Martes 28 de Diciembre de 2021
Una nena de 10 años tuvo que ser hospitalizada luego de que sufriera tres picaduras de alacrán. Este lunes a última hora, la pequeña fue trasladada por su familia al Hospital de Niños Dr. Orlando Alassia de Santa Fe, donde quedó internada en observación en la guardia del centro asistencial. Su cuadro fue diagnosticado como leve, no obstante, se tomaron todos los recaudos del caso.
La niña fue picada en la rodilla, la mano y el hombro derecho, cuando estaba durmiendo en su casa en la vivienda en la que vive con su familia en Santo Tomé. El médico de guardia del hospital, Pablo Ledesma, confirmó a diario UNO de Santa Fe que la paciente volvió a su casa fue esa misma noche. "Por protocolo quedó en observación en la guardia para ver la evolución de los síntomas. Como no presentó ninguno después de las horas indicadas para observación se le dio el alta", señaló.
Consultado por los síntomas que presentó la nena, Ledesma dijo que en primer lugar tuvo un dolor muy intenso en el lugar de la picadura. "En casos agudos pueden necesitar un tratamiento analgésico", advirtió el médico, quien aclaró los síntomas generales pueden ser vómitos, alteraciones de la conciencia, taquicardia y a veces hasta pérdida de la conciencia. "Esos síntomas van marcando la gravedad del cuadro", agregó.
Recomendaciones ante la picadura de un alacrán
La dirección de Epidemiología del Ministerio de Salud de la provincia de Santa Fe brindó este sábado una serie de consejos frente a la aparición de alacranes, los que se encuentran durante todo el año pero que registran un aumento en su población en esta época del año, sobre todo en noches de mucho calor.
La responsable del área, Carolina Cudós, señaló al respecto que "el peligro de los alacranes proviene del veneno que deja en la persona que toma contacto accidentalmente con uno de ellos (cuando la pican), ya que, los casos más extremos, puede ser de suma gravedad o incluso ocasionar la muerte".
Asimismo, recordó que en esos casos graves se asiste a las personas con sueros antiescorpiónicos o antialacránicos, que se realizan a partir del veneno de estos arácnidos cuando todavía están vivos, son atrapados para esos fines, y enviados al instituto Malbrán en Buenos Aires en donde estos antídotos se elaboran.
Dónde y cuándo proliferan los alacranes
Estos invertebrados pueden hallarse en cualquier época del año pero se ven más durante el verano, sobre todo, en noches de calor intenso. El peligro proviene de picaduras y el veneno que el animal deja cuando toma contacto con una persona. En los casos más extremos puede ser de suma gravedad.
Para evitar accidentes se recomienda extremar cuidados para no entrar en contacto con un alacrán; mantener el hogar y alrededores libres de escombros, ladrillos, tejas, leña, maderas; tapar las grietas u orificios de los revoques de las paredes, sobre todo si éstas son de ladrillo hueco; y sellar las cámaras de las cloacas.
>> Leer más: Alacranes a la vista: cómo combatirlos y qué hacer en caso de una picadura
También, se sugiere colocar malla metálica en las rejillas de las casas y utilizar insecticidas que sean inocuos para los humanos, animales y plantas. Si encontró uno en la casa, revisar la cama antes de acostarse, no dejar ropa en el suelo y si ello sucede, sacudirla antes de utilizarla, al igual que a los zapatos: se deben revisar antes de ser colocados.
¿Cómo reconocer un alacrán?
El Tityus trivittatus es la especie que con más frecuencia se encuentra en la región y la más peligrosa. Presenta una cola con aguijón y púa, pinzas alargadas y el dorso con tres rayas longitudinales oscuras.
La longitud total en un ejemplar adulto de alacrán es entre 40 y 65 milímetros, generalmente de color amarillento o amarillo rojizo, con tres bandas oscuras longitudinales en su dorso, mientras que los ejemplares más jóvenes son de coloración más clara. Tienen cuatro pares de patas, un par de pinzas, y un par de quelíceros (apéndice prensor).
Dónde se los encuentra
Este es un animal de hábitos nocturnos, que permanece oculto durante el día en el suelo o entre las cortezas de los árboles, aunque también es frecuente encontrarlo en lugares habitados, en sitios con maderas caídas, escombros, tejas, ladrillos (ámbito peridomiciliario); pero además, dentro de las casas, en grietas de paredes, pisos, zócalos, huecos de revestimiento de maderas; en desagües que conectan con cloacas; habitaciones y depósitos sin aireación; o detrás de cuadros, bajo los muebles o entre la ropas y los zapatos.
Tityus trivittatus, una especie de alacrán venenosa. Se caracteriza por ser de coloración marrón claro.
Síntomas
Se manifiestan con dolor en el sitio de la picadura, que en general es intenso, y una variedad de signos y síntomas locales y generales que se expresan con diferentes grados de severidad, entre ellos: palidez, náuseas, vómitos, salivación excesiva, piel de gallina y palpitaciones.
Por lo general, la picadura sucede de noche, la población más afectada son los niños pequeños y la localización es en miembros inferiores.
Hay factores que determinan la evolución, que dependen de la persona afectada: el peso, el estado nutricional, la presencia de enfermedades como asma, hipertensión, enfermedades cardiovasculares, diabetes y de la especie del alacrán: el número y lugar de picadura, la cantidad de veneno inyectado y la época del año.
¿Cómo actuar ante una picadura?
Es fundamental actuar con rapidez y concurrir rápidamente al centro más cercano para su atención y tratamiento y, como se produce dolor intenso, se puede colocar hielo en el sitio afectado para aliviar las molestias mientras se transporta a la persona.
Si en la consulta hay síntomas de gravedad, el paciente recibirá suero antiescorpiónico para neutralizar la toxina.
Contacto para capturar los alacranes
El programa de control de Zoonosis y Vectores de la provincia de Santa Fe tiene domicilio en Bv. Gálvez 1563, 1° piso, de Santa Fe Capital.
Los teléfonos, tanto del programa como de la dirección de Epidemiología, son: 0342 4574804/58/14/15 Y 0342 4573795.