Viernes 21 de Julio de 2023
Una mujer de 47 años que denunció haber estado tres semanas privada de la libertad y sometida a reiterados abusos sexuales y golpizas, fue liberada por la policía en una casa del barrio porteño de Villa Devoto, donde además se detuvo a su presunto captor.
El ofrecimiento de una habitación en alquiler sería el engaño con el que el imputado logró que la denunciante fuera a su casa, mientras que a partir del hallazgo del DNI de otra mujer, los investigadores ahora intentan determinar si hay otras víctimas que no se hayan animado a hacer una denuncia.
Si bien trascendió este viernes, el hecho ocurrió el martes pasado y se inició por el llamado de un vecino al 911 que reportaba un presunto caso de violencia de género en una casa de la calle Pareja al 4500. Oficiales de la Policía de la Ciudad fueron hasta allí y tocaron el timbre, pero en un primer momento desde el domicilio no tuvieron ninguna respuesta y todo aparentaba estar en silencio. Consultados los vecinos, a ellos les resultó extraño ya que señalaron al residente de esa casa como un hombre “ruidoso, conflictivo y violento”. Entre ellos, había una persona que admitió haber sido quien realizó el llamado al 911, al escuchar gritos de una mujer suplicando que la dejaran de golpear.
Los oficiales, ante tal panorama, consultaron a la Unidad Fiscal de Flagrancia Oeste, a cargo del fiscal Sebastián Corral Galvano, quien ordenó el envío de especialistas de Violencia Familiar y de Género de la Policía de la Ciudad.
En una revisión general, uno de los policías levantó una persiana maltrecha del frente de la casa, y pudo ver a un hombre con el torso desnudo y a su lado una mujer, con el cuerpo y el rostro con lastimaduras visibles y con una mochila en la espalda. La mujer, al ver al policía, quebró el silencio con un grito de auxilio desesperado: “Ayudeme a salir”.
El hombre, por su parte, intentó evadir la situación e intentó que los policías se retiraran del lugar. Ante la urgencia, el personal policial ingresó a la casa, rescató a la mujer y detuvo al hombre. Una vez que la mujer fue liberada contó que hacía tres semanas que estaba cautiva por el dueño de esa casa y que en ese lapso había recibido golpizas y abusos sexuales reiterados, el último de ellos a primera hora de ese mismo día. Una fuente de la investigación contó que la mujer había ido voluntariamente a la casa a través de un engaño. “Ella estaba en situación de calle y este hombre le dijo que le iba a alquilar una habitación. De esa manera logró que entrara a la vivienda”.
La mujer fue internada para hacerle controles propios de delitos sexuales. El agresor, Luciano Sebastián Calvo (38), quedó detenido y la fiscalía pidió un allanamiento en el domicilio donde vivía solo. En el procedimiento se secuestró un celular del imputado, sábanas con aparentes restos de semen de la cama del acusado y un DNI de una mujer, que los investigadores intentan saber si es de una víctima anterior. El imputado es acusado de “abuso sexual con acceso carnal, privación ilegal de la libertad, lesiones agravadas, desobediencia y resistencia a la autoridad”.