Una pornografía de pantallas: sexo con barbijos, furor por los zombies y auge feminista
El director de cine triple x más famoso del país, Victor Maytland, junto a psicólogos, sociólogos y expertos rosarinos analizan las preferencias de los consumidores durante la cuarentena

Jueves 04 de Febrero de 2021

Orgasmo. Clímax. La petit mort, ese momento en el que todos mueren por unos segundos. Algunos lo alcanzan teniendo sexo, otros solos a través de la autosatisfacción y para excitarse acuden a la imaginación o a la pornografía. Antes se veía en revistas y hoy en millones de sitios web o canales codificados. El consumo de pornografía aumentó un 30 por ciento durante la pandemia, según PornHub, el sitio porno más visitado por los argentinos. A la vez que las plataformas de citas virtuales crecieron exponencialmente, hay un auge del porno feminista y los vibradores treparon en ventas. Frente al aislamiento, el sexo se reformuló y creció el consumo virtual.

Hoy los números hablan solos: se estima que el 30 por ciento de las páginas web son pornográficas y la gratuidad de estas hizo caer a una industria cinematográfica XXX argentina que tuvo una época dorada. En los últimos cinco años se filmó una sola película porno en Argentina que ni siquiera se estrenó, mientras que en la web circulan miles de videos condicionados. La cuarentena generó más consumo de material XXX debido al ocio, a la falta de encuentros presenciales o al exceso de rutina. La página Pornhub asegura que las visitas en su página crecieron un 30 por ciento. Y Google Trends también mostró un incremento de las búsquedas de la palabra porno desde abril.

Para tener una dimensión sobre el fenómeno porno mundial, solo el sitio web estadounidense Pornhub recibe 2.1 millones de visitas por hora, número que aumentó notablemente alrededor del 10 de marzo. La plataforma elaboró un informe con el ranking de los países que más consumen su página, en el que Argentina está dentro del Top 20. En los primeros puestos se encuentran Estados Unidos, Reino Unido y Canadá, mientras que Argentina está en el puesto 18, seguido por Egipto y Filipinas.

Según Pornhub -la única plataforma de contenido pornográfico que brinda estadísticas- el tráfico se incrementó un 18,5% el 24 de marzo, cuando se anunció que su servicio premium sería gratuito para todos los visitantes en todo el mundo durante un mes. El sitio habilitó sus videos premium con el slogan “Porno gratis para absolutamente todos”.

Lo que en principio fue una medida para Italia y España, luego se extendió a todo el mundo. ¿El objetivo? Aplanar la curva de casos con una medida bastante ingeniosa. "Con casi mil millones de personas encerradas en todo el mundo debido a la pandemia del coronavirus, es importante que les echemos una mano y les brindemos una forma agradable de pasar el tiempo. Esperamos que al expandir nuestra oferta de Pornhub Premium gratis en todo el mundo, las persona tengan un incentivo adicional para frenar la curva y quedarse en casa", detalló Corey Price, vicepresidente de Pornhub, el 24 de marzo.

El encierro y, por ende, la mayor exposición a las pantallas, afecta a la sexualidad. Los cambios en la rutina, como el home office o las clases online, propiciaron mayor tiempo libre.

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En busca del placer

Según Víctor Maytland, el mítico director argentino de películas pornográficas, "el sentido de la pornografía fue mutando a lo largo del tiempo". Y analiza: "Hace 40 años, una película porno tenía un poder de adrenalina enorme, y ahora ese poder se perdió. Ahora nadie se pone nervioso por ver una imagen porno. Y siempre llega una imagen porno aunque sea por Whatsapp".

"El consumo de porno en pandemia creció porque la gente está aburrida y ve mucha televisión en general. Aumentó por actividad ociosa, ya sea para masturbarse o estimularse", opina Maytland. ¿Se filma para páginas de afuera? "No, no se produce material acá. Algunos lo hacen gratis, y si llegan a 100 mil visitas les pagan algo. Deben haber miles de millones de películas gratis en internet con mucho contenido internacional. Entonces, ¿por qué la gente va a pagar? No se puede competir contra eso. Si hubiese un sitio tipo Netflix, se podría producir, pero tendría que ser pago", asegura.

El director cuenta que Argentina tuvo una época dorada en el porno, con muchas producciones y actores. “Estuvo en el quinto lugar en cuanto a cantidad de producciones”, asegura el director que filmó más de 300 películas condicionadas. “Hacíamos una película por semana”, confirma. "Los países que más le compraban producciones a Argentina eran Australia y Estados Unidos". La particularidad del cine argentino depende del director. Maytland se define como “autóctono”, utiliza el humor, el costumbrismo y sobre todo el argentino. Es por eso que se lo reconoce.

Diego Añaños, licenciado en Ciencia Política y docente (UNR), y periodista especializado en gastronomía Radio Universidad y M90, acepta que posee una mirada intuitiva e interesada sobre la explosión del consumo de pornografía en internet y la caracteriza como consecuencia del aislamiento, el distanciamiento físico y sobre todo por la disponibilidad, gratuidad y diversidad de la oferta de porno en internet. “Está todo muy a la mano”, afirma Añaños quizás también como una metáfora de los comportamientos de las personas: “Hoy es una opción naturalizada masturbarse delante de una pantalla”.

Al referirse a los motivos de la exposición sexual en las pantallas, Añaños aclara: “No es solamente producto del aislamiento y la imposibilidad del contacto físico, sino también de la búsqueda de la excitación perdida en el encierro". A los que podrían sumarse otras causas. Teniendo más tiempo para actividades intramuros y quizás aburridas de las prácticas cotidianas aparece también en las personas “la necesidad de ver cosas nuevas o conocer otras distintas a las propias”.

Quizás la curiosidad haya llevado a los internautas “a taggear experiencias distintas. Es muy fácil encontrar personas más lindas, más feas o lo que sea, gente obesa, de diferentes etnias, homosexuales o de mezclas de todas esas”. Además, Añaños sostiene: "Y a lo mejor por la misma razón hayan también participado de la experiencia de filmarse y publicarlo en alguna página. Podría explicarse así, por ejemplo, el aumento en el número de perfiles en los mismos sites".

Álvaro Labarrère, Licenciado en Psicología (UNR) y psicoanalista, considera que en realidad no hubo una “exacerbación”, debido a que es “permanente” el consumo del porno, pero sí hubo un cambio en las prácticas sexuales. “Puede que haya habido, debido a la cuarentena, a la privación de circular y del contacto físico, y al mayor tiempo disponible, un incremento del llamado sexting. Esto es compartir sexo sincrónico a través de una pantalla. La pornografía requiere de un espectador”, hay uno o varios que practican sexo y alguien que mira, mientras que en el sexting no hay espectadores, sino practicantes”, argumenta.

Para Silvana Savoini, sexóloga, licenciada en Psicología y docente de las facultades de Psicología y Medicina (UNR), "los excesos tienen que ver con las ficciones y finalmente el discurso de la pandemia también lo es, entendiendo a lo ficcional como una fábula que nos permite sentirnos bien, seguros o a salvo". "El porno ofrece esa ficción pero al igual que la de la pandemia, es una trampa pues en algún momento se vuelve caricaturesco, irreal, dado que su eficacia simbólica se posa sobre eso que se aleja de lo posible, de lo real", explica.

La mayoría de las veces los tamaños de los penes y los senos de las mujeres, las posiciones exóticas o forzadas y el tiempo de duración del acto se muestran muy lejanas a la realidad. Por eso Savoini advierte: “El uso compulsivo de la pornografía hace que las personas vayan perdiendo su relación con los estímulos reales y, cuando no le resulta atractivo lo físico, lo concreto, le cuesta ofrecer respuestas sexualmente, ya que lo real nunca alcanza a lo imaginario”.

A la vez, Savoini explica: "No se trata de un discurso censor, de censura de las prácticas sexuales virtuales, pero sí se trata de advertir sobre la desensibilización y sobre la necesidad de reconectar con los estímulos sensoriales”, ya que la preponderancia hoy es del sentido de la vista".

Porno feminista

Muchas veces se dice que la pornografía brinda una visión machista y falocentrista de la sexualidad, en donde las mujeres deben responder a ciertos cánones de belleza y ser meros objetos para el placer masculino. Así como también la forma de alcanzar el orgasmo femenino muchas veces carece de conexión con la realidad.

Por eso, el auge del feminismo impuso una mirada más crítica sobre la producción de material pornográfico ya que muchas agrupaciones se manifestaron en contra de la cosificación de la mujer.

Sin embargo, en Argentina, las mujeres son las que más aumentaron el consumo de pornografía en la web, según indica un informe de Pornhub. Desde que comenzó la pandemia, en marzo de 2020, el tráfico femenino ya había aumentado un 17,4%, mientras que el masculino solo un 12,1%. Una productora audiovisual que da cuenta de este fenómeno es Erecta cuyas producciones se adaptan a la tendencia del porno ético o feminista.

Cada vez son más las mujeres que disfrutan de su sexualidad. La liberación femenina, permite romper con los estereotipos y a la vez, el confinamiento invita a explorar nuevos terrenos. Las mujeres se animan a mirar más que antes y esto hace que el porno se convierta en un buen recurso para la introspección.

En las páginas más populares como YouPorn, PornHub o Xvideos, no existen las categorías feministas. Sin embargo, si se busca feminista en YouPorn aparecen 1161 videos que mencionan el término. Uno de ellos es el de una chica dando un discurso feminista, indignada con sus compañeros de la secundaria, en el que dice que está orgullosa de hacer videos porno con una remera que reza “It’s not cool to be kind” ("Ser amable no es copado”).

YouPorn ofrece la categoría “Amigable con las mujeres”, que tiene dos videos y describe: "La pornografía amigable para mujeres no es una frase que especifique qué tipo de sexo se representa, ni debe confundirse con "lo que todas las mujeres quieren". Y continúa: "En los últimos años, las mujeres conocedoras de Internet se han vuelto cada vez más vocales sobre qué tipo de pornografía les gusta y qué quieren ver, por lo que este tipo de material erótico reconoce a las mujeres como audiencia. Elementos como el lenguaje utilizado, la forma de filmar la acción o incluso los escenarios que describe son clave".

Una página referente del porno feminista es bellessa.co, cuyo eslogan es “el principal destino de todo lo relacionado con la sexualidad femenina”. Mientras que más abajo explica que el objetivo del sitio es “empoderar a las mujeres para explorar, abrazar y celebrar su sexualidad sin pedir disculpas”.

El director de pornografía Maytland destaca: "No creo que se trate de cosificar sino de desear, y eso sucede de ambas partes". "Al hombre también se lo desea, tiene un gran pene, la panza perfecta. Y la mujer se excita con eso. En el cine porno, la mujer gana entre 5 y 10 veces más que los hombres. La mujer es la reina de la colmena, todos los hombres son descartables. Se la valora mucho. Pero a las feministas no les gusta ese razonamiento", sostiene.

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A contramano de este auge del porno feminista, no hay a la vista o nadie se expone como referencia nacional en la materia. La directora más representativa de este género es la sueca Erika Lust, cuyas películas como "Cabaret Desire“ o "The Good Girl" intentan sacar a la mujer del rol tradicional.

"El porno feminista va de cambiar los roles que las mujeres siempre tienen en la pornografía tradicional, es decir, ser instrumentos para el placer de los hombres. Esas películas son realizadas por y para hombres y sus protagonistas son siempre hombres ricos y fuertes, mientras que las mujeres tienen el rol de prostitutas o dominadoras. En mis películas, las chicas no son accesorios, sino personalidades complejas, como en la realidad, y disfrutan su sexualidad”, explicó Lust, cuyas producciones pueden verse en lustcinema.com, en una entrevista con la revista española Café Babel.

Otra de las tendencias más llamativas de esta época es el porno y el coronavirus es el sexo con barbijos , cuya categoría tiene más de 1173 videos en Pornhub.

Sobre esta nueva categoría, la sexóloga Alessandra Rampolla, pondera al cine erótico sobre la pornografia tradicional: "Yo prefiero el cine erótico como el de Erika Lust ya que su trabajo es muy actual, tiene una mirada sobre seducción, con sexo duro y explícito y es más representativo de lo que sucede en la realidad. Lust hizo una serie sobre personas que mandaban videos de su sexo en cuarentena, mucho más realista que ver sexo con barbijos, que es más comercial". "Estos tiempos nos dan una oportunidad para descubrir mejor porno, de calidad. Hay mucho más que las páginas tradicionales", explicó Rampolla, quien charló a solas con La Capital en una entrevista por Zoom que será publicada la próxima semana.

Porno zombie

El psicoanalista Labarrére menciona como novedad el "porno con zombies" dando cuenta de que los miedos también son atractivos y han sido recreados con diferentes fetiches sexuales a través del tiempo. La seducción y la fuerza animal han sido armas letales para las víctimas de los vampiros y los hombre-lobos, aunque a esta altura algunos monstruos suelan ser más divertidos que aterradores.

En esa línea ha trabajado el cineasta porno argentino Víctor Mayland, autor de “Las Tortugas Mutantes Pinjas” (1990), una de las 100 películas porno más famosas de la historia y que lo posicionó como uno de los directores más reconocidos del mundo, de “Los porno Addams” (2014) y de “Exxxterminio” (2010). “Se trata de un virus de la gripe que ha mutado por el uso del Viagra y los contagiados que sienten deseo se mueren de un síncope. Entonces los humanos que quedaban en el mundo tienen miedo de tener sexo porque eso los mata”, explica Mayland y remata: “Es una analogía que va perfecto con la situación actual”.

Sacan ventaja en las preferencias de los internautas los monstruos de moda, pues venían dominando el panorama audiovisual, y por qué no el del porno. Los zombies renacieron al calor de “La noche de los muertos vivientes” (1968) de George Romero y fue este director estadounidense quien les dio su estética actual. De allí hasta “The Walking Dead” han pasado muchos comecerebros por las pantallas de cine y televisión. Pero otra pantalla, la de internet y sus páginas porno, los suponen un objeto sexual o al menos los carga de un cierto erotismo.

“El hecho de ser perseguido, atrapado y además devorado por otra persona, que a dejado de serlo, debe tener mucho que ver con lo carnal”, aventura Mariángeles Tapparelli desde su Taller Indentikit Facemaker en el barrio porteño de Villa Crespo, aunque reconoce que la suya es “una mirada común sin las patologías de la perversidad de lo necrofílico”. La maquilladora y experta en FX tuvo a su cargo la caracterización de los zombies en “Animalia”, la serie santafesina de terror estrenada en octubre pasado con Cindi Grüssi y Juan Nemirovsky en los roles principales.

Tapparelli ha colaborado con producciones nacionales y extranjeras, y resume su labor en una especie de macabro “hiperrealismo” en el que se trabaja al detalle con cuerpos muertos buscando “que se vean bien. Me enoja un poco eso de que se note que la persona esté muerta, pero te piden que se vea linda, que se vea sexy”. Finalmente, las connotaciones sexuales las ponen los demás, ya que la makeuper cree que el zombie, como muerto, “tiene menos carne, es menos voluminoso y se vuelve menos apetitoso”.

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Con pupilas dilatadas, los zombies de "Animalia" son más aterradores pues no se sabe dónde dirigen su mirada.

Preguntada sobre qué particularidad tuvieron sus zombies de “Animalia”, la experta detalló que hizo foco en la mirada: “Elegimos unos lentes especiales que cubren toda la semiesfera del ojo de negro. Así el zombie es más aterrador porque no tiene punto de vista, no sabés si te está mirando o no”. De todos modos, luego de haber pasado su infancia jugando en un cementerio del que sus padres eran floristas y de haber visto una foto de un hombre descuartizado en una autopsia a los ocho años, Tapparelli tiene una opinión formada sobre la cuestión. “No creo que hoy lo sexual pase por lo estético”, aclara y relata: “El fetiche cuanto más alejado de la realidad mejor y hasta recuerdo haber trabajado con unos penes flúos”. Pero hoy los deseos se acercan “a ser lo más real posibles”.

La hipótesis de la maquilladora es ratificada por las fuentes consultadas en algunos sex shops de Rosario. Si bien reconoce que no tiene en sus vidrieras productos relacionados a la zombiemanía, Jorge, del Afrodisiak Sex Shop de San Martín y Rioja, revela que, por opción de sus clientes, su oferta es amplia en “formatos naturales”. También es tradicional la propuesta de Prazeres, en España al 900 y Pellegrini al 1100.

Por su parte, Macarena de Erotic Rosario, una tienda por internet, remite a catálogos extranjeros. Sobre el caso local, dice que sí podría distinguir “el morbo del sexo con personas con discapacidades” o el fetiche de la movilidad “de los órganos de penetración”. Y reafirma el rumbo descripto anteriormente: “Los clientes jóvenes buscan algo real y salir de lo ficticio”, dice refiriéndose a la erotización de la cultura de comics japonesa, llamada comúnmente Otaku, y que se ha convertido en un Tag de las páginas porno. “Los accesorios, fetiches, disfraces son similares a los animé, pero el deseo no va directo al dibujo, sino a la persona que lo personifica”.

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Y si los accesorios no son suficientes, bienvenidos son los disfraces. Desde Disfraces Neverland (de Casa Picot) de calle Salta al 2300, Esteban cuenta que “hay disfraces de zombie” y que “son más requeridos en la época de Halloween”. En su página web, pueden observarse disfraces para chicos y grandes, y lentes de contacto FX de colores para parecer más terrorífico.