Úrsula Bahillo recibió al menos 15 puñaladas, reveló la autopsia
El autor del femicidio actuó con "alevosía" y "ensañamiento". El gobierno bonaerense, en tanto, intervino las comisarías de Rojas

Miércoles 10 de Febrero de 2021

Úrsula Bahillo, la joven de 18 años asesinada por su ex novio policía en la ciudad bonaerense de Rojas, sufrió al menos 15 puñaladas en la espalda, torso y cuello, reveló el resultado preliminar de la autopsia.

   Por su parte, el Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires intervino las comisarías de Rojas, al tiempo que la madre de la víctima pidió “prisión perpetua” para Matías Ezequiel Martínez (de 25 años), quien quedó formalmente imputado por femicidio más los agravantes de “alevosía” y “ensañamiento”.

   Esta calificación implica para la Justicia que el asesino se aprovechó del estado de indefensión de la víctima y que buscó deliberadamente aumentar su sufrimiento.

   Fuentes judiciales informaron a Télam que de acuerdo al resultado preliminar de la autopsia, el ataque contra Úrsula comenzó por la espalda y que cuando ella intentó escapar el femicida la volvió a sujetar para apuñalarla en el torso y en el cuello.

   Mientras tanto, el imputado permanecía alojado bajo custodia en el Hospital General de Agudos San José de Pergamino y el fiscal de la causa, Sergio Terrón, aguardaba a que reciba el alta médica para indagarlo entre este jueves y el viernes.

   Según las fuentes, el policía, que al momento del hecho estaba con carpeta psiquiátrica, quedó formalmente detenido por orden de la jueza de Garantías 3 de Junín, María Laura Durante, quien convalidó la acusación formulada por la fiscalía.

   Por otra lado, los restos de Úrsula fueron despedidos ayer a la tarde por una multitud que acompañó el cortejo fúnebre desde la sala velatoria Casa Solari.

   “Doy gracias a Dios que mi hija fue una hija que no tomaba, no fumaba, no bebía, jamás. Por lo tanto, se fue un ángel al cielo y hoy es una mártir por haber derramado su sangre por una persona realmente asesina, violadora”, dijo en el momento del fin del velatorio Patricia Nasutti, madre de la joven.

   El cortejo fúnebre pasó por la casa de los padres, hubo una breve ceremonia en la iglesia local y luego los restos fueron inhumados en el cementerio Parque.

   A raíz del femicidio de Bahillo, el ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, y el jefe de la policía bonaerense, comisario general Daniel García, dispusieron la intervención tanto de la seccional local como de la Comisaría de la Mujer de Rojas, mientras que Asuntos Internos trabajaba en “auditorías preventivas” en ambas dependencias, y los posteriores incidentes. Por orden de García, tanto el superintendente de la Región Interior Norte II, comisario general Jorge Monfort, como la superintendente de Políticas de Género, la comisaria general Sonia Luján Zampelunghe, se instalaron en Rojas para que el primero tome el mando de la comisaría local y la segunda, la de la Mujer.

   Asuntos Internos puso el foco no sólo en los incidentes producidos el lunes por la noche cuando hubo destrozos, disturbios y disparos de balas de goma frente a la comisaría cuando manifestantes reclamaban justicia, sino también en la actuación de la Comisaría de la Mujer en las denuncias que había formulado o querido realizar Úrsula en esa dependencia. Por esos incidentes, ocho personas habían sido detenidas por “daños” pero ya fueron liberadas.

   A su vez, la mamá de Úrsula pidió que Martínez reciba una condena de “prisión perpetua” y apuntó contra los jueces involucrados en la causa, a los que calificó como “corruptos y comprados”.

   De hecho, la justicia de Paz de Rojas ordenó recién el mismo día del crimen y vía correo electrónico al municipio que le otorgara el botón antipánico a la joven pero nadie abrió el e-mail durante esa jornada y el dispositivo por lo tanto no le fue entregado a tiempo.

Ayer se dieron a conocer por redes sociales una serie de audios en los que Úrsula le relataba a amigas la violencia que el acusado ejercía sobre ella.

   “Me dijo que me iba a matar”, “no aguanto más”, “tengo mucho miedo”, “me arrancó todos los pelos” y “me re cagó a palos”, son algunas de las frases que se la escucha decir quebrada en llanto a Úrsula en un mensaje de audio enviado a una amiga el 16 de noviembre del año pasado.

   Úrsula fue hallada el lunes cerca de las 20.30 asesinada a puñaladas entre unos pastizales en un campo ubicado a la altura del paraje Guido Spano, a unos 13 kilómetros de Rojas, en el noroeste de la provincia de Buenos Aires.

   Ayer se conoció que el acusado, como oficial de policía, tenía tres sumarios en curso en Asuntos Internos, uno de ellos por amenazar a una superior diciéndole: “Si me trasladan tiro una bomba.”

  El femicidio de Úrsula derivó en marchas en reclamo de justicia y contra la violencia de género no sólo en Rojas sino también en La Plata y en la Plaza de Mayo frente a la Casa Rosada.

Habló el Presidente

El presidente Alberto Fernández pidió ser “inflexibles” con los femicidas y sostuvo que “hay que terminar con estos hechos definitivamente en Argentina”, durante una breve declaración realizada en la puerta de la Casa Rosada y publicada en la cuenta de Instagram Militanciafeminista.ar.

“Tremendo, hay que terminar con estos hechos definitivamente en Argentina. Hay que ser inflexible con los autores de estos casos”, señaló Fernández al ser abordado en Plaza de Mayo.

Este miércoles familiares de víctimas de femicidios y sobrevivientes se concentraron frente a la Casa Rosada para reclamar justicia por las víctimas y volvieron a entregar un petitorio de audiencia con el Presidente. La concentración comenzó poco después de las 12 en Plaza de Mayo, donde se colocaron fotos de numerosas víctimas.