Unos 500 argentinos están varados en el Machu Picchu por las lluvias
Casi dos mil turistas, entre ellos unos 500 argentinos, permanecían ayer varados cerca a la ciudadela inca Machu Picchu debido al corte de vías por las fuertes lluvias en la región del Cusco al sureste de Perú, que en los últimos días han dejado al menos dos pobladores muertos en la zona, informaron autoridades.

Martes 26 de Enero de 2010

Casi dos mil turistas, entre ellos unos 500 argentinos, permanecían ayer varados cerca a la ciudadela inca Machu Picchu debido al corte de vías por las fuertes lluvias en la región del Cusco al sureste de Perú, que en los últimos días han dejado al menos dos pobladores muertos en la zona, informaron autoridades.

Las lluvias, las más intensas en más de 15 años según el gobierno, han provocado deslizamientos de lodo que han inundado decenas de viviendas en algunas zonas del Cusco y en otras ha afectado la única línea férrea que conduce a Machu Picchu, ubicado a 1.100 kilómetros al sur este de Lima.

El ministro de Comercio Exterior y Turismo, Martín Pérez, informó que 1.954 turistas se encontraban en Machu Picchu Pueblo, tras haber visitado la famosa ciudadela inca homónima, imposibilitados de hacer el viaje de retorno por tren a Cusco. El único medio de transporte entre Cusco y Machu Picchu es el tren.

“En las próximas horas vamos a establecer un puente aéreo para evacuar a los turistas”, dijo a periodistas el ministro.

“Están distribuidos en hoteles y hostales, y algunos en la estación ferroviaria. El tema logístico de abastecimiento está asegurado para tres o cuatro días, no hay preocupación por ese lado”, precisó el ministro.

Pérez afirmó que el gobierno ha dispuesto el envío de helicópteros para evacuar a los turistas del Cusco afectados por las lluvias, que también ha obligado a las autoridades a cerrar el denominado Camino del Inca, vía que muchos turistas usan para llegar a pie a la ciudadela inca.

Autoridades de la zona dijeron que la ruina de Machu Picchu, la capital de los Incas construida hace unos 600 años en lo alto de una montaña, no ha sufrido daños por las lluvias que han efectado zonas bajas por el desborde del río Vilcanota.

“Estamos pidiendo a los turistas que se abstengan de venir aquí por el tema de las lluvias”, dijo el alcalde de la zona, Edgar Miranda, a la radioemosora local CPN.

Emergencia. El primer ministro, Javier Velásquez, anunció la declaratoria de situación de emergencia por 60 días en varias zonas del Cusco, para permitir que la ayuda llegue más rápido.

“También estamos liberando recursos provenientes del canon (un impuesto por la explotación de recursos naturales) que tiene la región del Cusco, para afrontar la emergencia”, dijo.

Una turista en el Cusco habló por teléfono con una radioemisora de Lima y afirmó que más de 2.000 personas estaban en el estadio del pueblo Aguas Calientes, cerca a Machu Picchu, a la espera de que sean evacuados de la zona.

Las intensas lluvias provocaron el fin de semana en Cusco el derrumbe de algunas casas y causaron la muerte de una anciana y un niño, según autoridades de la zona.

El ministro Pérez dijo que las precipitaciones son las peores en 15 años y han dañado además tramos de carreteras y provocado la suspensión del servicio de trenes a Machu Picchu, declarada como una de las nuevas maravillas del mundo.

La empresa ferroviaria PerúRail suspendió ayer todas sus salidas de Cusco hacia Machu Picchu, el principal atractivo turístico de Perú, que recibe en promedio entre 1.500 y 2.000 visitantes diariamente.

“Nuestra prioridad es sacar ahora a todos los pasajeros que están en Aguas Calientes (Machu Picchu Pueblo) para llevarlos a Cusco”, dijo Gabriela Pinto, empleada de reservas de PerúRail.

Las lluvias, frecuentes en los Andes peruanos durante el período de verano en la costa del Pacífico, han obligado además al gobierno central a suspender temporalmente los vuelos comerciales de Lima hacia el Cusco “por mal tiempo”. (Reuters y AP)

En Punta del Este

Una turista argentina de 41 años fue hallada ahogada en la pileta de la casa de veraneo que ocupaba en la ciudad uruguaya de Punta del Este y se investiga si se trató de un accidente. El cadáver fue hallado en la piscina de la casa ubicada a la altura de la parada 16 de la rambla de la playa Mansa, de Punta del Este, a 138 kilómetros de Montevideo.