Miércoles 05 de Marzo de 2008
A pocos días de los comicios generales en España, el ala de la Iglesia Católica española más beligerante con el gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero recuperó ayer el control de la jerarquía eclesiástica con la elección del conservador cardenal Antonio María Rouco Varela como presidente de la Conferencia Episcopal (CEE).
El moderado obispo de Bilbao, Ricardo Blázquez, de 65 años, no consiguió cumplir con la tradición y repetir un segundo mandato al frente de la CEE, en una votación que estuvo muy reñida.
Eso sí, la asamblea plenaria de los obispos lo eligió como vicepresidente, algo que fuentes cercanas al episcopado interpretaron como un reconocimiento a la labor de Blázquez en los últimos tres años.
La reacción desde la izquierda fue calificar de "mala noticia" el nombramiento del poderoso arzobispo.
"Es la palpable demostración de la radicalización de parte de la Iglesia", dijo sin demasiadas vueltas la ministra Carme Chacón.
"No es una buena noticia para el país", aseguró por su parte el poderoso coordinador general de Izquierda Unida (IU), Gaspar Llamazares.