Miércoles 27 de Enero de 2010
Unos 640 turistas argentinos aguardan su evacuación de Aguas Calientes, la localidad peruana desde la que se accede a la ciudadela inca de Machu Picchu, donde quedaron varados por las inundaciones y deslaves que causaron la muerte de siete personas, entre ellas la joven argentina Lucía Ramallo Sarlo, oriunda de la ciudad de La Plata.
El cónsul argentino en Lima, Gabriel Volpi, dijo anoche que aún no recibió la nómina con datos de los compatriotas varados porque hay problemas con las comunicaciones.
Las inundaciones dejaron fuera de servicio el sistema de trenes, única conexión con la zona, por lo que el rescate de unos 2.000 turistas debe hacerse por vía aérea.
Volpi explicó que los argentinos aislados en Aguas Calientes son en su mayoría "grupos de jóvenes que rondan los 20 años de edad, por lo que no fueron evacuados hoy (por ayer), cuando salió el sol y los helicópteros pudieron operar bastante, porque la prioridad eran los menores de 15 años y los mayores de 60", franja en la que hoy salieron del lugar "unas 400 personas".
"El agua y la comida están racionadas" hasta tanto las autoridades locales puedan prever cómo evolucionará la situación, dijo el diplomático y señaló que los argentinos "hoy comieron un guiso de arroz y recibieron agua".
Respecto al estado de ánimo de los jóvenes, Volpi señaló que "hay dos grupos: los que vieron que la cosa se empezó a mover y están tranquilos, y los que están preocupados y quieren subirse al primer helicóptero" para salir.
"Uno de nuestros contactos -del grupo más optimista- estuvo ayudando a Defensa Civil a mover piedras" arrastradas por las aguas "y después jugaron un picadito de fútbol", contó el cónsul.
Entre los argentinos varados en Aguas Calientes está Susana Sanucci, la directora de Cultura de Chascomús, quien llegó el domingo con un grupo de familiares y a las pocas horas "comenzó el desastre", según relató por teléfono.
"Desde el mediodía han salido vuelos con mayor frecuencia en cuatro o cinco helicópteros del Ejército y la policía" peruanos, comentó desde un hotel en la zona más alta de la ciudad, donde están alojados muchos de los turistas "muy bien atendidos por las agencias" con las que contrataron el viaje, aseguró.
"Hoy no se puede transitar, el río Huatanay -principal colector del valle de Cusco- tiene una fuerza increíble y por el Camino del Inca tampoco, es un peligro", explicó y dijo que "los jóvenes que llegaron por ese camino están albergados en el centro cultural de Machu Picchu".
Sanucci, quien confía en celebrar el viernes sus 50 años fuera de Aguas Calientes, describió que la ciudad "tiene dos niveles, uno a la vera del río (Vilcanota), donde la gente fue evacuada, y otro más alto, comunicado por puentes". "No corremos peligro, estamos muy bien, mancomunados todos los turistas de diferentes latitudes, muy unidos. Y los jóvenes están bien considerando la emergencia, vienen de mochileros, tienen techo, contención y alimento", aseveró.
"Mañana (hoy) a las 8 (hora local, 10 en Argentina) comienzan a embarcar nuevamente, dijo Sanucci.