Información general

Una de las sobrevivientes dio detalles de la fatal instrucción en La Rioja

"Nos dijeron que no éramos dueños de nada, ni de pedir agua, ni de hablar, ni de mirarlos", contó desde el hospital.

Jueves 15 de Febrero de 2018

Una de las víctimas del entrenamiento desmedido de la Escuela de la Policía en La Rioja, habló desde el Hospital Vera Barros donde se encuentra internada.
Se trata de Jacquelinen Chumbita, de 19 años, que desde una cama, y con la esperanza de lograr vestir el "uniforme azul", la joven reveló los detalles de ese "baile", que provocó la muerte de uno de sus compañeros y más de diez aspirantes heridos.
Jacquelinen estaba muy ilusionada, ya que desde que se anotó en la institución no había parado de estudiar y por eso consiguió sacarse un 9,98 en el examen teórico. Así pasó a la fase de instrucción que resultó ser fatal.

Habla un cadete que sobrevivió en La Rioja


La comisaría que recibió a la nueva camada de aspirantes, Adriana Rodríguez, lo primero que les dijo fue que ya no eran dueños de nada. "Ni de pedir agua, ni de hablar, ni de mirarlos", recordó Chumbita en diálogo con Clarín. Esa oficial hoy está detenida.
"Primero estuvimos dos horas al sol. Después nos hicieron cambiar, nos daban solo cinco segundos", explicó. Ya vestidos, empezaba el entrenamiento. "Nos tenían dos horas con los ejercicios. Cuerpo a tierra, arriba, cuerpo a tierra, arriba. Teníamos solo dos minutos para desayunar. Y después seguíamos", agregó.
Las altas temperaturas, que alcanzaron los 40 grados de sensación térmica, fueron su principal enemigo. En la cancha de básquet, bautizada como "La Sartén", el suelo ardía. Cuando los primeros aspirantes se descompusieron, no hubo reparos de los oficiales. "Déjenlos que se mueran, están haciendo acting", decían. La joven remarcó que si ellos intentaban ayudarlos, recibían la amenaza de ser dados de baja.
"Teníamos mucha sed y nos hicieron trotar alrededor de la pileta de agua sucia, sabiendo que íbamos a tomar. Había sapos, estaba verde", describió Chumbita.
"Cuando salí de bañarme, me habían escondido el bolso. Me rompieron la camisa. A varios nos hicieron eso", contó.
Cuando su mamá, Graciela, la vio llegar a su casa intentó frenarla. Se había dado cuenta que algo había pasado: su hija tenía las piernas moradas, quemaduras, la cara pálida y estaba desesperada por tomar agua. "No le hice caso y volvía la escuela. Ahí empezó otra vez la tortura. Le avisé a una instructora que me estaba por descomponer y me dijo que estaba mintiendo", aseguró la estudiante, que ya no podía aguantar el calor.
Ya tirada en el suelo e inconsciente, uno de los oficiales -también detenido- se dirigió al resto de sus compañeros: "Déjenla que se muera, tírenla a un costado que va a ser una menos". Un grupo de cadetes, de segundo y tercer año, la llevaron al baño y allí le hicieron firmar un papel. Más tarde, Chumbita se enteró que era su baja. Pero el gobernador, Sergio Casas, le prometió que no tendrían en cuenta esa documentación y que podía regresar a la Escuela cuando ya esté recuperada.
Ese día, el cuerpo de la aspirante colapsó. Pálida y con pérdida de conocimiento, una de sus compañeras la llevó al hospital, en donde hoy sigue internada. Al despertarse el martes pasado, se enteró que Emanuel Garay estaba grave. "Tuve una deshidratación aguda, todavía tengo suero y de a poco me empezaron a funcionar los riñones. Recién el viernes quizás me den el alta", indicó la joven.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario