Jueves 01 de Octubre de 2009
Una niña de 9 años que fue abusada por su padre biológico pedirá a la Justicia que le suprima el apellido paterno y le deje sólo el de su mamá, ya que cada vez que le mencionan su identidad completa sufre graves trastornos psicológicos.
El abogado de la nena, Carlos Wiater, explicó que la presentación civil que realizará es “inédita”, pero tiene como base que “la terapeuta de la niña confirmó que como la pequeña tiene ambos apellidos, cuando en la escuela la llaman por el del padre, tiene una regresión”.
“Incluso ella misma le pidió a la directora del colegio que no quiere que le digan el apellido paterno, porque en algunas ocasiones después de que eso pasó, la chica terminó llorando y con crisis de nervios”, afirmó el letrado.
El letrado dijo que la chica también sufre “un amplio espectro de revictimización” y que la terapeuta aconsejó que si comienza a ser llamada por el apellido de su mamá “ello colaborará en la superación de las vivencias de las que fue víctima”.
Paralelamente, Wiater ya inició otra demanda civil contra el padre de la niña, en la que reclama que le abone dos millones de pesos por el daño moral que le causó. “Para recuperar su salud mental, si es que lo logra, esta nena va a tener que estar años y años en tratamiento psicológico y eso cuesta mucho dinero. Que lo pague el culpable”, remarcó.
Ese expediente se tramita ante la jueza Marta Gómez Alsina y por conexidad esta nueva presentación también recaería en la magistrada. Luego de que esto suceda, el abogado pedirá al fiscal y al asesor de menores intervinientes que acompañen su pedido, el cual a su entender “resulta razonable atento a las circunstancias especiales del caso”.
La causa se inició cuando la niña, por entonces de cuatro años, comenzó a dibujar figuras desnudas en las que aparecían exacerbados los órganos genitales femeninos y masculinos.
La reiteración de esa clase de ilustraciones provocó que la madre consultara a una especialista en psiquiatría infanto-juvenil, quien tras una serie de estudios concluyó que la niña había sido sometida a abusos sexuales.
El juez Luis Rodríguez promovió una investigación por presunta corrupción de menores y cuando la nena declaró a través de una cámara Gesell se determinó que el autor había sido el padre, un ingeniero que hoy tiene 50 años.
Los abusos se cometían durante los fines de semana, cuando el padre se llevaba a la nena a su casa, ya que estaba separado de su esposa. En noviembre pasado, el acusado fue condenado a 12 años de prisión y en agosto la sala III de la Cámara de Casación Penal confirmó la sentencia, aunque redujo la pena a 10 años porque el imputado carecía de antecedentes penales.
No conforme con la decisión, la defensa del ingeniero presentó un recurso extraordinario, pero los camaristas Guillermo Tragant, Angela Ledesma y Eduardo Riggi hoy lo rechazaron. (Télam)