Sábado 02 de Agosto de 2008
Alba Lucía Cardona, la primera mujer trasplantada de antebrazos y manos del mundo, aseguró que se siente "totalmente realizada" con sus nuevas extremidades, con las que puede hacer una vida "totalmente independiente", goza de una sensibilidad "buenísima" en sus dedos y considera a sus manos como a sus "hijas".
"Se trataba de un caso complicado porque Alba llevaba 29 años amputada", explicó el cirujano Pedro Cavadas, el director de la intervención.
Cavadas está especializado en cirugía reconstructiva y es uno de los pocos profesionales del mundo capacitado para realizar un trasplante bilateral procedente de un cadáver.
Alba, una colombiana de 47 años, fue operada en el Hospital La Fe de Valencia el 1º de diciembre de 2006, recibió el jueves último el alta y ayer por la mañana se presentó ante los medios para hablar de su positiva evolución.
"He llevado la rehabilitación con mucha paciencia y fortaleza, igual que la medicación, que hay que tomar con una periodicidad única de la que depende que las manos no se caigan", dijo la mujer, que, además, aseguró que "no hay nada especial que me haya alegrado más".
Podrá coser un botón. Su próximo reto será conseguir trabajo, porque se siente "capacitada para hacer cualquier cosa" con sus nuevas manos. "Ahora no tengo ningún límite", comentó Alba.
Cavadas aseguró que la paciente dispone de una sensibilidad de entre 90 y 95 por ciento. "Puede desde coser un botón hasta manejar unas tijeras", algo que, según indicó, "ninguna prótesis es capaz de hacer".
El segundo paciente al que se le realizó una intervención similar en la Fundación Pedro Cavadas, hace siete meses, está ahora en el proceso de rehabilitación.
Actualmente hay un tercer paciente para trasplantar, intervención que podría realizarse este verano.