Una marca que se impuso en la región

Miércoles 21 de Mayo de 2008

En Belén, Alejandro Zalazar, radiólogo del hospital, le aseguró a La Capital que los casos de cáncer son más de lo normal. Pero "para evitarse problemas, desde 2005 el hospital de la zona dejó de brindar los datos estadísticos de enfermedades, y causales de muerte en la ciudad", explicó Zalazar, un hombre que decidió no dejarse arrastrar por la red de complicidades políticas, económicas y sociales que persistentemente construyó Bajo la Alumbrera en Catamarca. "Por mi hijo", asegura.

  En Belén y en Andalgalá, pleno corazón minero de Catamarca, Bajo la Alumbrera esponsorea (al estilo marca de gaseosa o cerveza) a casi todas las instituciones de la región: la minera ha donado al hospital público ambulancias que lucen el logo en sus puertas; las escuelas tienen cartelería de La Alumbrera; en el señalamiento urbano los nombres de la calles se leen sobre el logo de la explotación y también aparece su nombre en los clubes deportivos y organizaciones civiles de amplio rubro.

  Por otra parte, "las directoras de las escuelas —muchas ganadas por el lobby de la mina— directamente enseñan a los chicos a redactar notas pidiéndoles elementos a la empresa. Solicitan ayuda económica para los viajes de estudio, las camisetas del equipo de fútbol, o piden aportes para pagar un ómnibus para hacer un viaje. Lo que se te ocurra, se lo pedís a La Alumbrera y te lo entrega, o al menos pone la mitad", contó a La Capital el maestro y profesor de Belén, Lucas Aibar.

  Con los fabulosos precios internacionales del oro y del cobre, y las benéficas leyes argentinas confeccionadas durante la década de la gestión de Menem y Cavallo — a medida de los inversores multinacionales—, aún vigentes y no modificadas por el actual gobierno, la inversión minera extranjera amenaza de manera explosiva en la Argentina.

  Decenas de nuevos proyectos hacen cola en la Secretaría de Minería de la Nación para su aprobación, algunos muy avanzados como el emprendimiento Agua Rica, muy cercano a Bajo la Alumbrera, que está a punto de darle el golpe de nocaut a la región.