Domingo 30 de Mayo de 2010
Los indicios sobre la complicidad de Angie Jeaneth Sanclemente Valencia, la modelo colombiana de 30 años arrestada esta semana en Buenos Aires, en una red internacional de narcotraficantes empiezan a salir a la luz, mientras ella pasa sus primeros días de encierro dentro del penal bonaerense para mujeres de Ezeiza.
La primera prueba es el tenor de una llamada a través del sistema web Skype, efectuada inmediatamente después del arresto de una joven “camello” en el aeropuerto de Buenos Aires que intentaba volar a Cancún, México, transportando 55 kilos de cocaína en su valija.
“Allá (en México) están muy preocupados con lo que sucedió”, decía una voz de mujer en la comunicación telefónica con otro de los seis procesados en la causa.
Los peritos forenses cotejaron esa voz anónima con la de una entrevista televisiva que Sanclemente Valencia dio a un canal de Colombia cuando le quitaron el premio Reina del Café 2000 por haber estado casada. Concluyeron que los dos registros pertenecen a la misma persona.
Otro indicio es un croquis que la joven sindicada como “mula” hizo en el juzgado para mostrar a los investigadores cómo habían armado la valija con el alijo de cocaína, dentro de una habitación de hotel.
Y allí dibujó la ubicación de la modelo colombiana dentro del cuarto durante aquella operación.
Ambas pruebas le fueron mostradas a la ex Reina del Café y a su abogado, Guillermo Tiscornia, durante la audiencia de declaración indagatoria del pasado jueves.
Pero ella negó cualquier implicación en el asunto e insistió en que es inocente, antes de marchar a la cárcel con prisión preventiva.
Su novio, Nicolás Gualdo, un argentino de 23 años que también cumple prisión preventiva en el penal porteño de Villa Devoto, jura que ambos son inocentes y acusa a un tío suyo —procesado pero en libertad condicional— de haberlos involucrado para aliviar su situación.
Por todo ello, el juez que lleva la causa, Rafael Caputo, dispondrá en los próximos días un careo entre Sanclemente Valencia y otra joven de 21 años.
La colombiana cayó detenida el miércoles pasado en el albergue estudiantil “K Lodges”, del centro porteño. Estaba prófuga desde hacía cinco meses y simulaba ser una avanzada estudiante universitaria con el nombre falso de Ana Lucía Valet, aunque se hacía llamar “Lucy”. l (Reuters)