Miércoles 28 de Septiembre de 2011
Una llamada anónima de un supuesto ex jardinero de un prostíbulo de Córdoba avalaría la hipótesis de la fiscal Eve Flores, quien ordenó excavaciones en la zona ya que podrían hallarse en el lugar cadáveres de mujeres víctimas de trata de personas, entre ellas el de la joven tucumana Marita Verón.
Personal de Gendarmería, con un georadar, y del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) retomaron esta mañana la búsqueda en inmediaciones de dos prostíbulos situados a la vera de la ruta nacional 19, al este de la ciudad de Córdoba.
Al mediodía llegó al lugar Susana Trimarco, madre de la joven Verón y titular de la Fundación María de los Angeles, que busca rescatar a víctimas de organizaciones de trata de personas. “Necesito saber dónde está mi hija y cómo está, no puedo vivir con este calvario, no quiero cerrar los ojos, como mi esposo, que se murió sin saber dónde está mi hija”, manifestó la mujer a la prensa, al arribar a la zona de las excavaciones.
“La única persona que me quedó para luchar es mi nieta y soy yo, no me quiero dejar vencer por el dolor, quiero estar fuerte, fortalecida para seguir luchando”, remarcó, tras lo cual relató que la hija de Marita, de 12 años, le dijo que fuera “fuerte” que su madre “no está ahí” donde hoy se buscaban los cuerpos.
El operativo de hoy se centraba en un sector señalado por un supuesto ex jardinero de los locales. El hombre dijo a la policía que cuando él trabajaba en el lugar el administrador le había prohibido realizar tareas en un sector del predio. El llamado anónimo fue recibido anoche en la comisaría de Monte Cristo, ciudad distante a 25 kilómetros de la ciudad de Córdoba y a unos 15 de los prostíbulos.
La hipótesis de la fiscal Flores es que algunas mujeres habrían sido asesinadas en el lugar y, luego de ser incineradas en un horno, se las habría sepultado en un pozo del terreno aledaño. Entre esas mujeres podría estar la joven Verón, de acuerdo con un testimonio brindado en Santiago del Estero. Allí, una allegada a una joven que se prostituía en ese lugar de Córdoba dijo que esta, poco antes de morir en 2010, le aseguró que había visto a Marita Verón y que había sido asesinada y enterrada cerca del prostíbulo. El rastrillaje se inició ayer con la participación de Gendarmería, a cargo de un georradar empleado para rastrar restos óseos bajo tierra, distintas unidades policiales y el Equipo Argentino de Antropología Forense. (DyN)