Vargas Llosa, el eterno candidato, ganó el premio Nobel de literatura
El eterno candidato por fin lo consiguió: el escritor peruano Mario Vargas Llosa fue distinguido ayer con el premio Nobel de literatura 2010 “por su cartografía de las estructuras del poder y sus incisivas...

Viernes 08 de Octubre de 2010

El eterno candidato por fin lo consiguió: el escritor peruano Mario Vargas Llosa fue distinguido ayer con el premio Nobel de literatura 2010 “por su cartografía de las estructuras del poder y sus incisivas imágenes de la resistencia individual, la revuelta y la derrota”.
  Así lo anunció en Estocolmo el jurado de la Academia Sueca, que convirtió al autor de “La ciudad y los perros” y “Conversación en la catedral” en el sexto escritor latinoamericano que recibe el premio más prestigioso de las letras. El último en conseguirlo había sido el mexicano Octavio Paz, en 1990. Un año antes, el Nobel de literatura recaía también en otro autor en castellano, el español Camilo José Cela.
  Vargas Llosa, de 74 años, se mostró “muy conmovido y emocionado” tras conocer la noticia, dijo el presidente del jurado de la Academia Sueca, Peter Englund.

Una llamada a las 5.30. La llamada de la Academia lo sorprendió en la madrugada, en su residencia de Nueva York. Vargas Llosa dijo que aún se está recuperando de la sorpresa que recibió cuando un representante de la Academia Sueca lo llamó para darle la noticia a eso de las 5.30, cuando leía “El reino de este mundo” de Alejo Carpentier y preparaba una clase para la Universidad de Princeton.
  Al respecto, su esposa Patricia dijo que se trató de la primera llamada que recibe a esas horas de la mañana a la que no reaccionó mal, pues traía buenas noticias. “En realidad, en cuanto contesté el teléfono me dijeron que era la Academia Sueca, entonces pues algo me imaginé”, señaló sonriente.
  Sin embargo, los Vargas Llosa pensaron que podía tratarse de una broma y decidieron no llamar a sus hijos hasta que se hiciera el anuncio oficial, un cuarto de hora después.
  Y es que el anuncio fue toda una sorpresa, pues el nombre del escritor no figuraba este año entre los favoritos de expertos y casas de apuestas. Vargas Llosa creyó incluso que se trataba de una broma.
   “Hacía muchos años que pensaba que no estaba entre los candidatos”, añadió en una entrevista con la radio limeña RPP.
   En una conferencia de prensa ofrecida en Nueva York, Vargas Llosa dijo que cree que es “un premio literario. Espero que me lo hayan dado por mi obra literaria, más que por mis opiniones políticas”.
   Sin embargo, matizó que cuánto hayan pesado sus posiciones ideológicas en la concesión del galardón deberá ser preguntado a la Academia Sueca, a quien le agradeció la concesión del premio. “Ahora, si mis opiniones políticas han sido tenidas en cuenta, pues enbuenahora. Me alegro mucho”.
   Vargas Llosa enfatizó que el Nobel no sólo premia a un escritor. “También lo hace a la lengua que escribo, la lengua maravillosa que es el español”.
  Por otra parte, si bien defendió el carácter literario del premio, el ex candidato presidencial en Perú no ahorró comentarios políticos durante la rueda de prensa.
  Recordó que él siempre criticó “las dictaduras de la derecha y de la izquierda”, mientras que remarcó el progreso vivido en América latina con el afianzamiento de las democracias “con gobierno de derechas como en Chile o Colombia” y de “izquierdas como en Brasil”.
  Por otro lado, valoró que el premio es el reconocimiento a una América latina que ve cómo su imagen está cambiando en el resto del mundo. Para Vargas Llosa, la región está dejando de ser vista con el “estereotipo” de un lugar donde “sólo hay dictadores, revolucionarios y catástrofes”.
  “América latina también produce pintores, pensadores y novelistas”, afirmó.
  Después de haber recibido algunos de los premios más prestigiosos de las letras, como el Premio Cervantes, el Rómulo Gallegos (“La casa verde”), el Premio Príncipe de Asturias de las Letras o el Premio de la Paz de los Libreros Alemanes, en sus vitrinas sólo faltaba el Nobel. Y muchos apuntaban que los académicos suecos no se lo entregarían por la controversia que genera su credo entusiasta, ortodoxa y militantemente liberal.
  El escritor nacido en la ciudad andina de Arequipa en una familia de clase media es un liberal sin titubeos. La diplomacia intelectual no va con él y no suele ahorrar adjetivos cuando de atacar o elogiar se trata.
  En 1990 quiso llevar toda esa teoría a la práctica y fue candidato por la derecha a la presidencia de Perú, pero todo terminó con una derrota en las urnas.
  El Nobel está dotado con 1,5 millón de dólares y será entregado el 10 de diciembre en Estocolmo. l (DPA y AP)