por sus bajos costos laborales tenían  sus fábricas textiles en ese lugar o se nutrían de los productos,  anunciaron ayuda a las víctimas y organizaciones internacionales  abrieron investigaciones.

Entre las firmas conocidas se encuentra la española “El Corte  Inglés”, uno de los principales grupos de distribución en España,  con una estructura de grandes almacenes en los que se vende, además  de ropa y complementos, alimentación, perfumes, cosmética, libros,  menaje del hogar, electrodomésticos o productos informáticos; la  canadiense Loblaw y las británicas Primark y Matalan, si bien esta  última aclaró que ninguno de sus proveedores estaba ubicado en el  inmueble, a diferencia de las dos primeras.

Los incendios son cada vez más habituales en las fábricas  textiles de Bangladesh. El pasado mes de noviembre, 112  trabajadores murieron en un siniestro ocurrido en un suburbio  industrial de la capital, según despachos de EFE y Europa Press.
Este último siniestro en Dacca hizo que se ponga de nuevo el  foco en las condiciones en las que se produce buena parte de la  ropa manufacturada para firmas de los países centrales en países de  la periferia.