Una chica trasplantada cambia en forma espontánea su grupo sanguíneo
Una adolescente australiana se convirtió en la primera paciente trasplantada que cambia su grupo
sanguíneo y adopta el sistema inmune del donante del órgano, informaron ayer médicos que
calificaron el episodio como “un milagro”.
Sábado 26 de Enero de 2008
Una adolescente australiana se convirtió en la primera paciente trasplantada que cambia su grupo
sanguíneo y adopta el sistema inmune del donante del órgano, informaron ayer médicos que
calificaron el episodio como “un milagro”.
Demi-Lee Brennan, que actualmente tiene 15 años, recibió una donación de hígado cuando tenía 9 y su propio órgano no funcionaba bien.
“Es como mi segunda oportunidad en la vida”, dijo Brennan, mientras contaba cómo su cuerpo logró lo que los médicos llaman “el santo grial de la cirugía de trasplante”. “Es difícil de creer”, añadió.
El organismo de Brennan modificó su grupo sanguíneo de cero negativo (0-) a cero positivo (0+) cuando se enfermó durante el tratamiento con medicamentos para evitar que su sistema inmune rechazara el órgano trasplantado. Además, las células blancas, que forman su sistema inmunológico, también han emulado a las del chico de doce años de quien recibió el hígado.
Las células madre sanguíneas del nuevo hígado invadieron luego su médula espinal para finalmente tomar el control de todo su sistema inmunológico, lo que significó que la niña no necesitara más fármacos para evitar el rechazo del órgano. De hecho, lleva tres y medio sin recurrir al tratamiento inmunosupresor que se aplica a todos los receptores de un trasplante para evitar rechazos.
Los médicos del hospital de Niños Westmead de Sidney dijeron que no tenían explicación para la recuperación de Brennan, que se detalla en la última edición de New England Journal of Medicine.
“No existían precedentes de que esto haya sucedido en ningún otro momento, por lo que estamos anonadados”, dijo Michael Stormon, pediatra experto en hepatología, a una radio de Sidney.
Stuart Dorney, ex jefe de la unidad de trasplantes del hospital, expresó que el tratamiento de Brennan podría conducir a avances en la terapia de trasplantes, dado que normalmente el sistema inmunológico de los receptores ataca el tejido trasplantado. “Ahora debemos repasar todo lo que le sucedió a Demi-Lee y ver por qué pasó y si puede repetirse”, precisó.
Singular. “Creemos que usar el órgano de una persona joven y el hecho de que Demi-Lee tenía pocos glóbulos blancos podría ser un motivo”, añadió el especialista al diario Daily Telegraph. “Pero es posible que no podamos replicar la experiencia. Puede que la razón (del cambio celular en el cuerpo de Demi) se deba a que utilizamos el hígado de una persona muy joven, y Demi tenía un número muy bajo de glóbulos blancos”, explicó Dorney.
Los científicos australianos que trataron a Demi Brennan han concluido que las células madre del hígado donado se implantaron de alguna forma en la médula ósea de la paciente, y empezaron así a producir nuevas células sanguíneas del tipo de las del donante.
Unos nueve meses después del trasplante los médicos observaron que las células rojas de la paciente se estaban muriendo y que las células inmunes de la chica estaban atacando a las nuevas células rojas.
Los médicos concluyeron que las nuevas células inmunes habían sido generadas por el hígado donado, porque llevaban el cromosoma masculino Y.
Al eliminar el tratamiento inmunosupresor, las nuevas células inmunes de Brennan lograron erradicar las células antiguas y la salud de la paciente se estabilizó.
El rechazo de un órgano trasplantado generalmente es tratado con una combinación de medicamentos, pero cuando se vuelve crónico, es irreversible.
Sólo siete de cada 10 operaciones de trasplante que se efectúan en Australia son exitosas luego de un período de cinco años, debido a las complicaciones por rechazo.
En Australia se llevan a cabo unos cien trasplantes de hígado cada año. De ellos, los pediátricos representan el 20 por ciento.
Los pacientes operados tienen un 85 por ciento de tasa de supervivencia un año después de la cirugía con éxito, pero esa tasa se reduce al 70 por ciento después de cinco años debido a las complicaciones por el rechazo a los órganos.
Australia tiene uno de los más bajos niveles de donante de órganos en el mundo desarrollado. La tasa alcanza a 9,8 donantes por millón de personas. (Reuters)
Demi-Lee Brennan, que actualmente tiene 15 años, recibió una donación de hígado cuando tenía 9 y su propio órgano no funcionaba bien.
“Es como mi segunda oportunidad en la vida”, dijo Brennan, mientras contaba cómo su cuerpo logró lo que los médicos llaman “el santo grial de la cirugía de trasplante”. “Es difícil de creer”, añadió.
El organismo de Brennan modificó su grupo sanguíneo de cero negativo (0-) a cero positivo (0+) cuando se enfermó durante el tratamiento con medicamentos para evitar que su sistema inmune rechazara el órgano trasplantado. Además, las células blancas, que forman su sistema inmunológico, también han emulado a las del chico de doce años de quien recibió el hígado.
Las células madre sanguíneas del nuevo hígado invadieron luego su médula espinal para finalmente tomar el control de todo su sistema inmunológico, lo que significó que la niña no necesitara más fármacos para evitar el rechazo del órgano. De hecho, lleva tres y medio sin recurrir al tratamiento inmunosupresor que se aplica a todos los receptores de un trasplante para evitar rechazos.
Los médicos del hospital de Niños Westmead de Sidney dijeron que no tenían explicación para la recuperación de Brennan, que se detalla en la última edición de New England Journal of Medicine.
“No existían precedentes de que esto haya sucedido en ningún otro momento, por lo que estamos anonadados”, dijo Michael Stormon, pediatra experto en hepatología, a una radio de Sidney.
Stuart Dorney, ex jefe de la unidad de trasplantes del hospital, expresó que el tratamiento de Brennan podría conducir a avances en la terapia de trasplantes, dado que normalmente el sistema inmunológico de los receptores ataca el tejido trasplantado. “Ahora debemos repasar todo lo que le sucedió a Demi-Lee y ver por qué pasó y si puede repetirse”, precisó.
Singular. “Creemos que usar el órgano de una persona joven y el hecho de que Demi-Lee tenía pocos glóbulos blancos podría ser un motivo”, añadió el especialista al diario Daily Telegraph. “Pero es posible que no podamos replicar la experiencia. Puede que la razón (del cambio celular en el cuerpo de Demi) se deba a que utilizamos el hígado de una persona muy joven, y Demi tenía un número muy bajo de glóbulos blancos”, explicó Dorney.
Los científicos australianos que trataron a Demi Brennan han concluido que las células madre del hígado donado se implantaron de alguna forma en la médula ósea de la paciente, y empezaron así a producir nuevas células sanguíneas del tipo de las del donante.
Unos nueve meses después del trasplante los médicos observaron que las células rojas de la paciente se estaban muriendo y que las células inmunes de la chica estaban atacando a las nuevas células rojas.
Los médicos concluyeron que las nuevas células inmunes habían sido generadas por el hígado donado, porque llevaban el cromosoma masculino Y.
Al eliminar el tratamiento inmunosupresor, las nuevas células inmunes de Brennan lograron erradicar las células antiguas y la salud de la paciente se estabilizó.
El rechazo de un órgano trasplantado generalmente es tratado con una combinación de medicamentos, pero cuando se vuelve crónico, es irreversible.
Sólo siete de cada 10 operaciones de trasplante que se efectúan en Australia son exitosas luego de un período de cinco años, debido a las complicaciones por rechazo.
En Australia se llevan a cabo unos cien trasplantes de hígado cada año. De ellos, los pediátricos representan el 20 por ciento.
Los pacientes operados tienen un 85 por ciento de tasa de supervivencia un año después de la cirugía con éxito, pero esa tasa se reduce al 70 por ciento después de cinco años debido a las complicaciones por el rechazo a los órganos.
Australia tiene uno de los más bajos niveles de donante de órganos en el mundo desarrollado. La tasa alcanza a 9,8 donantes por millón de personas. (Reuters)