Viernes 28 de Noviembre de 2014
Cuando el venezolano Edgar y el vasco Haritz decidieron hace algo más de un año implantar la alta costura para mascotas en Barcelona, nunca imaginaron que iban a conseguir tal aceptación y éxito con su tienda Caninetto. Chihuahuas, san bernardos o terranovas son parte de su "afamada" clientela. También lo son conejos, hurones y cobayos.
Entre los pedidos "delirantes" de los clientes se encuentra un trajecito para una rata de campo, a la que una pareja había tomado cariño. Y el más estrafalario, el del Hombre Perro, un stripper de despedidas de soltera. "Como a veces se desnuda delante de madres o abuelas, nos pidió un collar para taparse. Nos negamos".
El taller, que abrió hace un año y donde realizan sus prácticas los futuros modistas de la escuela Mundet, está en la calle Lleó, 6, en el Raval. Negocios así son habituales en Japón, Rusia o EE.UU. Muchas tiendas venden ropa para animales. Algunas, como las franquicias de American Apparel, permiten que mascotas y propietarios vistan a juego.
Pero Caninetto no sólo tiene una línea de prêt-à-porter, que se puede comprar por internet (caninetto.es). Haritz y Edgar, de 34 y 36 años, que también diseñan arneses y camas, son sastres capaces de confeccionar a medida camisetas, musculosas, pilotines y trajes de casamiento, con complementos de quita y pon, como frufrús o pajaritas y colas de frac.