Una subasta de joyas sobre la que pesa la sombra del nazismo
La espectacular colección es de una familia austríaca que hizo buena parte de su fortuna con la compra de empresas de judíos bajo Hitler

Martes 02 de Mayo de 2023

La sombra del nazismo planea sobre la venta de joyas del siglo: zafiros, rubíes, esmeraldas engastados en collares, pulseras y pendientes, entre ellos el excepcional Briolette de la India, un diamante de 90 quilates valorado en casi ocho millones de dólares, han sido objeto de críticas por los vínculos que el marido de la austríaca que los poseía tuvo con el Tercer Reich.

Heidi Horten, fallecida el año pasado, se había casado a los 19 años con un alemán tres décadas mayor que ella, del que heredó casi mil millones de dólares en los años ochenta.

Está previsto que las 700 joyas se subasten en mayo en la sala Christie's de Ginebra y en Internet (https://www.christies.com/en/events/the-world-of-heidi-horten/what-is-on). La recaudación prevista de más de 150 millones de dólares -más que el récord de 137 millones establecido por las joyas de Liz Taylor en 2011- se destinará a una fundación en Vaduz (Suiza), que incluye un museo en el corazón de la antigua Viena y otras iniciativas filantrópicas en el campo de la medicina.

Christie's, en respuesta a las críticas, se comprometió a destinar parte de lo recaudado a la investigación y educación sobre el Holocausto.

La propia Christie's admitió que Helmut Horten, marido de Heidi, construyó su fortuna comprando empresas a judíos obligados a vender por el régimen de Hitler. "Somos conscientes de que hay una dolorosa historia detrás", dijo Anthea Peers, presidenta de la casa de subastas para Europa, Oriente Medio y África: "Sopesamos los distintos factores y el bien que hace la fundación salió ganando".

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Heidi Horten murió el año pasado. Dejó la fabulosa colección de joyas a una fundación austríaca.

Otros expertos en historia, así como Stephanie Stephan, hija de un empresario judío del consejo de administración de una empresa de Ámsterdam que fue objetivo de Horten durante el nazismo, piensan, sin embargo, que el compromiso filantrópico no es razón suficiente para seguir adelante con una venta que corre el riesgo de correr un lamentable velo sobre los orígenes de la fortuna familiar.

Stephan, periodista afincada en Múnich, cita la declaración jurada de un colega de su padre según la cual el magnate había amenazado con deportar a los campos de concentración a los propietarios judíos si se resistían a la adquisición. "Horten sentó las bases de su riqueza durante el Tercer Reich comprando con descuento a judíos que se veían obligados a vender", afirma David de Jong, autor de un libro reciente sobre multimillonarios alemanes. De Jong cita, entre otros ejemplos, la compra de las grandes tiendas Alsberg de Duisburgo por menos del 65% de su valor real. Horten, que entonces tenía 27 años, anunció la compra en una revista del partido nazi afirmando que la tienda había "pasado a manos arias".

El año pasado, un historiador contratado por Heidi Horten para investigar la fortuna familiar confirmó que su marido se benefició de la compra de negocios judíos, pero que no debía sobrestimarse el nivel de riqueza alcanzado de este modo. En un principio, escribió Peter Hoeres en el expediente, Horten pagó "precios normales de mercado" por las empresas judías y, en general, fue "relativamente justo" en sus valoraciones, sobre todo en comparación con lo que hicieron sus otros colegas.