Domingo 09 de Marzo de 2008
La reducción de la demanda de bienes en otros países no sólo se vería reflejada en los precios de los commodities, también en las exportaciones de otros productos inclusive industriales.
Las decisiones de la Reserva Federal de los Estados Unidos de reducir la tasa de interés de corto plazo prolonga el proceso de devaluación del dólar, que en su relación con el euro se ubicó en un nivel récord de 1,52 dólares por euro el 29 de febrero, implicando una devaluación del 3,5% respecto del fin de 2007.
Sin embargo, si la crisis hoy concentrada en los Estados Unidos se desparrama a otros países, es de esperar que también allí se implementen políticas monetarias más expansivas, y el objetivo de mantener el crecimiento tienda a adquirir mayor relevancia sobre el de evitar un aumento en la tasa de inflación.
En ese escenario, una posible reducción de las tasas de interés tenderá depreciar las monedas respecto del dólar y el peso argentino, pegado al dólar, se apreciaría respecto de esas monedas.
En resumen, la crisis financiera con repercusiones en la economía real de Estados Unidos hoy en pleno proceso de desarrollo y con pronóstico de difícil reversión en el corto plazo seguramente tendrá impacto en la economía argentina
Cabe mencionar que las necesidades de financiamiento vuelven a aumentar fuertemente en 2009.
La discusión sobre la evolución en el tiempo y sobre la magnitud y globalización del impacto no está cerrada y como ocurre en estos casos los pronósticos sobre el timing y la efectividad de las políticas es variada.
De todos modos, la crisis está presente y seguramente algunos efectos a lo largo de las líneas mencionadas anteriormente tendrá en nuestro país.
Nuestras proyecciones indican que los efectos en este año no serán significativos pero es difícil predecir cuáles serán los efectos a más largo plazo.
En ese sentido, se vuelve más imperioso resolver los problemas de origen interno para minimizar cualquier impacto externo sobre la economía argentina. J.S.