Una estrategia para responsabilizar al piloto

Jueves 21 de Febrero de 2008

Jorge Sandro, el abogado defensor de los ex gerentes de Lapa acusados de estrago culposo, aseguró ayer que sus defendidos no son responsables de la tragedia y atribuyó el hecho a "una falla" del piloto de la aeronave.

  El vuelo 3.142 de Lapa, con 95 pasajeros y 5 tripulantes, había intentado despegar rumbo a Córdoba el 31 de agosto de 1999. Fuera de control, salió de la pista, rompió la reja de hierro, cruzó la avenida Costanera, arrastró vehículos y una parada de colectivos y se incrustó contra el talud de arena de la Asociación de Golf, junto al complejo Punta Carrasco, y se prendió fuego, originando uno de los más graves siniestros de la aviación argentina.

  "Estamos persuadidos de que no hay responsabilidad penal y nuestro objetivo es la absolución", aseguró el letrado Sandro.

  Según el abogado, "los hechos indican que esto sucedió por una falla del piloto", el comandante Gustavo Weigel "Los directivos están distanciados del episodio y no es posible establecer responsabilidad sobre ello", reiteró.

  Deslizó la posibilidad que sus asistidos se nieguen a prestar declaración indagatoria aunque "seguramente lo harán en el curso del juicio".

  

Pena máxima. Una sobreviviente exigió que los responsables reciban la pena máxima establecida para estos casos y pidió que el caso se caratule como estrago doloso. Marisa Beiró, de 32 años, quien viajaba en el avión junto a siete compañeras, señaló que "ellos jugaron con las vidas de las personas. Llevo ocho años y medio y no termino de recuperarme, llegué a tener el 65 por ciento del cuerpo quemado y sufrí 45 cirugías".

  Además confió: "También tuve que volver a aprender a caminar".

  "La culpa es de la línea por las condiciones en que se encontraban los aviones y de los pilotos. Para mí era una tragedia anunciada", remarcó.