Martes 18 de Abril de 2017
La fiscal entrerriana Melisa Ríos fue la primera que cuestionó al juez Rossi. A la funcionaria Ríos le costaba entender cómo un acusado se encontraba en libertad cuando todos los informes coincidían en que "era peligroso para sí y para terceros". Se trataba de Cristian Pesenti, alias "Chaleco Moreno", quien cumplía una condena a cuatro años de prisión por tres casos de robo, abuso de arma y lesiones cuando fue beneficiado por el magistrado.
Los informes penitenciaron advertían que el detenido gozaba de un muy mal concepto en la cárcel, que no respetaba las normas y que no se adaptaba a la vida en sociedad. "Puede reaccionar violentamente ante situaciones límites", sellaron los responsables. Quince días después de salir de la cárcel cometió un homicidio.
En julio de 2015 "Chaleco Moreno" atacó a tiros a Sergio Esquivo en su casa de Juan Marcó al 1900 de Concepción del Uruguay. Se cubrió el rostro con una capucha, pero igual fue identificado por la propia víctima, que declaró convaleciente en el hospital donde estuvo internado antes de morir. El acusado lo había amenazado de muerte en un pabellón de la cárcel de Concepción del Uruguay. Y cumplió. La libertad anticipada que recibió "Chaleco Moreno" se suma a otras polémicas decisiones adoptadas por Rossi desde el año 2000, cuando se creó el juzgado de ejecución de penas y medidas de seguridad de Gualeguaychú que lo tiene al frente.