Viernes 17 de Julio de 2009
Como la película La Terminal, en la cual el protagonista de la historia debe quedarse a vivir en un aeropuerto de los EEUU porque el gobierno de su país ha sido derrocado y su tierra ha dejado de existir como tal, una familia argentina está varada desde el 11 de junio en el Aeropuerto Internacional de Río de Janeiro porque no tiene dinero para regresar.
Este grupo familiar, que reside en Panamá, está compuesto por el matrimonio y tres hijos de seis, cinco y dos años. Su intención es volver a ese país, por lo que esperan que alguna empresa aérea les pague un pasaje hacia Roraima, estado del norte de Brasil limítrofe con Venezuela, y por lo que han rechazado la ayuda del consulado argentino de pagarles los pasajes para volver a Buenos Aires.
Hasta el momento, todos sobreviven gracias a la generosidad de los trabajadores de la terminal. Entre ellos se destaca la peluquera Claudia Machado, quien comenzó a ayudarlos una vez que se dio cuenta nunca abordaban ningún vuelo.
Pero eso no es todo. El viernes 13 de julio, una de las pequeñas cumplió cinco años y algunos trabajadores del lugar se acercaron a ella con globos, juguetes y tortas, mientras que el sábado pasado el policía José Walber Francisco dos Santos los llevó a su casa a comer un asado.
Liliana Sava, la madre de las niñas, cuenta que para poder higienizarlas las baña en un toilette destinado a bebés, donde también lava la ropa para luego colgarla en un carrito de equipaje a la espera de que se seque.
Respecto al tema de la alimentación, al principio fue un poco dura: sólo tomaban leche y agua y comían galletitas. Sin embargo, y para fortuna de estos argentinos, los empleados de los locales cercanos se conmovieron y les acercan sándwiches y otras comidas.
¿Por qué se quedan?
Entrevistada por un portal brasileño, Sava relató que su odisea comenzó cuando la familia
tuvo que viajar hacia la Argentina para ver al padre de ella, que está muy enfermo. Al llegar a
este país, observaron que la madre de la mujer había vendido todo para sobrellevar la enfermedad,
por lo que se vio obligada a ayudar a sus progenitores.
Luego, viajaron vía micro hacia Río de Janeiro, donde esperaban viajar en avión a Panamá, ya que una amiga de Sava había hecho las reservas, "pero no los había comprado por falta de dinero".
Finalmente, a la hora de explicar por qué quieren viajar hacia Roraima, la mujer dijo que el
matrimonio tiene un amigo en Venezuela que les costeará el pasaje hacia Caracas, vía tierra,
mientras que una vez en tierra bolivariana el pasaje aéreo será muy barato, publicó el diario
Clarín.