Una obsesión convertida en octillizos desata aguda polémica en EEUU
Lo que comenzó como una historia de cuento de hadas terminó convertido en un debate moral y ético que tiene a medio Estados Unidos discutiendo las implicaciones del caso. El alumbramiento de octillizos en un hospital de California la semana pasada dio un giro radical al conocerse que la madre ya tiene otros seis hijos que mantener.

Domingo 08 de Febrero de 2009

Lo que comenzó como una historia de cuento de hadas terminó convertido en un debate moral y ético que tiene a medio Estados Unidos discutiendo las implicaciones del caso. El alumbramiento de octillizos en un hospital de California la semana pasada dio un giro radical al conocerse que la madre ya tiene otros seis hijos que mantener.

Al principio todo eran connotaciones positivas: ocho niños nacidos el 26 de enero último en el hospital Bellflower batiendo todos los récords de partos múltiples en el mundo tras sobrevivir al proceso. Inicialmente, los 46 médicos que se dedicaron al parto pensaron que venían siete, pero durante el alumbramiento descubrieron un octavo, todos ellos concebidos por el método de la fecundación in vitro.

Todo eran caras de satisfacción del personal médico hasta que se supo que la madre, Nadya Suleman, una joven divorciada de 33 años, que para colmos está desempleada, ya había concebido a otros seis niños, de entre 2 y 7 años, por el sistema de fecundación in vitro, lo que puso el grito en el cielo entre médicos y psicólogos.

Muchos especialistas aseguran que no habían visto nunca un caso parecido donde una mujer que ya había logrado tener seis hijos recibiese ayuda de un especialista en fertilidad para implantarse más embriones.

John Jain, experto en endocrinología reproductiva e infertilidad de una clínica privada en Santa Monica, California, aseguró que su planteamiento inicial frente sus pacientes es "no ponerlos en una situación de riesgo, y cuanto más niños haya en el útero mayor es el riesgo, desde que sean prematuros hasta que puedan tener problemas crónicos o que mueran".

En opinión de Jain, "alguien se ha saltado todas las directrices éticas y médicas con este caso", que son de uno a dos embriones frescos en mujeres menores de 35 años y dos o tres si son congelados. Si la paciente es mayor de 35 años, el número aumenta a dos o tres frescos y tres o cuatro congelados. A Suleman le implantaron seis embriones congelados con 33 años.

Para Jain, la manera en que ha terminado el caso "es de todo punto irresponsable" por los problemas que tendrán los niños para ser criados en un ambiente adecuado.